Metatextualidad
Este último apartado contiene dos tipos de tratamiento del Portrait que van “más allá del texto”: el que hemos llamado “Joyce como excusa”, que aglutina las apropriaciones más sorprendentes de la obra de Joyce para ilustrar las propias teorías (algo de lo que abomina Sidney Feshback, v. nota 17), y “Lo pedagógico-didáctico”, donde hacemos un recorrido por las guías didácticas acerca del Portrait que se han publicado hasta ahora, con la intención de identificar los rasgos comunes y ver cómo explican la obra.
Joyce como excusa
Este epígrafe puede resultar curioso si tenemos en cuenta que en general todo crítico impone de alguna manera su ideología en el texto que estudia, pero es que hay algunos autores cuyos análisis de Joyce apenas es más que una excusa inicial para lanzarse a una exploración de sus propias obsesiones. Los que agrupamos aquí son todos postestructuralistas, aunque esto no quiere decir que en la crítica anterior no haya alguno que mereciera estar en este apartado..
Hélène Cixous publica en 1972 su voluminoso libro, The Exile of James Joyce, que aunque no se concentra exclusivamente en el Portrait, parece tomarlo como inspiración, sobre todo si atendemos a su índice:
1. The Family Cell
2. Private and Public Heroism
3. The Choice of Heresy
4. Exile as Recovery
5. Joyce's Poetics
En realidad se trata de una confusa exploración de estos temas, interpretando a la vez la vida y obra de Joyce y tratando de deducir conclusiones generales que pueden aplicarse a cualquier hombre moderno: "These comparatively personal themes are raised by art to a universality such that what was only a private grievance of Joyce's may become relevant for everyman" (xv). Sin embargo, leyendo la obra no se entiende por qué ha escogido a Joyce como objeto, pues el texto no usa su obra más que como excusa inicial.
Lo mismo hacen otros postestructuralistas, como Suzette Henke con su Joyce’s Moraculous Sindbook (1978), que aunque se centra en Ulysses también menciona el Portrait, y está escrito de modo que resulta incomprensible; o Colin Mac Cabe y su James Joyce and the Revolution of the Word, de 1978, que si bien hace algunas observaciones acertadas con respecto a Stephen Hero y a Portrait, llena su libro de exageraciones freudianas que arruinan la solidez de sus argumentos, que además están destinados a paliar el según él, "fallo total" de toda la crítica joyceana (p. 3).
En realidad nuestra intención al incluir este apartado es más que nada fundamentar la inclusión del comentario de la obra de Donald F. Theall, James Joyce's Techno-Poetics (1997), cuyo oportunista título e introducción hacen referencia a las nuevas tecnologías, pues según su autor trata de:
how by embracing science, mathematics, technology, and semiotics, Joyce addressed the challenge posed to the book by technological modes of communication in the emergence of cyberculture (ix-x).
La “cibercultura” no aparece por ninguna parte en su texto, y tampoco se habla del “peligro que corre el libro”, sino que la obra es una exploración de la relación de algunas ideas de Joyce con nuevas teorías de física y matemáticas, aparte de comentar anécdotas como la fascinación de Joyce con los automóviles. Theall no menciona ninguna teoría cibercultural o digital relevante, y su análisis se queda en el nivel de la metáfora vaga sin ninguna relevancia para nuestro campo de estudio; por ejemplo dice de Finnegans Wake: "Since the action takes place in a dream world, Joyce can produce an impressively prophetic imaginary prototype for the virtual worlds of the future" (p. 188).
Lo pedagógico-didáctico
La función de este apartado es observar si las discusiones críticas que hemos examinado hasta aquí tienen algún reflejo en las aproximaciones pedagógicas al Portrait tales como guías de estudio, ediciones con “ayudas para estudiantes”, etc. A lo largo de los años se han publicado muchísimas guías de estudio o de introducción al Portrait, ya que ha formado parte de los programas académicos de muchos cursos de literatura inglesa, tanto en institutos como en universidades. A pesar de la abundancia de material, los contenidos son muy similares en todas estas “guías”, que suelen constar de una introducción a la vida y obra de Joyce y al contexto histórico-social, un resumen argumental del Portrait, un estudio de los “temas” de la obra, las voces, el lenguage, el estilo, y muchas veces la epifanía. Este esquema se repite en las siguientes “guías” (clasificamos cronológicamente, dando primero el nombre de la editorial y luego el del autor cuando este se menciona):
- Harvard Outline Company, 1963, (no menciona autor).
