Debe introducir al menos 3 caracteres en el buscador.
Inicio / Wikis / Cursos gratis / Software libre para una sociedad libre - Software libre: libertad y cooperación (II)

Software libre para una sociedad libre - Software libre: libertad y cooperación (II)

 ***** (4 opiniones)
Copyright Curso gratis de Richard M. Stallman - 17 de Diciembre de 2005
Temas Relacionados: LinuxUnixGNU
107. Software libre: libertad y cooperación (II)
La Libertad Tres es la libertad de ayudar a construir tu comunidad publicando una versión mejorada del software. La gente me solía decir «si el software es libre, entonces a nadie le pagarán por trabajar en él, así que, ¿por qué iba a trabajar nadie en él?» Bueno, por supuesto, estaban confundiendo los dos significados de libre, así que su razonamiento se basaba en una mala interpretación del término. Pero, en cualquier caso, esa era su teoría. Hoy, podemos comparar esa teoría con la evidencia empírica y encontramos que a cientos de personas se les paga para escribir software libre, y alrededor 100.000 lo están haciendo de forma voluntaria. Tenemos mucha gente trabajando en el software libre, y esto por varios motivos diferentes.
Cuando publiqué GNU-Emacs por primera vez —la primera parte del sistema GNU que la gente de verdad quería usar— y cuando empezó a tener usuarios, pasado un tiempo, recibí un mensaje que decía, «creo que he visto un fallo en el código fuente, y aquí esta el remedio». Y recibí otro mensaje, «aquí tienes código para añadir una característica nueva». Y otro remedio para un fallo. Y otra característica nueva. Y otra, y otra, y otra, hasta que me empezaron a llover tan rápido que sólo hacer uso de toda esta ayuda que estaba recibiendo suponía mucho trabajo. Microsoft no tiene estos problemas. [Risas del público]
Finalmente, la gente observó este fenómeno. En la década de 1980 muchos de nosotros pensábamos que tal vez el software libre no sería tan bueno como el software no libre, porque no tendríamos tanto dinero para pagar a la gente. Y por supuesto gente como yo, que valora la libertad y la comunidad, dijo, «bueno, usaremos el software libre de todos modos». Merece la pena hacer un pequeño sacrificio en algunas simples comodidades técnicas a cambio de tener libertad. Pero lo que la gente empezó a observar, hacia 1990, es que nuestro software era en realidad mejor. Tenía más capacidad, era más fiable, que las alternativas propietarias.
A principios de la década de 1990, alguien encontró la forma de medir científicamente la estabilidad del software. Esto es lo que hizo. Tomó diferentes grupos de programas comparables que hacían los mismos trabajos —exactamente los mismos trabajos— en sistemas diferentes, dado que había ciertos programas básicos tipo Unix. Y los trabajos que hacían eran más o menos la misma cosa —o seguían el tipo POSIX— de modo que todos eran iguales en cuanto a los trabajos que hacían; pero eran mantenidos por gente distinta y escritos de forma separada. El código era distinto. Así que dijeron, vale, cogeremos estos programas y los utilizaremos con datos al azar, y mediremos con qué frecuencia se estropean o fallan. Así que lo midieron y el conjunto de programas más fiable era los programas de GNU. Todas las alternativas comerciales, que eran software propietario, eran menos fiables. Así que lo publicó y se lo contó a todos los desarrolladores. Unos pocos años después hizo el mismo experimento con las versiones más novedosas y obtuvo el mismo resultado. Las versiones GNU eran las más fiables. Fijaros, hay clínicas de cáncer y operaciones 91110 que usan el sistema GNU, porque es muy fiable, y la fiabilidad es muy importante para ellos.
En cualquier caso, existe aún un grupo de gente que considera este beneficio particular como la principal razón por la cual a los usuarios se les debería permitir hacer esta variedad de cosas y tener esas libertades. Si me habéis estado escuchando, os habréis enterado de que, para hablar a favor del movimiento de software libre, hablo sobre temas éticos y sobre el tipo de sociedad en el que queremos vivir, sobre qué produce una buena sociedad, así como sobre los beneficios prácticos y materiales. Todo esto es muy importante, todo esto constituye el movimiento de software libre.
Ese otro grupo de gente —que es llamado movimiento open source— sólo cita los beneficios prácticos. Niegan que esta sea una cuestión de principios. Niegan que la gente tenga derecho a la libertad de compartir con su vecino y de comprobar lo que está haciendo el programa y de cambiarlo si no les gusta. Dicen, de todos modos, que permitirle a la gente hacer estas cosas es algo útil. Así que van a las empresas y les dicen, «podríais hacer más dinero si dejáis que la gente haga esto». De modo que podréis ver que, hasta cierto punto, llevan a la gente en una dirección parecida, pero por motivos totalmente distintos, por razones filosóficas fundamentalmente distintas.
En la cuestión más profunda de todas, la cuestión ética, los dos movimientos no están de acuerdo. En el movimiento del software libre decimos «tienes derecho a estas libertades. La gente no puede impedirte que hagas estas cosas». En el movimiento open source, dicen: «Sí, pueden impedírtelo si quieren, pero nosotros intentaremos convencerles de que se dignen a permitiros hacer esto». Bueno, han ayudado, han convencido a cierta cantidad de empresas para publicar numerosos elementos de software como software libre en nuestra comunidad. El movimiento open source ha ayudado considerablemente a nuestra comunidad y trabajamos juntos en proyectos prácticos. Pero filosóficamente hay un tremendo desacuerdo.
Por desgracia, el movimiento open source es el que recibe el apoyo de la mayoría de las empresas y así la mayoría de los artículos sobre nuestro trabajo lo describen como open source, y mucha gente piensa inocentemente que todos formamos parte del movimiento open source. Por eso estoy mencionando esta distinción. Quiero que seáis conscientes de que el movimiento de software libre, que trajo a la existencia a nuestra comunidad y desarrolló el sistema operativo libre, todavía está aquí —y que representamos esta filosofía ética. Quiero que sepáis esto para que no desinforméis a los demás inconscientemente. Pero también para que podáis pensar sobre como os posicionáis.
A qué movimiento apoyéis es cosa vuestra. Podríais estar de acuerdo con el movimiento del software libre y mis puntos de vista. Podríais estar de acuerdo con el movimiento open source. Podríais no estar de acuerdo con ninguno. Vosotros decidís dónde os situáis ante estas cuestiones políticas.
Pero si estáis de acuerdo con el movimiento del software libre —si veis que se trata de una cuestión sobre lo que la gente merece decidir en relación al control y la dirección de sus vidas— entonces espero que digáis que estáis de acuerdo con el movimiento del software libre y una forma en que podéis hacerlo es usando el término software libre y ayudando a que la gente sepa que existimos.
Así que la Libertad Tres es muy importante tanto en lo práctico como en lo psicosocial. Si no tienes esta libertad, se produce un daño material, porque este desarrollo comunitario no sucede y no produciremos software fiable y potente. Pero también produce daños psicosociales, que afectan al espíritu de cooperación científica —la idea de que trabajamos juntos para hacer avanzar el conocimiento humano. Veréis, el progreso de la ciencia depende crucialmente de que la gente sea capaz de trabajar junta. Hoy en día, no obstante, a menudo te encuentras con grupos de científicos actuando como si hubiera una guerra entre bandas de científicos e ingenieros. Sin embargo, si no comparten con los demás, todos están bloqueados.
