La responsabilidad de las decisiones se transfiere al individuo del nivel apropiado menor, en lugar de enviar la información hacia arriba y esperar a que la decisión baje por la estructura jerárquica.
Está surgiendo un nuevo paradigma de liderazgo en el cual el personal está directamente involucrado en la solución de los problemas y la toma de las decisiones. El administrador asume el papel de "coordinador" en lugar del de alguien que está a cargo. El grupo de trabajo tiene autonomía en la determinación de la organización general de su trabajo, así como también una responsabilidad creciente en las decisiones.
Esto constituye un cambio significativo en la estructura de la toma de decisiones. Significa un mayor respeto hacia los empleados y sus conocimientos, así como también una participación más activa en la organización. En la medida en que el personal participe en la solución de los problemas y ejerciten la autoridad para tomar decisiones que afectan a la organización, éstos tendrán un mayor sentido del control y responsabilidad. Este sentido de responsabilidad compartida genera que el personal tome y apoye lo que son, en gran medida, sus decisiones. La nueva organización estimula el sentido de participación en las decisiones y la aceptación de las consecuencias.
Existe una dicotomía entre lo que se denomina "cultura de la solidez y cultura de la flexibilidad". La cultura de la solidez, o la organización estable a la cual da origen, difiere de la organización flexible en varias formas:
- La organización estable favorece la predicción y la planificación extensiva; las organizaciones flexibles hacen énfasis sobre la versatilidad y la improvisación.
El problema de la "planificación" es la necesidad de tomar decisiones correctas a partir de datos incompletos o incorrectos - en el momento en que el dato esté completo el futuro se le habrá adelantado al planificador." Se ha argumentado que no es sólo importante la calidad de los datos sino el saber cuáles datos acumular al igual que cómo interpretar y utilizar aquellos que limitan la planificación basada en el conocimiento. El desafío para nuestra profesión es ayudar a reducir la diferencia entre el conocimiento que está disponible y el que se necesita para la planificación.
- La organización estable alcanza su poder mediante la jerarquía; la organización flexible funciona mediante redes y alianzas.
- La organización estable aboga por las fronteras y la jurisdicción; la organización flexible por la relevancia y la conveniencia.
- La organización estable valora el producto pulido y terminado; la organización flexible ofrece espacio para nuevos avances.
- La organización estable ve un registro consistente de éxitos como signo de que todo está bien, mientras que las organizaciones flexibles lo ven como una bendición mezclada, reconoce que no se han aprovechado suficientemente las oportunidades y que han dejado escapar oportunidades para el aprendizaje.
Las bibliotecas necesitan ser flexibles para responder a los cambios. Necesitan considerar las tradiciones establecidas, evaluarlas, mantener aquellas que aún son útiles y descartar las que no lo sean. Igualmente, se requiere fomentar una atmósfera, donde no se inhiban la creatividad y la improvisación por miedo al fracaso. La expresión popular "si está roto, no lo arregles", refleja la cautela tradicional de las bibliotecas.
En tiempos turbulentos, la primera tarea de la administración es asegurar la capacidad de la institución para sobrevivir, adaptarse a los cambios rápidos y buscar nuevas oportunidades. Las bibliotecas y los negocios tradicionales con administraciones autoritarias han tomado históricamente sus decisiones a espaldas de sus trabajadores los que se limitan a esperar sus órdenes. En las nuevas condiciones, surge la necesidad de crear un clima participativo y un cerebro colectivo.
Se requiere de infraestructuras de información descentralizadas en red, la reorganización de los recursos humanos, del trabajo multidisciplinario. El cambio, su magnitud, su enfoque exige de una nueva forma de administración capaz de involucrar a todos los miembros de la organización. Se requiere de sustituir el estilo autoritario por uno participativo que estimule al trabajador a participar en la dirección, capaz de interesarlo en los resultados del trabajo. La formación y la organización de los fondos se orientó a la satisfacción de los usuario de la institución. El volumen y la celeridad de los cambios requeridos exigió que la educación se realizara de forma permanente.