- Cliff's Notes, 1964, Katheryne Lilly.
- Study Master, 1966, Charles Ellis.
- Barrister Publishing, 1966, Richard Brown.
- Basil Blackwell, 1969, Christopher Hanson.
- Coles Notes, 1968, Frank Collingwood.
- Edward Arnold, 1973, Harvey P. Sucksmith.
- Brodie’s Notes ,1977, (no menciona autor).
- Methuen en 1977 (no menciona autor).
- Penguin, 1991, John Blades.
Si bien alguno de los temas en que insisten estas guías refleja parte de la discusión crítica a la que hacemos referencia en el resto de este artículo (sobre todo el tema de la epifanía), no hay en realidad mucho contacto entre ambos campos, de manera que el tratamiento de asuntos como la “voz narrativa” es de una simplicidad que irritaría a los críticos.
El hecho de que a veces ni se mencione a los autores es también significativo. Parece que la elaboración de materiales educativos para la enseñanza de la literatura es una ocupación menor a la que no se dedican los críticos “serios”, como si hubiera dos mundos completamente independientes que no llegaran a encontrarse. Sin duda la literatura no es la única disciplina académica en la que sucede esto, pero es a nuestro juicio muy grave que quienes más saben de un tema se desentiendan de su comunicación pedagógica y le dejen la tarea a comentaristas que a menudo malinterpretan las ideas de la discusión crítica.
Por suerte esto no sucede siempre, aunque sea lo más común. Creemos que afán pedagógico no tiene por qué ser sinónimo de simplificación inepta, y algunos críticos, como es el notable caso de Kershner, han intentado salvar la brecha entre ambos mundos editando obras pedagógicas acerca del Portrait.
La primera en afrontar directamente este problema desde el campo de la crítica fue Dorothy Van Ghent, quien en su artículo “Problems for Study and Discussion for A Portrait of the Artist as a Young Man”, de 1962, hace una lista exhaustiva de preguntas para estudiantes y posibles temas para ensayos. Su intento cubre casi todos los temas que habían surgido hasta ese momento en relación con el Portrait: su estructura, símbolos, nombres, personajes, temas, etc. En nuestra opinión, lo mejor es su insistencia en hacer conexiones entre escenas y capítulos para revelar sentidos ocultos, algo que las guías que hemos citado más arriba nunca hacen, manteniendo los temas separados en compartimentos estanco. Van Ghent quiere hacer pensar a los estudiantes por medio de asociaciones aparentemente inusuales, por ejemplo esta pregunta: ¿cuál es la relación entre los fetos de Cork y la frase "he wanted to meet in the real world the unsubstantial image that his soul so constantly beheld"?
Posteriormente nos ha interesado la obra de Thomas Staley, que en A Critical Study Guide to Joyce’s A Portrait of the Artist as a Young Man, de 1968, introduce el estudio de las imágenes que el considera más importantes en el libro, explicadas a través de lo que llama “ayudas visuales”, o gráficos y tablas. Las imágenes que sigue son: "artistic freedom, beauty, daedalus archtype"/"Ireland, Nationalism"/"White and Cold: Religious Consciousness"/"Red and Flowers. Pleasures of the Flesh"/"Bestiality/Ugliness" (p.9), un grupo que refleja bastante bien las inquietudes de la crítica a este respecto. Esta expresión visual de un tema complejo nos parece un excelente intento, si bien no estamos de acuerdo por completo con su análisis de las imágenes, pues en su deseo de integrarlas y simplificar afirma que todas estas imágenes aparecen en las composiciones poéticas de Stephen, cuando esto no es así (nunca aparece Irlanda, o la bestialidad), o que hay una “reconciliación de temas en el diario de Stephen”, algo muy discutible, pues el futuro de la huida de Stephen es de lo más incierto. Pero él mismo advierte del peligro de sacar de contexto sus “ayudas visuales” y recomienda una lectura profunda que sitúe lo explicado.