Así que estas son las tres libertades que distinguen al software libre del software típico. La Libertad Uno es la libertad de ayudarte a ti mismo haciendo cambios que se ajusten a tus propias necesidades. La Libertad Dos es la libertad de ayudar a tus amigos distribuyendo copias. Y la Libertad Tres es la libertad de construir tu comunidad haciendo modificaciones y publicándolos para que los use otra gente. Si tienes todas estas libertades, el programa es software libre para ti. Bien, ¿por qué lo defino así, en términos de un usuario particular? ¿Es software libre para ti? [Señala a un miembro del público] ¿Es software libre para ti? [Señalando a otro miembro del público] ¿Es software libre para ti? [Señalando a otro miembro del público] ¿Sí?
Pregunta. ¿Puedes explicar un poco la diferencia entre la Libertad Dos y la Tres? [Inaudible].
Stallman. Bueno, ciertamente están relacionadas, porque si no tienes libertad de redistribuir en absoluto, ciertamente no tienes libertad de distribuir una versión modificada, pero son actividades diferentes.
La Libertad Dos es: haces una copia exacta y se la pasas a tus amigos, así que ahora tu amigo puede usarla. O quizá hagas copias exactas y se las vendes a un grupo de gente y entonces pueden usarla.
La Libertad Tres es por la que tú haces mejoras —o por lo menos tú piensas que son mejoras y otros podrían estar de acuerdo contigo. Así que esa es la diferencia. Ah, y por cierto, un punto crucial. La Libertad Uno y la Tres dependen de que tengas acceso al código fuente. Porque cambiar un programa exclusivamente binario es extremadamente difícil [risas del público], incluso cambios triviales como usar cuatro dígitos para la fecha11 [risas del público], si no tienes la fuente. Así que, por motivos prácticos y forzosos, el acceso al código fuente es una condición previa, una obligación, para el software libre.
Así que, ¿por qué lo defino en términos de software libre «para ti»? El motivo es que a veces un mismo programa puede ser software libre para algunas personas y no libre para otras. Bien, esta puede parecer una situación paradójica, así que permitidme poneros un ejemplo para mostraros qué es lo que pasa. Un gran ejemplo —quizás el mayor que haya existido jamás— de este problema fue el sistema X Window, que fue creado en el MIT y lanzado bajo una licencia que lo hacía software libre. Si tenías la versión del MIT con la licencia del MIT, tenías las Libertades Uno, Dos y Tres. Era software libre para ti. Pero entre aquellos que obtuvieron copias estaban varios fabricantes de ordenadores que distribuían sistemas Unix e hicieron los cambios necesarios en X para instalarlos en sus sistemas. Sabéis, probablemente cambiaron sólo unos pocos miles de líneas entre los cientos de miles de líneas de X. Y entonces lo recopilaron y pusieron los binarios en su sistema Unix y lo distribuyeron bajo el mismo acuerdo de no divulgación que tiene el resto del sistema Unix. Y entonces millones de personas obtuvieron estas copias. Tenían el sistema X Window, pero no tenían ninguna de estas libertades. No era software libre para ellos.
Así, la paradoja era que el carácter libre de X dependía de dónde hicieras la medición. Si hacías la medición a partir del grupo de desarrolladores, dirías, «observo todas estas libertades. Es software libre». Si hacías la medición entre los usuarios, dirías, «humm, la mayoría de los usuarios no tiene estas libertades. No es software libre». Bueno, la gente que creó X no consideraba esto un problema, porque su objetivo era simplemente la popularidad —el ego, esencialmente. Querían un gran éxito profesional. Querían sentir, «ah, muchísima gente esta usando nuestro software». Y era verdad. Mucha gente estaba usando su software pero no tenía libertad.
Bien, en el proyecto GNU, si esa misma cosa le hubiera pasado al software de GNU, habría sido un fracaso, porque nuestro objetivo no era simplemente ser populares, nuestro objetivo era dar libertad a la gente y apoyar la cooperación, permitir que la gente coopere. Recordad, nunca obliguéis a nadie a cooperar con otra persona, pero aseguraos de que a todo el mundo le está permitido cooperar, de que todo el mundo tenga libertad para cooperar, si él o ella quieren. Si millones de personas tuvieran instaladas versiones no libres de GNU, eso en absoluto sería un éxito. Todo se habría pervertido hasta no ser nada con respecto al objetivo.
Así que busqué una forma de evitar que eso sucediera. El método al que llegué se llama copyleft. Se llama copyleft porque es algo así como tomar el copyright y darle la vuelta. [Risas del público]. Legalmente, el copyleft funciona sobre la base del copyright. Usamos la legislación de copyright existente, pero la usamos para conseguir un objetivo muy diferente. Esto es lo que hacemos. Decimos: «Este programa tiene copyright». Y, por supuesto, por defecto, eso significa que está prohibido copiarlo, distribuirlo o modificarlo. Pero entonces decimos: «Estás autorizado a distribuir copias de esto. Estás autorizado a modificarlo. Estás autorizado a distribuir versiones modificadas y versiones ampliadas. Cámbialo como te apetezca».
Pero hay una condición. Y la condición, por supuesto, es el motivo por el que nos metemos en estos líos, para que podamos incluir la condición. La condición dice: «Cuando quiera que distribuyas algo que contenga cualquier elemento de este programa, todo ese programa debe ser distribuido bajo estas condiciones, ni más ni menos». Así que puedes cambiar el programa y distribuir una versión modificada, pero cuando lo haces, la gente que lo obtiene de ti debe recibir las mismas libertades que tú recibiste de nosotros. Y no sólo por las partes que copiaste de nuestro programa, también por las otras partes de ese programa que ellos reciben de ti. La totalidad de ese programa tiene que ser software libre para ellos.
La libertad de cambiar y redistribuir este programa se convierte en un derecho inalienable —un concepto de la Declaración de Independencia. Derechos que nos aseguramos que no te puedan ser sustraídos. La licencia específica que encarna la idea de copyleft es la Licencia Pública General GNU, una licencia controvertida porque realmente tiene fuerza como para rechazar a las personas que podrían ser parásitos de nuestra comunidad.
Hay mucha gente que no aprecia los ideales de libertad. Y estaría encantadísima de tomar el trabajo que hemos hecho y usarlo para tener ventaja en la distribución de un programa no libre y tentar así a la gente para que abandone su libertad. Si dejamos que la gente haga eso, el resultado sería que desarrollaríamos programas libres y constantemente tendríamos que competir con versiones mejoradas de nuestros propios programas. Eso no tiene gracia.
Mucha gente también siente: «Estoy deseando dedicar mi tiempo como voluntario para contribuir a la comunidad, pero ¿por qué debería dedicar mi tiempo como voluntario para mejorar el programa propietario de esa empresa?». Algunas personas ni siquiera pensarán que eso es malo, pero quieren que les paguen si hacen eso. Yo, personalmente, preferiría no hacerlo en absoluto.
