| Cap 1 |
Las alarmas del profesor Antonio Vaquero
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conciencia lingüística en los hablantes y para legitimar a la insidiosa casta de los legisladores del Idioma.Decía Wittgenstein que el filósofo no debiera dedicarse a postular problemas sino a deshacerlos: mostrar cómo ciertos problemas no son sino trampas lingüísticas, sinsentidos ocultos detrás |
| Cap 2 |
French Correction
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el infinito. Quienes mantienen la Norma y sus colaboradores espontáneos como el profesor Vaquero forman una corriente academicista que protege celosamente, no la lengua, sino las marcas lingüísticas de un grupo socio-cultural más o menos amplio, las cuales caracterizan su sociolecto. Un sociolecto |
| Cap 4 |
Cohesionada, Grande y Libre
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sido siempre la preocupación mayoritaria de los normativistas y, a su sombra, de los centros de poder. Pero, al menos en los términos planteados por estos paladines de la pureza, es un imposible, una tarea evanescente. Y siempre obedece más a razones ideológicas que a razones lingüísticas |
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