



¿Qué es la magia? ¿Qué interpretas por magia negra? ¿Qué interpretas por magia blanca? Piénsalo por un momento, si lo deseas. ¿Cuál es la diferencia entre magia negra y magia blanca, a tu modo de ver?
Hace muchos años que me formulo estas preguntas. La práctica de la magia tiene lugar, por cierto. Para las personas que apenas se inician en el sendero del despertar, el fenómeno puede ser, como lo fue para mí, la primera señal de que la realidad física no es lo único que hay. Esto resulta muy útil para ayudar a romper los lazos que nos han encadenado al mundo de los sentidos, con exclusión de los niveles de la realidad que están más allá de la forma.
Con frecuencia, la gente necesita ver algo que considera fuera de la realidad ordinaria, a fin de comenzar a abrirse a la posible existencia de otras realidades. Hay más, mucho más que la realidad física. Ciertas cosas, que no se pueden explicar por la realidad física habitual, pueden indicar la existencia de otros niveles de la realidad. Esto puede ser un principio para la exploración de otras realidades (como lo fueron las drogas para algunos de nosotros) y eso cumple una finalidad. Sin embargo, como en el caso de las drogas, una vez que la puerta ha sido abierta, el fenómeno puede ser una trampa.
La gente puede atascarse en los niveles fenoménicos (como los movimientos de la mesa, el doblarse de la cuchara o el convocar a los muertos) y no pasar nunca más allá de estos niveles, sin hacerse responsables por la plena realización de todos los planos de su Ser. El viaje espiritual no consiste en fenómenos interesantes. El viaje espiritual, tal como lo veo, consiste en abrirse a la plena Ser-idad que se es, hacerse responsable de ella, manifestarla y celebrarla. Consiste en la realización del Ser.
Recientemente tuve el privilegio de ser presentada a los "amigos" de un médico brujo blanco proveniente de Togo. Este hombre negro, educado y bien vestido, se consideraba brujo blanco porque usaba su magia con propósitos "buenos". Sus amigos o aliados trabajaban con él desde las dimensiones espirituales. Fue una muestra de confianza que me abriera su mundo interior; me sentí agradecida por esa oportunidad única. Los espíritus con que trabajaba eran convocados por medio de las tradicionales ofrendas de dinero y alcohol puro: ginebra vertida en la tierra del jardín y monedas enterradas tras el arbusto de lilas. El alcohol es una esencia tradicionalmente utilizada para llamar a un espíritu, que también es una esencia. El dinero es una versión moderna de los frutos del trabajo humano, ofrecidos a cambio del trabajo de los espíritus.
Al entrar en trance y abrirme a los espíritus aliados, me sorprendió lo poderoso de su energía. La vibración era muy diferente de aquella que experimentaba habitualmente al canalizar; el mundo de imágenes que se abrió con la energía fue totalmente distinto. Al mismo tiempo, esa dimensión a la que me veía guiada era muy familiar; me sentí tan tranquila como si hubiera pasado muchas vidas trabajando en esas dimensiones como shamán, médica bruja y curandera. Conocí a varios espíritus de esa dimensión y ellos me mostraron (es muy difícil traducir la experiencia al lenguaje, pues éste sólo puede señalar la experiencia, sin captarla ni expresarla jamás en su plenitud) los niveles de los que eran amos, la variedad de su influencia y su interés. Inmediatamente capté que estaban involucrados en el mundo del deseo. Estaban ligados a las preferencias personales. Estaban dispuestos a cumplir los deseos de sus aliados en forma física, y esos deseos provenían del nivel de la personalidad de la psiquis humana.
Para mí, eso es la magia. Es el intento de manipular la realidad para modelarla según los deseos y pensamientos que provienen de la mente humana. Estos deseos pueden ser considerados "buenos" o "malos", lo cual es altamente subjetivo y relativo, pero igualmente provienen de una persona que cree saber qué "debería" pasar. Eso es muy diferente a entregarse a las fuerzas del universo y tratar de trabajar en armonía con ellas, en vez de manipularlas en beneficio personal o de acuerdo con el entendimiento muy limitado de que es capaz la mente humana.
Para trascender el ego es preciso buscar algo más elevado que la mente. Y por el tipo de canalización que estamos analizando se alcanza algo más elevado que la mente. Por la canalización uno puede abrirse a los niveles transpersonales de la conciencia y expandir su experiencia de quien es. Este es el gozo y el don qué se puede alcanzar mediante la canalización.
En 1983, cuando comencé, la canalización era relativamente desconocida. Ahora la gente canaliza conscientemente mensajes de delfines y otros animales, de la Tierra, de los Maestros Ascendidos, la Hermandad Blanca, la Hermandad Espacial, personajes bíblicos y decenas de otras figuras arquetípicas.
Tal vez hayas oído hablar del ama de casa inglesa que comenzó a canalizar composiciones musicales para gran orquesta. Nunca ha estudiado música. Sus composiciones canalizadas son de excelente calidad y parecen ser conti¬nuación de la obra de famosos compositores europeos, ya fallecidos.
En Londres tengo una amiga llamada Penélope, que dedicaba las tardes de domingo a pintar. Educada en la clase ociosa, como dicen los británicos (nosotros decimos, simplemente "ricos"), se entretenía pintando al óleo flores y parques, ese tipo de obras que uno ve en las exposiciones laterales de galerías respetables. Un día, estando muy concentrada en la conversación telefónica que mantenía, tomó un lápiz con la mano izquierda (aunque no es zurda) y comenzó a mover la mano sobre el gran block de apuntes que tenía en el regazo. Su mano se movía de prisa; pronto empezó a actuar por su cuenta, trazando líneas hacia aquí y hacia allá, mientras el lápiz volaba por la página. Al dejar el teléfono, levantó el block y quedó atónita al descubrir un rostro etéreo que la miraba a través de las líneas a lápiz. Lo que había tomado por movimientos al azar había producido el retrato de un Ser increíblemente bello.
En un principio Penélope se aterrorizó, sintiéndose "invadida". Aunque se interesaba por la metafísica y había comenzado a explorar su ser espiritual interior, este hecho era totalmente asombroso para ella. Como nada en su pasado le proporcionaba un marco en el que incluir lo ocurrido, guardó su secreto con aprensión. Necesitó algún tiempo y mucho conversar con personas familiarizadas con la canalización para aflojar conscientemente su control, invitando a otro dibujo a surgir a través de ella. Con el correr del tiempo superó sus reparos, tomó algunos lápices de color y se abrió, dejando que por ella surgiera una serie de retratos de otros mundos. Los dibujos no se parecen a nada que yo haya visto anteriormente. Por cierto, no tienen nada en común con los óleos que Penélope pintaba con la mano derecha. Las caras son emocionantes y sobrehumanas, como si al papel se hubiera transferido la esencia de un alma. Una de las mejores galerías de Londres organizó una exposición de estos dibujos "canalizados".
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