Pero ambos grupos de personas —los que, como yo, dicen «no quiero ayudar a que ese programa no libre consiga un punto de apoyo en nuestra comunidad» y los que dicen, «claro, yo trabajaría para ellos, pero entonces que me paguen»— tenemos un buen motivo para usar la licencia pública general de GNU. Porque eso le dice a tal compañía «no puedes coger mi obra y distribuirla sin libertad». Puesto que licencias que no son copyleft, como la licencia de X Window, sí lo permiten.
Así que esta es la gran división entre las dos categorías de software libre en lo que respecta a las licencias. Están los programas que tienen copyleft para que la licencia defienda la libertad del software para todos los usuarios. Y están los programas sin copyleft para los que están permitidas las versiones no libres. Alguien puede coger esos programas y despojarles de libertad. Podrías obtener ese programa en una versión no libre.
Ese problema existe hoy. Todavía hay versiones no libres de X Window que se están usando en nuestros sistemas operativos libres. Incluso hay hardware que no soporta realmente más que una versión no libre de X Window. Y ese es un gran problema en nuestra comunidad. No obstante, no diría que el X Window sea algo malo. Diría que los desarrolladores no lo hicieron de la mejor manera que hubieran podido hacerlo. Pero que lanzaron mucho software que todos podemos usar.
Hay una gran cantidad de matices debajo de la distinción entre perfecto y malo. Hay muchas gradaciones de lo bueno y lo malo. Tenemos que resistir la tentación de decir, «si no lo hiciste lo mejor posible, entonces no eres bueno». La gente que creó X Window hizo una gran contribución a nuestra comunidad. Pero hay cosas que podrían haber hecho mejor. Podrían haber puesto copyleft a algunas partes del programa e impedido que otros distribuyeran esas versiones que niegan la libertad.
Bien, el hecho de que la licencia pública general de GNU defienda tu libertad, de que use la legislación de copyright para defender tu libertad, es el motivo por el que Microsoft está atacando hoy. Veréis, a Microsoft le gustaría de verdad ser capaz de coger todo el código que nosotros escribimos y ponerlo en programas propietarios... que alguien hiciera algunas mejoras... o simplemente algunos cambios para hacerlos incompatibles. [Risas del público].
Con la potencia de marketing de Microsoft, no necesitan hacer versiones mejores para conseguir que su versión suplante a la nuestra. Simplemente tienen que hacerla diferente e incompatible. Y luego colocarla en el escritorio de todo el mundo. Así que verdaderamente no les gusta la GNU GPL. Porque la GNU GPL no les permite hacer eso. No permite «adoptar y ampliar». Dice, si quieres compartir nuestro código en tus programas, puedes. Pero tú también tienes que compartir de forma parecida. Se nos tiene que permitir compartir los cambios que haces. Así que se trata de una cooperación en dos direcciones, una cooperación auténtica.
Muchas empresas —incluso grandes empresas como IBM y HP— están deseando usar, bajo estos parámetros, nuestro software. IBM y HP aportan considerables mejoras al software de GNU. Y también crean más software libre. Pero Microsoft no quiere hacerlo, y hacen saber que los negocios simplemente no pueden utilizar la GPL. Bueno, si los negocios no incluyen a IBM, HP y Sun, quizás estén en lo cierto. [Risas del público]. Más tarde seguiré con esto.
Debería terminar el relato histórico. Observad, empezamos en 1984 no simplemente para escribir software libre sino para hacer algo mucho más coherente: desarrollar un sistema operativo que era por completo software libre. Eso significaba que teníamos que escribir elemento, tras elemento, tras elemento. Por supuesto, siempre estábamos buscando atajos. El trabajo era tan grande que la gente decía que nunca seríamos capaces de acabarlo. Yo pensaba que había por lo menos una posibilidad, pero obviamente merece la pena buscar un atajo. Así que seguimos buscando. ¿Hay algún programa que otro haya escrito y que podamos adaptar, que conectarlo aquí y así no tendremos que escribir desde cero? Por ejemplo, el sistema X Window. Es cierto que no tenía copyleft, pero era software libre, así que podríamos usarlo.
Bien, yo hubiera querido poner un sistema de ventanas en GNU desde el primer día. Escribí un par de sistemas de ventanas en el MIT antes de empezar con GNU. Y así, aunque Unix no tenía un sistema de ventanas en 1984, decidí que GNU tendría uno. Pero nunca terminamos escribiendo un sistema de ventanas GNU, porque apareció X. Y yo dije: «¡Bien! Un trabajazo que no tendremos que hacer. Usaremos X.» Dije, vamos a coger X y a ponerlo en el sistema GNU. Y haremos que las demás partes de GNU funcionen con X cuando sea apropiado. Encontramos otros elementos de software que habían sido escritos por otros, como el procesador de textos TeX, y un código de biblioteca de Berkeley. En ese momento, existía el Unix Berkeley, pero no era software libre. Inicialmente, este código de biblioteca era de un grupo diferente de Berkeley, que investigaba sobre el punto flotante. Y así encajamos esas piezas.
En octubre de 1985, fundamos la Free Software Foundation. Por favor, observad que el proyecto GNU es anterior. La Free Software Foundation llegó casi dos años después del que se anunciara el proyecto GNU. La Free Software Foundation es una organización benéfica libre de impuestos que recoge fondos para promover la libertad de compartir y de intercambiar el software. Y en la década de 1980 una de las principales cosas que hacíamos con nuestros fondos fue contratar a gente para que escribiera partes de GNU. Programas esenciales, como shell y la biblioteca C, fueron escritos de este modo, así como partes de otros programas. El programa tar, que es absolutamente esencial, aunque no es nada excitante [risas del público], fue escrito de este modo. Creo que el grep de GNU fue escrito de este modo. Y así nos acercábamos a nuestro objetivo.
Hacia 1991 sólo faltaba un elemento principal, que era el kernel. Ahora, ¿por qué habíamos dejado fuera el kernel? Probablemente porque no importa en qué orden hagas las cosas, al menos técnicamente. De todos modos tienes que hacerlas todas. Y en parte porque tenía esperanzas de que seríamos capaces de encontrar un principio de kernel en otro lugar. Y lo hicimos. Encontramos Mach, que había sido desarrollado en Carnegie Mellon. No era todo el kernel; era la mitad inferior del kernel. Así que tuvimos que escribir la mitad superior; cosas como el sistema de archivos, el código de red y así. Pero instaladas sobre Mach funcionan esencialmente como programas de usuario, lo cual debería hacerlas más fáciles de corregir. Puedes corregirlas al mismo tiempo con un depurador de nivel real source. Pensé que de ese modo seríamos capaces de conseguir que estas, las partes superiores del kernel, estuvieran listas en poco tiempo. No sucedió así. Estos procesos no sincrónicos y multisegmentados, que se mandan mensajes entre sí, resultaron ser muy difíciles de corregir. El sistema basado en Mach que estábamos usando para ir tirando tenía un entorno de corrección de fallos terrible, no era fiable. Nos llevó años y años conseguir que el kernel de GNU funcionara.
