En Cuba durante una parte del tiempo las condiciones climáticas desfavorables ocasionan no ya dificultades para la eliminación del calor, sino que imponen carga adicional al organismo debido al calor convectivo y al calor por radiación, lo que se suma o adiciona a la carga calórica derivada del proceso tecnológico, convirtiendo en muchas ocasiones, los lugares de trabajo" como indeseables". Esto conlleva a una disminución marcada de la productividad del trabajo, elevado ausentismo, inestabilidad de la fuerza de trabajo y a un mayor número de accidentes.
Por ello se hace necesario solucionar con la mejora planificada y paulatina de las condiciones micro climáticas y con la elaboración cada vez de mejores proyectos de fábricas. Esta cuestión ataña a los higienistas del trabajo, pero también en igual medida a proyectistas del Ministerio de la Construcción ,al personal docente de la Enseñanza Superior de pregrado y de postgrado en la que se preparan ingenieros, arquitectos y médicos que deben enfrentar la solución a estos problemas.
Pero para que se logre lo anterior se necesita de bases y principios científicamente fundamentados, que muestren las soluciones más efectivas y al mismo tiempo económicas de resolver este problema en nuestro país, de manera de lograr una mejora real de las condiciones micro climáticas de trabajo que satisfaga a nuestros trabajadores. Ello debe ir aparejado a un ahorro sustancial en la instalación y explotación de sistemas de ventilación ,que como sabemos en la actualidad son poco eficientes y provocan derroche de energía, principalmente porque los proyectistas no cuentan con información sobre el comportamiento del microclima en nuestras industrias y carecen de recomendaciones adaptadas a nuestras condiciones. Otro aspecto del ahorro es el que se produciría al disminuirse o eliminarse el pago por condiciones anormales de trabajo en lo que al calor se refiere.
Para conocer estos problemas se comenzaron un grupo de investigaciones sobre las edificaciones industriales en Cuba y su influencia sobre el microclima laboral9-13. Se estudió el comportamiento de las variables microclimáticas,el aprovechamiento de la ventilación natural, el cumplimiento de la norma cubana y se realizó un análisis de las cubiertas entre otras.
En estas investigaciones se pudo observar que las naves estudiadas tenían poco movimiento de aire (casi nulo), en la mayoría de los puestos de trabajo.
Se observó que existían un gran número de ventanas cerradas por diversas razones (muy ajenas al proceso productivo),lo que reducía la posibilidad de renovación del aire en el interior de los locales por medio de la ventilación natural. También se observó la reducción de los coeficientes de aprovechamiento de las brisas naturales debido a la existencia de edificaciones cercanas.
Se estudiaron edificaciones o naves con cinco tipos diferentes de cubiertas: asbesto cemento, chapas de acero galvanizado, chapas de acero galvanizado con aislamiento térmico tipo sándwich, losas prefabricadas de hormigón tipo doble T y por último ,losas prefabricadas de siporex.
Las naves que tenían cubiertas con menor resistencia térmica y puntales iguales o menores de 6 metros resultaron tener peores condiciones micro climáticas, por lo que se aconsejó que dada la necesidad de emplear tales puntales se analice la posibilidad de aumentar la resistencia térmica de las cubiertas.
Considerándolos resultados obtenidos se está conformando una guía metodológica para proyectistas e ingenieros que estén vinculados en la elaboración de proyectos industriales.
Debe aclararse que estos estudios se realizaron en naves o edificios industriales con tecnología fría, o sea que no se generaban grandes fuentes de calor radiante debido al proceso tecnológico. La carga de calor radiante apreciable era debido a la incidencia de los rayos solares solamente.
Para el estudio de la sobrecarga térmica se han estudiado trabajadores que ejercen su labor en talleres de confecciones textiles14 , talleres de hilado15-16, construcción17,cocinas de petróleo18 y combinado del vidrio19 entre otras.
En estas investigaciones se estudió el comportamiento de otros aspectos como la productividad del trabajo, la fatiga al término de la jornada laboral, el tiempo de exposición y la tensión térmica a través de las variables temperatura oral, temperatura de la piel, frecuencia cardiaca y la tasa de sudoración horaria.
A continuación se presentan algunos resultados de forma muy sintetizada de las investigaciones referidas anteriormente.
Para conocer el comportamiento de la productividad del trabajo y la fatiga al finalizar la jornada laboral se realizó una investigación en un taller de confecciones textiles masculinas con trece trabajadoras. En este estudio no se encontró diferencias significativas en la productividad del trabajo pero sin embargo la fatiga al finalizar la jornada fue significativa ya que se encontró un número mayor de fatigados en los segundos días de cada situación estudiada ésto es típico considerando el efecto residual del día anterior (tablas 1 y 2).