En 1992 encontramos otra guía de estudio interesante, la escrita por David Seed, que aparte de situar con gran precisión los contextos historico y cultural, la recepción critica y las varias perspectivas teóricas, hace una lectura bajtiniano-dialógica del argumento del Portrait, como si las voces de la Iglesia, el Estado, las convenciones sociales, etc. tirasen de Stephen hacia todas partes (p. 28).
El autor que nos parece ha realizado el esfuerzo pedagógico más loable es R. B. Kershner, con su edición del Portrait publicada por St Martin’s Press en 1993. Esta edición para estudiantes tiene notas a pie de página, una introducción sobre los contextos biográfico e histórico, una historia de la recepción crítica del Portrait, y además incluye una serie de artículos acerca de la novela, cada uno desde un punto de vista crítico contemporáneo con explicación teórica y utilísima bibliografía. Los cinco puntos de vista son:
- Psychoanalitic
- Reader response
- Feminist
- Deconstruction
- New Historicism
Aunque estos cinco puntos de vista trabajan sobre temas ya conocidos por la crítica joyceana, lo hacen desde perspectivas menos trilladas y conscientes de su propia condición como “una voz más”, y no la única válida, en la inmensa red que es la recepción crítica de Joyce.
La última guía interesante que ha aparecido es la de McGregor (1998), de la serie
"Teach Yourself Literature Guides", en que se aprovecha la idea de los “mind maps”, que son representaciones gráficas de ideas, con la idea de que es más fácil comprender y retener información a través de la visualización. He aquí un “mind map” acerca de A Portrait:

Figura 1. El mundo de Stephen
El resto es bastante superficial en su tratamiento de los temas que identifica como “searching, conformity and rebellion, family, religion, nation, martyrdom, y sexuality. También se ocupa de los personajes, el contexto, el argumento, los temas/simbología, estilo/lenguaje, e incluye una discusión acerca de cómo sacar la máxima nota en un trabajo o examen sobre el Portrait. Esta última sección es interesante porque identifica lo que en teoría les interesa a los profesores de literatura:
- Relate detail to broader content, meaning and style.
- Show understanding of the author's intentions, technique and meaning
- Give personal response and interpretation backed up by examples and short quotations.
- Evaluate the author´s achievement (how far does the author suceed and why?). (p. 79)
El carácter utilitario de la guía se hace evidente a lo largo de toda la redacción, y lo más “peligroso” de su enfoque es que ofrece la apariencia de dejar la iniciativa a los estudiantes cuando en realidad no deja espacio para interpretaciones alternativas (valga como ejemplo el ejercicio en que los estudiantes han de “rellenar los huecos” con las palabras exactas que faltan del resumen del argumento, p. 9).
El tema de cómo acercar el Portrait a los estudiantes no está ni mucho menos resuelto, como por ejemplo se vió en el XVII International James Joyce Symposium celebrado en junio de 2000 en la Universidad de Londres, donde hubo un forum especial titulado: "Teaching Dubliners and A Portrait", en el que participaron investigadores tan reconocidos como Barbara Laman, Rosa Maria Bosinelli, Ed Germain, Mary Lowe-Evans, Patrick McCarthy, Margot Norris, y Michael O'Shea, todos ellos con bastantes años de experiencia impartiendo clases acerca de estas dos obras. Las principales conclusiones fueron:
- No utilizar la teoría estética o la epifanía en absoluto para explicar el Portrait.
- Una buena forma de “quitar el miedo” a los estudiantes es hacerles leer primero algo que les sirva de contexto, como el ensayo de Joyce acerca de Irlanda, The Man and his Symbols de Jung, etc. ; o hacerles leer una novela difícil para que les parezca fácil por contraste, algo como The Good Soldier; o incluso otras “autobiografías”, como Sons and Lovers.
- Los estudiantes son capaces de entender en seguida el argumento y localizar los temas, pero no la no estructura, es muy difícil transmitir que la estructura tiene un significado.
- Es muy importante buscar los “huecos” en el sentido de Iser como método de investigación para los alumnos: ¿qué es lo que falta?
- Es vital hacerles ver que no hay ninguna palabra “inocente” ni ninguna observación “suelta”, forzarles a unir contextos.
Como vemos, es muy difícil llevar pedagógicamente a la práctica los hallazgos de la crítica literaria, pero hemos de intentarlo si no queremos que el hueco entre un campo y otro se haga insalvable.