Pero, afortunadamente, nuestra comunidad no tuvo que esperar por el kernel de GNU porque en 1991, Linus Torvalds desarrolló otro kernel libre, llamado Linux. Siguió el diseño monolítico pasado de moda y resulta que consiguió que funcionara mucho más rápido de lo que nosotros conseguimos que funcionara el nuestro. Así que quizá ese es uno de los fallos que he cometido: esa decisión de diseño. De todos modos, al principio nosotros no supimos de Linux, porque nunca contactó con nosotros para hablar de ello, aunque conocía el proyecto GNU. Sin embargo, lo anunció a otras personas y en otros sitios de la red. Y así otra gente hizo el trabajo de combinar Linux con el resto del sistema GNU para hacer un sistema operativo libre completo, esencialmente, para hacer la combinación de GNU y Linux. Pero no se dieron cuenta de que eso era lo que estaban haciendo. Veréis, ellos decían, «tenemos un kernel —vamos a mirar por ahí a ver qué otros elementos podemos encontrar para juntarlos con el kernel». Así, miraron por ahí, y mira tú por dónde, todo lo que necesitaban ya estaba disponible. Qué buena suerte, dijeron. [Risas del público]. «Todo está aquí. Podemos encontrar todo lo que necesitamos. Vamos a coger todas estas cosas diferentes, a juntarlas y tener un sistema».
No sabían que la mayoría de lo que encontraron eran elementos del sistema GNU. Así, no se dieron cuenta de que estaban encajando Linux en el hueco del sistema GNU. Pensaron que estaban cogiendo Linux y haciendo un sistema a partir de Linux. Así que lo llamaron sistema Linux.
[Un miembro del público dice: «¿Pero no es tener mejor suerte que encontrar el sistema X Window y Mach?», Stallman responde y continúa]. Cierto. La diferencia es que la gente que desarrolló X y Mach no tenía el objetivo de producir un sistema operativo libre completo. Fuimos los únicos en tenerlo. Y fue nuestro tremendo trabajo el que hizo que el sistema existiera. Realmente hicimos una parte mayor del sistema que cualquier otro proyecto. No es una coincidencia, esa gente escribió partes útiles del sistema, pero no lo hicieron porque quisieran terminar el sistema. Tenían otros motivos.
Bien, la gente que desarrolló X pensó que diseñar un sistema de ventanas a través de la red sería un buen proyecto, y lo era. Resulta que nos ayudó a producir un buen sistema operativo libre. Pero eso no es lo que ellos anhelaban. Ni siquiera lo tenían en mente. Fue un accidente. Un beneficio accidental. Ahora, no estoy diciendo que lo que hicieron estuviera mal. Hicieron un gran proyecto de software libre. Eso es algo bueno. Pero no tenían esa visión fundamental. Donde estaba esa visión era en el proyecto GNU.
Y así, nosotros fuimos los que hicimos todos esas piececitas que no hacía nadie más, porque sabíamos que no tendríamos un sistema operativo completo sin ellas. Y aunque fuera totalmente aburrido y no tuviera ningún romanticismo, como tar o mv12 [risas del público], nosotros las hicimos. O Id. Ya sabéis que no hay nada muy excitante en ld, pero yo escribí uno. [Risas del público]. Y sí que hice esfuerzo para hacer que ocupara una cantidad mínima de disco I/O, de modo que fuera más rápido y manejara programas más grandes. Me gusta hacer un buen trabajo; me gusta mejorar varias cosas del programa mientras las estoy haciendo. Pero el motivo de que lo hiciera no es que tuviera ideas brillantes para un ld mejor. El motivo de que lo hiciera es que necesitábamos uno que fuera libre. Y no podíamos esperar que cualquier otra persona lo hiciese. Así que teníamos que hacerlo nosotros, o encontrar a alguien que lo hiciese.
Así, aunque llegados a este punto, miles de personas y proyectos han contribuido a este sistema, hay un proyecto que es el motivo de que este sistema exista, y es el proyecto GNU. Este es básicamente el sistema GNU, con otras cosas añadidas desde entonces.
La práctica de llamar Linux al sistema ha sido un gran golpe para el proyecto GNU, ya que normalmente no recibimos reconocimiento por lo que hemos hecho. Pienso que Linux, el kernel, es un elemento muy útil del software libre y sólo tengo buenas cosas que decir de él. Bueno, en realidad, puedo encontrar unas pocas cosas malas. [Risas del público]. Pero, básicamente, tengo buenas cosas que decir de él. De todos modos, la práctica de llamar «Linux» al sistema GNU es simplemente un error. Me gustaría pediros que, por favor, hagáis un pequeño esfuerzo para llamar GNU/Linux al sistema y de ese modo ayudar a que consigamos nuestra parte del reconocimiento.
[Una persona en el público grita] «¡Necesitáis una mascota! ¡Un animal disecado!» [Stallman responde]. Tenemos uno. [El miembro del público contesta]. «¿De verdad?» [Stallman responde, provocando carcajadas]. Tenemos un animal, un ñu. O sea que sí, cuando dibujéis un pingüino, dibujad un ñu al lado. Pero vamos a dejar las preguntas para el final. Me quedan más cosas que decir.
Entonces, ¿por qué estoy tan preocupado por esto? ¿Por qué pienso que merece la pena importunaros y tal vez rebajar la opinión que tenéis de mí [risas del público], mencionando el tema del reconocimiento? Cuando lo hago, algunos pueden pensar que es porque quiero alimentar mi ego, ¿verdad? Por supuesto, no os pido que lo llaméis «Stallmanix», ¿verdad? [Risas del público. Aplausos].
Os pido que lo llaméis GNU, porque quiero que el proyecto GNU consiga reconocimiento. Y hay una razón muy específica para ello, que es mucho más importante que el reconocimiento de cualquiera, en o por sí mismo. Veréis, estos días, si miráis a vuestro alrededor, en nuestra comunidad la mayoría de la gente que habla sobre el tema y escribe sobre el tema nunca menciona el GNU y jamás mencionan estos objetivos de libertad —estos ideales políticos e ideológicos—, porque el lugar del que estos proceden es GNU.
Las ideas asociadas a Linux, su filosofía, es muy diferente. Esencialmente es la filosofía apolítica de Linus Torvalds. Así, cuando la gente piensa que todo el sistema es Linux, tienden a pensar «Ah, todo lo habrá empezado Linus Torvalds. Su filosofía debe ser la que deberíamos estudiar con cuidado». Y cuando oyen algo sobre la filosofía de GNU, dicen: «Tío, esto es tan idealista, debe ser terriblemente poco práctico. Soy un usuario de Linux, no un usuario de GNU». [Risas del público].
¡Qué ironía! ¡Si lo supieran! Si supieran que el sistema que les gustó, o que, en algunos casos, aman; que el sistema por el que se vuelven locos es nuestra filosofía política idealista hecha realidad...
Aún así no tendrían por qué estar de acuerdo con nosotros. Pero al menos verían una razón para tomárselo en serio, para darle una oportunidad. Verían como se relaciona con sus vidas. Si cayeran en la cuenta, «estoy usando el sistema GNU. Esta es la filosofía de GNU. Por esta filosofía existe el sistema que tanto me gusta», al menos lo considerarían con la mente mucho más abierta. No significa que todo el mundo vaya a estar de acuerdo. La gente piensa cosas diferentes. Eso está bien —la gente debería formarse su propia opinión—, pero quiero que esta filosofía reciba el beneficio del reconocimiento por los resultados que ha logrado.