Una investigación que formó parte del Problema Principal de Medicina sobre "La Mujer Trabajadora Cubana" correspondió al tema de investigación la valoración de la sobrecarga térmica en la mujer trabajadora se seleccionaron 15 obreras de un taller de hilado, las mismas permanecían en posición bípeda y caminando durante la jornada de trabajo .
En la tabla 3 se expresan los resultados de las variables fisiológicas estudiadas en esta investigación como el gasto energético (GE),la frecuencia cardiaca (FC),la temperatura oral(TO),la temperatura de la piel(TP) y la tasa de sudoración horaria(TSH).Se observó un incremento de las mismas en las condiciones calurosas .Esta actividad se clasificó desde el punto de vista energético como ligera ya que los valores del gasto energético están por debajo de 176W.
La frecuencia cardiaca tuvo un aumento en las condiciones calurosas debido a que el aumento de la sobrecarga térmica incrementa la acumulación de calor del organismo y ésto impone una carga mayor al sistema circulatorio que se palpa a través del aumento de la frecuencia cardiaca ; si se compara estos valores promedios obtenidos con los valores que propone la American Heart Association para el reposo (de 50 a 100 pul/min.) y el límite que recomienda la Organización Mundial de la salud de 110 pul/min. puede clasificarse esta actividad desde el punto de vista cardiovascular como ligera.La temperatura oral tampoco mostró valores alarmantes ya que si se considera el criterio de añadir 0.4°C al valor obtenido en ningún momento se sobrepasa el valor recomendado de 38.0°C.
La temperatura de la piel mostró valores que concuerdan con los valores propuestos por Fanger7, Minard20-21, Landberg y otros autores para mantener el confort térmico y el equilibrio térmico.
La tasa de sudoración horaria tuvo un aumento en las condiciones calurosas pero los valores encontrados son inferiores a los que plantea la Organización Mundial de la Salud (entre 1.5 y 2 litros/hora).
De todo lo anterior se evidenciar que las trabajadoras que laboren en situaciones similares de actividad metabólica y sobrecarga térmica no presentarán una tensión térmica que pueda provocar patologías graves, se alcanzará el equilibrio térmico pero con signos de incomodidad y disconfort en las situaciones calurosas (tabla 3).
Durante varios años se ejecutó el Problema Principal de Medicina sobre los trabajadores de la construcción. Para estudiar la sobrecarga térmica en actividades de este sector se seleccionaron nueve actividades :cavar con pico, cavar con pala, poner losas de piso, estibar, encofrar, vagonear, hacer mezcla, repellar pared y poner bloques en diferentes condiciones micro climáticas (invierno y verano).
A pesar de encontrar en algunas actividades valores altos de la frecuencia cardiaca (cavar con pala y cavar con pico) los resultados arrojaron la ausencia de una tensión térmica alarmante mantenida ya que los obreros regulaban su tiempo de trabajo y descanso lo que facilitaba su recuperación fisiológica (tablas 4 y5).
Debido a las altas temperaturas radiantes que originan las cocinas de petróleo y a la gran cantidad de éstas en el país, se realizó un estudio en centros de elaboración de alimentos de tres hospitales en Ciudad de la Habana, para conocer el tiempo de exposición, los valores de la temperatura de la piel y el tiempo de respuesta de sensación dolorosa por efecto de la radiación. Para ello fueron seleccionados ocho cocineros. Los valores de temperatura de radiación alcanzaron valores de hasta 58,9°C, las temperaturas de contacto en las cocinas en la zona frontal fue de 92°C y en los laterales de 93°C y 126°C respectivamente. Estos valores sobrepasan el límite de 40°C recomendado internacionalmente.
La exposición en este tipo de trabajo no es continua, la respuesta de sensación dolorosa en la piel por efecto de la radiación térmica, se manifiesta en los cocineros para una exposición máxima tolerable no mayor que 7 minutos. Los valores promedios de la temperatura de la piel no presentaron valores relevantes ya que están dentro de los límites con los cuales se mantiene el equilibrio térmico (tablas 6 y 7).
Otro estudio fisiológico –ambiental correspondió al realizado en trabajadores de la industria del vidrio. Se valoró la aparición de fatiga al final de la jornada laboral mediante una batería de cinco pruebas. Se estudiaron 10 trabajadores que incluían sopladores, moldeadores, sacadores y cortadores que operan en altas temperaturas, en régimen de producción en cadena, mediante el registro horario del pulso, temperatura oral y sudoración. Se obtuvieron promedios diarios que se contrastaron con el resultado de las pruebas de fatiga Estas fueron negativas en todas las ocasiones, excepto el test de Yoshitake que fue positivo en ocho de los diez trabajadores. La percepción de fatiga que esto implica se justifica por la monotonía de la tarea y las condiciones adversas del microclima. Los resultados negativos del resto de las pruebas corresponden con los cambios ligeros de los parámetros fisiológicos(todos dentro de la zona de seguridad) durante la actividad laboral, pese a los valores micro climáticos por encima de la norma establecida (tabla 8).