Si miras a tu alrededor en nuestra comunidad, te encontrarás con que en casi todas partes, las instituciones están llamando Linux al sistema. Los reporteros lo llaman en su mayoría Linux. No es correcto, pero lo hacen. Las compañías que empaquetan el producto en su mayoría lo llaman así. Ah, y la mayoría de esos reporteros, cuando escriben artículos, normalmente no lo consideran como un asunto político o social. Normalmente lo están considerando como una pura cuestión de negocios en relación a qué compañías van a tener más o menos éxito, la cual es una cuestión bastante secundaria para la sociedad. Y, si consideras las compañías que empaquetan el sistema GNU/Linux para el uso de la gente, bueno, la mayoría lo llaman Linux. Y todas le añaden software no libre.
Veréis, la GNU GPL considera que si tomas un fragmento de código, y algo de código de un programa protegido por la GPL, y añades algo más de código para producir un programa más grande, ese programa entero tiene que ser lanzado bajo la GPL. Pero podrías poner otros programas separados en el mismo disco —disco duro o CD—, y estos podrían tener otras licencias. Esto se considera como una simple agregación. Esencialmente, distribuir dos programas a la vez a alguien no es algo sobre lo que tengamos nada que decir. Así que de hecho, no es cierto —a veces me gustaría que fuese cierto— que si una empresa usa un programa protegido por la GPL en un producto, el producto entero tenga que ser software libre. No lo es —no toma ese alcance, esa extensión. Se trata del programa entero. Si hay dos programas separados que se comunican entre sí a distancia —como enviándose mensajes entre sí— entonces, por lo general, están legalmente separados. Así estas empresas, añadiendo software no libre al sistema, le están dando a los usuarios una idea muy mala, filosófica y políticamente. Le están contando a los usuarios que «no usar software libre está bien. Incluso nosotros se lo estamos poniendo como un extra».
Si observas las revistas sobre el uso del sistema GNU/Linux, la mayoría de ellas tienen un título como «Linux esto o lo otro». Así la mayor parte del tiempo llaman Linux al sistema. Y están llenas de anuncios de software no libre que puedes instalar sobre el sistema GNU/Linux. Esos anuncios tienen un mensaje común. Dicen: «El software no libre es bueno para ti. Es tan bueno que incluso podrías pagar para conseguirlo». [Risas del público].
Llaman a estas cosas «paquetes de valor añadido», lo cual significa una afirmación de sus valores. Están diciendo: valora la comodidad práctica, no la libertad. Yo no estoy de acuerdo con esos valores, así que los llamo «paquetes de libertad sustraída». [Risas del público]. Porque si te has instalado un sistema operativo libre, entonces estás viviendo en el mundo libre. Disfrutas de los beneficios de la libertad que tantos años hemos trabajado para darte. Aquellos paquetes te dan la oportunidad de atarte con una cadena.
Ahora bien, si observas las exposiciones comerciales dedicadas al uso del sistema GNU/Linux, todas se llaman a sí mismas «exposiciones de Linux». Y están llenas de casetas que exhiben software no libre, poniendo el sello de aprobación al software no libre. Así, casi en cualquier sitio que mires de nuestra comunidad, las instituciones están autorizando el software no libre, negando totalmente la idea de libertad por la que se desarrolló GNU. Y el único lugar donde la gente se puede encontrar con la idea de la libertad es en contacto con GNU y en contacto con el software libre, con el concepto de software libre. Por eso os pido: por favor llamad GNU/Linux al sistema. Por favor haced consciente a la gente de dónde vino el sistema y por qué.
Por supuesto, simplemente con decir ese nombre no estarás dando una explicación de la historia. Puedes teclear cuatro caracteres más y escribir GNU/Linux; puedes decir dos sílabas más. Pero GNU/Linux tiene menos sílabas que Windows 2000. [Risas del público]. No les estás contando mucho, pero les estás preparando, de modo que cuando oigan hablar de GNU, y de qué va, verán cómo eso se conecta con ellos y con sus vidas. Y eso, indirectamente, marca una tremenda diferencia. Así que por favor, ayudadnos.
Habréis advertido que Microsoft llamó a la GPL una «licencia open source». No quieren que la gente piense en términos de que la cuestión sea la libertad. Encontraréis que invitan a pensar a la gente de forma cerrada, como consumidores y, por supuesto, ni siquiera a pensar de una forma muy racional como consumidores, ya que van a elegir productos de Microsoft. Pero no quieren que la gente piense como ciudadanos. Eso va en su contra. Al menos en contra de su actual modelo de negocio.
Ahora bien, el software libre... bueno, os puedo contar cómo se relaciona el software libre con nuestra sociedad. Un tema secundario que podría ser de interés para algunos de vosotros es cómo se relaciona el software libre con los negocios.
Bien, en realidad, el software libre es tremendamente útil para los negocios. Después de todo, la mayoría de las empresas de los países avanzados usan software. Y sólo una fracción diminuta de ellos desarrolla software.
El software libre es tremendamente ventajoso para cualquier empresa que use software, porque significa que están en condiciones de adquirir control. En esencia, el software libre significa que los usuarios tienen el control de lo que hace el programa. Tanto individualmente, si les importa lo suficiente tenerlo, como colectivamente, cuando les importa lo suficiente tenerlo. Cualquiera que se preocupe lo suficiente puede ejercer alguna influencia. Si no te importa, no lo compras. Entonces usas lo que prefiere otra gente. Pero si te importa, entonces tienes una voz. Con el software propietario, esencialmente no tienes ninguna voz.
Con el software libre, puedes cambiar lo que quieres cambiar. Y no importa que no haya programadores en tu empresa; no importa. Si quisieras mover los muros de tu edificio, no tienes que tener una empresa de carpintería. Simplemente tienes que ser capaz de encontrar un carpintero y decir, «¿Qué me cobrarás por este trabajo? ¿Y cuándo lo tendrás terminado?». Y si no hacen el trabajo, puedes ir y encontrar a otro.
Existe un mercado libre de asistencia técnica. De tal forma que cualquier negocio que se preocupe por la asistencia encontrará una tremenda ventaja en el software libre. Con el software propietario, la asistencia es un monopolio, porque una compañía tiene el código fuente —o quizás un pequeño número de empresas, que pagaron una cantidad gigantesca de dinero, tienen el código fuente, como en el caso del programa de fuente compartida de Microsoft, pero son muy pocas. Así que no hay tienes muchas posibilidades de asistencia. Y eso significa que a menos que seas un auténtico gigante, no les importas. Tu empresa no es lo suficientemente importante para que ellos se preocupen si pierden tu negocio o lo que pase con él. Una vez que empiezas a usar el programa, se imaginan que estás atrapado y obligado a recibir su asistencia, porque cambiarse a un programa diferente es un trabajo gigantesco. Así que terminas haciendo cosas como pagar por el privilegio de informar de un fallo. [Risas del público]. Y una vez que has pagado, te dicen, «bueno, vale, hemos advertido tu informe de fallos. Y en unos pocos meses, puedes comprar una nueva versión, y puedes comprobar si lo hemos arreglado». [Risas del público].
Los proveedores de asistencia de software libre no pueden salirse con la suya. Tienen que complacer a los clientes. Por supuesto, puedes conseguir mucha buena asistencia gratuita. Cuelgas tu problema en Internet. Quizá recibas una respuesta al día siguiente. Pero esto no se puede garantizar, por supuesto. Si quieres estar seguro, será mejor que llegues a un acuerdo con una empresa y les pagues. Y esta es, por supuesto, una de las maneras en que funcionan los negocios de software libre.
Otra ventaja del software libre para empresas que usan software es la seguridad y la privacidad. Y esto también incumbe al uso individual, aunque lo haya sacado a relucir en el contexto de los negocios. Veréis, cuando un programa es propietario, ni siquiera podríais saber qué hace en realidad.
Podría tener características incluidas deliberadamente que si las conocieras no te gustarían. Por ejemplo, podría tener una puerta trasera para permitir al creador introducirse en tu máquina. Podría fisgar en lo que haces y devolver la información. Esto no es inusual. Algunos programas de Microsoft lo hacían. Pero no sólo incumbe a Microsoft. Hay otros programas propietarios que se inmiscuyen en las actividades del usuario. Y ni siquiera notarías si lo está haciendo. Y, por supuesto, incluso asumiendo que el fabricante sea completamente honesto, todo programador comete errores. Podría haber fallos que afectan a tu seguridad que no son culpa de nadie. Pero el asunto es: si no es con software libre, no puedes encontrarlos. Y no puedes arreglarlos.
Nadie tiene tiempo para revisar la fuente de cada programa que instala. No vas a hacer eso. Pero junto al software libre hay una extensa comunidad y hay gente en esa comunidad que revisa las cosas. Tú te beneficias de sus revisiones, porque si hay un fallo accidental, que seguramente puede haber de vez en cuando en cualquier programa, podrían encontrarlo y arreglarlo. La gente es mucho menos propensa a meter deliberadamente un troyano, o un programa para fisgar, si piensan que les pueden pillar. Los fabricantes de software propietario se imaginan que no les van a pillar. Se saldrán con la suya sin ser detectados. Pero un fabricante de software libre se tiene que imaginar que la gente se fijará en ello y verá que está allí. En nuestra comunidad no nos parece que podamos escaquearnos si a los usuarios les metemos por la fuerza una característica que a ellos no les gusta. Sabemos que si a los usuarios no les gusta, harán una versión modificada que no la tenga. Y entonces todos empezarán a usar esa versión.
De hecho, todos podemos razonar suficientemente, podemos suponer con suficientes pasos de antelación que probablemente no incluyamos tal característica. Después de todo, estás escribiendo un programa libre, quieres que a la gente le guste tu versión; no quieres incluir algo que la mayoría de la gente va a odiar y que después va a elegir una versión modificada en lugar de la tuya. Así que simplemente te das cuenta de que el usuario es el rey en el mundo del software libre. En el mundo del software propietario, el cliente no es el rey, ya que sólo eres un mero cliente. No tienes ninguna voz sobre el software que usas.
A este respecto, el software libre es un nuevo engranaje para que actúe la democracia. El profesor Lessig,13 ahora en Stanford, advirtió que el código funciona como una especie de ley. Quienquiera que llegue a escribir el código que casi todo el mundo usa, para cualquier intención o propósito, está escribiendo las leyes que conducen la vida de la gente. Con el software libre, estas leyes se escriben de forma democrática. No la forma clásica de la democracia —no hacemos unas grandes elecciones y decimos «que todo el mundo vote la manera en que debería hacerse esta característica». [Risas del público]. En su lugar decimos, esencialmente, aquellos de vosotros que queráis trabajar en implementar una característica de tal manera, hacedlo. Y los que queráis trabajar en implementar esta característica de esa otra manera, hacedlo. Y, de una manera u otra, se hace. Y así, si mucha gente lo quiere de este modo, se hará de este modo. De esta manera, todo el mundo contribuye a la decisión social simplemente dando pasos en la dirección que quiere seguir.
Personalmente eres libre de dar tantos pasos como quieras dar. Un negocio es libre de encargar trabajos pasos como se consideren útiles. Y después de sumar todos estos aspectos, descubrimos hacia qué dirección va la producción de software. A menudo es muy útil ser capaz de sacar elementos de algún programa existente —presumiblemente elementos grandes, por supuesto— y entonces escribir cierta cantidad de código propio, producir un programa que haga exactamente lo que necesitas, lo cual te hubiera costado muchísimo si hubieras tenido que escribirlo desde cero, si no hubieras podido canibalizar elementos grandes de algún paquete de software existente.
Otra cosa, que resulta del hecho de que el usuario sea el rey, es que tendemos a ser muy buenos en cuanto a compatibilidad y estandarización. ¿Por qué? Porque a los usuarios les gusta. Los usuarios son propensos a rechazar un programa que incluya incompatibilidades arbitrarias. Ahora bien, a veces hay cierto grupo de usuarios que realmente necesita algún tipo de incompatibilidad, y entonces la tienen. Está bien. Pero cuando los usuarios quieren seguir un estándar, nosotros los desarrolladores tenemos que seguirlo, y lo sabemos. Y lo hacemos. Por contraste, si te fijas en los fabricantes de software propietario, a menudo encuentran ventajoso no seguir deliberadamente un estándar y no porque piensen que de esa manera le están dando al usuario una ventaja, sino más bien porque se están imponiendo al usuario, lo están atrapando. Incluso te los encontrarás haciendo cambios en sus formatos de archivo de vez en cuando, sólo para forzar a la gente a obtener la última versión.
Los documentalistas14 se están encontrando ahora con un problema, a menudo no se puede acceder a los archivos escritos por un ordenador de hace diez años; estaban escritos en software propietario que ahora en su mayor parte se ha perdido. Si estuvieran escritos en software libre, entonces podrían actualizarse y utilizarse; y esas grabaciones no se habrían perdido, no serían inaccesibles. Incluso se estaban quejando de esto en la National Public Radio15 al citar el software libre como una solución. En efecto, al usar un programa no libre para almacenar tus datos, te estás colgando una soga al cuello.
He hablado sobre cómo afecta el software libre a la mayoría de los negocios. Pero ¿como afecta al particular y estrecho ámbito de los negocios de software? Bueno, la respuesta es que no afecta gran cosa. Y la razón es que el 90 por ciento de la industria del software, por lo que se me ha dicho, se dedica a la fabricación de programas personalizados, software que no está en absoluto pensado para ser publicado. Para el software personalizado, esta cuestión, o la cuestión ética de software libre o propietario, no aparece. Veréis, esta cuestión es, ¿sois libres los usuarios de modificar y redistribuir software? Si solo hay un usuario, y a ese usuario le pertenecen los derechos, no hay problema. Ese usuario es libre de hacer todas esas cosas. Así, en efecto, cualquier programa personalizado que fuera fabricado por una compañía para uso doméstico es software libre, siempre que tenga la sensatez de insistir en obtener el código fuente y todos los derechos.
La cuestión no atañe el software que va en un reloj o en un microondas o en el motor de un coche, porque en esos lugares no te descargas software para instalar. No es un auténtico ordenador, en lo que concierne al usuario, así que no implica suficientemente a estas cuestiones como para ser éticamente importantes. Así, en su mayor parte, la industria del software continuará como lo ha hecho hasta ahora. Y lo interesante es que dado que una fracción tan grande de los trabajos está en esa parte de la industria, incluso si no hubiera posibilidades para los negocios de software libre, los fabricantes de software libre podrían conseguir trabajo escribiendo software personalizado. [Risas del público]. Hay muchos; la proporción es muy grande.
Pero, como de hecho sucede, hay negocios de software libre. Hay empresas de software libre, y en la rueda de prensa que voy a dar, se me van a unir personas procedentes de un par de estas empresas. Por supuesto, también hay empresas que no son negocios de software libre pero que desarrollan elementos útiles de software libre, y el software libre que producen es considerable.
Bien, ¿cómo funcionan los negocios de software libre? Bueno, algunos de ellos venden copias. Tú eres libre de copiarlo pero aún así se pueden vender miles de copias al mes. Otros venden asistencia y distintas clases de servicios. Yo, personalmente, durante la segunda mitad de los ochenta, vendía servicios de asistencia técnica de software libre. Básicamente, decía, por 200 dólares la hora cambiaré lo que quieras que cambie en el software GNU que he escrito. Sí, era un precio excesivo, pero al ser un programa del que yo era autor, la gente podía suponer que tendría terminado el trabajo en muchas menos horas. [Risas del público]. Y me ganaba la vida de este modo. En realidad, ganaba más de lo que nunca había ganado antes. También impartí clases. Y seguí haciéndolo hasta 1990, cuando recibí un gran premio16 y no tuve que hacerlo más.
Sin embargo, fue en 1990 cuando se formó la primera empresa de software libre, Cygnus Support. Su negocio consistía en hacer, básicamente, las mismas cosas que yo había estado haciendo. Ciertamente podría haber trabajado para ellos, si lo hubiera necesitado. Como no lo necesitaba, me pareció que era bueno para el movimiento que me mantuviera independiente de cualquier empresa. De ese modo, podría decir cosas buenas y malas sobre las diferentes empresas de software libre y software no libre, sin entrar en un conflicto de intereses. Me pareció que podría servir más al movimiento. Pero si lo hubiera necesitado para ganarme la vida, claro que habría trabajado para ellos. Es un negocio ético en el que se puede estar. No había motivos de sentirme avergonzado si hubiera trabajado para ellos. Y esa compañía dio beneficios desde el primer año. Se formó con muy poco capital, sólo el dinero que tenían sus tres fundadores. Y siguió creciendo cada año y siendo rentable cada año hasta que se volvieron ambiciosos y buscaron inversores externos y entonces lo desbarataron todo. Pero fueron varios años de éxito, antes de que se volvieron ambiciosos.
Esto ilustra una de las cosas excitantes que tiene el software libre. El software libre demuestra que no necesitas captar capital para desarrollar software libre. Quiero decir, es útil, tenerlo puede ayudar. Si consigues capital, puedes contratar gente y hacer que escriban un montón de software. Pero puedes hacer mucho con una pequeña cantidad de gente. En realidad, la tremenda eficacia del proceso de desarrollar software libre es uno de los motivos de que sea importante para el mundo cambiarse al software libre. También desmiente lo que dice Microsoft, cuando dicen que la GNU GPL es mala porque hace que sea más difícil para ellos captar capital para fabricar software no libre, coger nuestro software libre y poner nuestro código en los programas que no compartirán con nosotros. En esencia, no necesitamos que ellos consigan el capital de ese modo. Haremos el trabajo de todos modos. Ya lo estamos haciendo.
La gente nos solía decir que nunca podríamos hacer un sistema operativo completo. Pues bien, hemos hecho eso y una cantidad de cosas tremendamente mayor. Y yo diría que estamos cerca de desarrollar todo el software publicado de interés general necesario en el mundo. Y esto en un mundo donde más del 90 por ciento de los usuarios todavía no usa software libre, y también en un mundo donde más de la mitad de los servidores web en el mundo funcionan con GNU/Linux con Apache como servidor web.
Pregunta. [inaudible] ¿Qué dijiste antes, Linux?
Stallman. Dije GNU/Linux.
Pregunta. ¿De verdad?
Stallman. Sí, si estoy hablando del kernel, lo llamo Linux. Es que es su nombre. El kernel fue escrito por Linus Torvalds, y sólo deberíamos llamarlo por el nombre que escogió, por respeto al autor.
De todas formas, en general, en las empresas la mayoría de los usuarios no usan GNU/Linux. La mayoría de los usuarios domésticos no usan nuestro sistema todavía. Cuando lo hagan, deberíamos automáticamente tener 10 veces más voluntarios y 10 veces más clientes para los negocios de software libre de los que hay. Eso nos llevará a esa magnitud. Así que en este punto, estoy bastante seguro de que podemos hacer el trabajo.
Esto es importante, porque Microsoft apela a que estemos desesperados. Dicen: «La única manera en que puedes tener software para instalar, la única manera de que tengas innovación, es si nos das poder. Permítenos que te dominemos. Déjanos controlar lo que puedes hacer con el software que estás utilizando, de modo que podamos exprimirte mucho dinero y usar una parte de él para desarrollar software, y quedarnos el resto como beneficios».
Bueno, jamás deberías sentirte tan desesperado. Jamás deberías sentirte tan desesperado como para abandonar tu libertad. Eso es muy peligroso.
Otra cosa que Microsoft, bueno, no sólo Microsoft... la gente que no apoya el software libre, es que generalmente adopta un sistema de valores en el que lo único que importa son los beneficios a corto plazo: ¿Cuánto dinero voy a ganar este año? ¿Cuánto trabajo puedo terminar hoy? Pensamiento a corto plazo y pensamiento estrecho. Asumen que es ridículo imaginar que cualquiera pueda nunca hacer un sacrificio en nombre de la libertad.
Ayer,17 mucha gente estaba haciendo discursos sobre estadounidenses que hicieron sacrificios por la libertad de sus compatriotas. Algunos de ellos hicieron grandes sacrificios. Incluso sacrificaron sus vidas por las libertades de las que todo el mundo en nuestro país ha oído hablar. (Al menos en algunos casos; supongo que tenemos que ignorar la guerra en Vietnam.)
Pero, afortunadamente, mantener nuestra libertad para usar software no exige grandes sacrificios. Sólo son necesarios diminutos, pequeños sacrificios, como aprender una interfaz de línea de comandos si todavía no tenemos una interfaz gráfica de usuario. Como hacer el trabajo de esa manera, porque no tenemos un paquete de software libre para hacerlo de aquella otra manera todavía. Como pagar algo de dinero a una compañía que va a desarrollar tal paquete de software libre, de modo que puedas tenerlo en unos pocos años. Pequeños sacrificios que todos podemos hacer. Y a largo plazo, incluso nosotros nos beneficiaremos de ellos. Sabéis, en realidad es más una inversión que un sacrificio. Sólo debemos tener suficiente visión a largo plazo para darnos cuenta de que es bueno para nosotros que invirtamos en mejorar nuestra sociedad, sin contar cada céntimo de calderilla de quién consigue qué parte del beneficio en esa inversión.
Así que, llegados hasta este punto, puedo decir que básicamente he terminado.
Me gustaría mencionar que hay un nuevo acercamiento a los negocios de software libre propuesto por Tony Stanco, que él llama «desarrolladores libres», que implica una estructura empresarial que espera distribuir eventualmente cierta cantidad de beneficios a todos los autores de software libre que se hayan unido a la organización. Ahora están fijándose en la perspectiva de conseguir un gran contrato gubernamental de desarrollo informático en la India, ya que van a usar software libre como base y de ese modo tener tremendos ahorros en los costes.
Bueno, supongo que ahora tengo que pediros que preguntéis.
Tabla de contenidos
  1. 1 - Nota a la edición
  2. 2 - EL PROYECTO GNU
  3. 3 - La primera comunidad que comparte software
  4. 4 - EL colapso de la comunidad
  5. 5 - Una elección moral radical
  6. 6 - Libre en su acepción de libertad
  7. 7 - El software GNU y el Sistema GNU
  8. 8 - Los inicios del proyecto
  9. 9 - Los primeros pasos
  10. 10 - GNU Emacs
  11. 11 - ¿Un programa es libre para cualquier usuario?
  12. 12 - El Copyleft y la GNU GPL
  13. 13 - La Free Software Foundation
  14. 14 - Los servicios relacionados con el software libre
  15. 15 - Los objetivos técnicos
  16. 16 - La donación de ordenadores
  17. 17 - La lista de tareas de GNU
  18. 18 - La librería GNU GPL
  19. 19 - ¿Un reto personal?
  20. 20 - Acontecimientos inesperados
  21. 21 - El GNU Hurd
  22. 22 - Alix
  23. 23 - Linux y GNU/Linux
  24. 24 - Los retos futuros
  25. 25 - Hardware secreto
  26. 26 - Librerías no libres
  27. 27 - Patentes de software
  28. 28 - Documentación libre
  29. 29 - Es necesario hablar de libertad
  30. 30 - «Open Source» (código fuente abierto)
  31. 31 - ¡Inténtalo!
  32. 32 - Notas
  33. 33 - EL MANIFIESTO GNU
  34. 34 - ¿Qué es GNU? ¡Gnu No es Unix!
  35. 35 - Por qué... GNU
  36. 36 - Notas
  37. 37 - LA DEFINICIÓN DE SOFTWARE LIBRE
  38. 38 - Por qué el software no debe tener propietarios
  39. 39 - Notas
  40. 40 - ¿QUÉ ENCIERRA UN NOMBRE?
  41. 41 - Notas
  42. 42 - Por qué software libre es mejor que open source
  43. 43 - Relación entre el movimiento del software libre
  44. 44 - Comparación de los dos términos
  45. 45 - ¿Podría ayudar una marca registrada?
  46. 46 - Malentendidos del «open source»
  47. 47 - Notas
  48. 48 - Cómo promover el software libre si trabajas en la universidad
  49. 49 - Notas
  50. 50 - Vender software libre
  51. 51 - EL SOFTWARE LIBRE NECESITA DOCUMENTACIÓN LIBRE
  52. 52 - La canción del software libre
  53. 53 - El derecho a leer
  54. 54 - MALINTERPRETAR EL COPYRIGHT
  55. 55 - El copyright en la Constitución de los Estados Unidos
  56. 56 - El «contrato2 de copyright»
  57. 57 - El primer error: «equilibrar la balanza»
  58. 58 - ¿Qué se contraequilibra?
  59. 59 - Mejor concesión que «equilibrio»
  60. 60 - El segundo error: maximizar la producción
  61. 61 - La retórica de la maximización
  62. 62 - El tercer error: maximizar el poder de los editores
  63. 63 - Resultados de los tres errores
  64. 64 - Encontrar el contrato adecuado
  1. 65 - Una nota personal
  2. 66 - Notas
  3. 67 - La ciencia debe desachar el copy right
  4. 68 - ¿Qué es el copy Left?
  5. 69 - Notas
  6. 70 - Copyleft: idealismo pragmatico
  7. 71 - Notas
  8. 72 - El peligro de las patentes de software
  9. 73 - Evitar la patente
  10. 74 - Obtener la licencia de la patente
  11. 75 - Revocar la patente en un juicio
  12. 76 - Notas
  13. 77 - ¿Pues confiar en tu ordenador?
  14. 78 - Postcriptum
  15. 79 - porque el software debe ser libre
  16. 80 - Cómo los propietarios justifican su poder
  17. 81 - El argumento en contra de la propiedad del software
  18. 82 - El perjuicio ocasionado por obstaculizar el software
  19. 83 - Obstaculizar el uso de programas
  20. 84 - La cohesión social dañada
  21. 85 - Obstruir la adaptación personalizada de programas
  22. 86 - Obstaculizar el desarrollo del software
  23. 87 - No importa cómo se restringe el acto de compartir
  24. 88 - El software debería ser libre
  25. 89 - Por qué la gente desarrollara software
  26. 90 - Programar es divertido
  27. 91 - Financiar el software libre
  28. 92 - ¿Qué deben los usuarios a los desarrolladores?
  29. 93 - ¿Qué es la productividad del software?
  30. 94 - ¿Es inevitable la competencia?
  31. 95 - «¿Por qué no nos vamos a Rusia?»
  32. 96 - La cuestión de las premisas
  33. 97 - Conclusión
  34. 98 - Notas
  35. 99 - Copyright y globalización en la era de las redes informaticas
  36. 100 - La historia del copyright
  37. 101 - Globalización
  38. 102 - Repensar el copyright
  39. 103 - Turno de preguntas
  40. 104 - Notas
  41. 105 - Software libre: libertad y cooperación
  42. 106 - Software libre: libertad y cooperación (I)
  43. 107 - Software libre: libertad y cooperación (II)
  44. 108 - Turno de preguntas
  45. 109 - Notas
  46. 110 - APÉNDICE A: Licencia Pública General GNU
  47. 111 - Términos y condiciones para la copia, distribución y modifica
  48. 112 - Apéndice. Cómo aplicar estos términos a sus nuevos pro
  49. 113 - APÉNDICE B: Licencia Pública General Menor
  50. 114 - Términos y condiciones para la copia, distribución y modifica
  51. 115 - Cómo aplicar estos términos a sus nuevas bibliotecas
  52. 116 - APÉNDICE C: Licencia de Documentación Libre GNU
  53. 117 - Aplicabilidad y definiciones
  54. 118 - Copia literal
  55. 119 - Copia en cantidades masivas
  56. 120 - Modificaciones
  57. 121 - Combinar documentos
  58. 122 - Colecciones de documentos
  59. 123 - Combinación con trabajos independientes
  60. 124 - Traducción
  61. 125 - Nulidad
  62. 126 - Futuras revisiones de esta licencia
  63. 127 - Addenda
Autor y licencia de 'Software libre para una sociedad libre - Software libre: libertad y cooperación (II)'
Richard M. Stallman Extraído de: http://sindominio.net/biblioweb/pensamiento/softlibre/ Copyright
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.

Wikis relacionados con 'Software libre para una sociedad libre - Software libre: libertad y cooperación (II)'

El proyecto Unix, iniciado en 1971, se impone en gran medida a partir de 1974,... Más »
Un sistema informático utiliza ordenadores para almacenar datos, procesarlos y ponerlos a disposición de quien... Más »
Un sistema informático utiliza ordenadores para almacenar datos, procesarlos y ponerlos a disposición de quien... Más »
Más allá de la discusión estrictamente filosófica referida a las tesis y variadas posiciones del... Más »
Las fotografias de flores (flora en general) quizas sean las que mejor se dejan enmarcar.... Más »
¿Estás seguro de que deseas eliminar este capítulo?