Al iniciar la Tesina tenia dificultades para plantear sesiones de Coaching a ejecutivos en general, porque por mi experiencia con gran frecuencia el tipo de ejecutivo que conozco tiene un perfil muy orientado hacia la consecución de objetivos y alejado de las relaciones interpersonales.
Al centrarme en un tipo de ejecutivo que está abierto al cambio personal, que acepta cuestionar sus comportamientos y habilidades porque cree que el coaching puede apoyarle tanto personalmente como profesionalmente, se me han abierto opciones para mi futuro profesional.
He aprendido, al ir desarrollando la tesina:
Que los ejecutivos son, ante todo, personas, con unas habilidades, un sistema de creencias, unos hábitos que pueden facilitar o dificultar su desarrollo profesional.
Que hay habilidades comunes a todos, tales como la gestión del tiempo, la gestión de equipos, la gestión del estrés, que ayudan a que la persona desarrolle su trabajo con más rapidez y eficacia, lo que va a redundar tanto en la salud y bienestar del empleado como en la consecución de los objetivos que marque la empresa.
Que es importante apoyar a la persona partiendo de sus puntos fuertes, de sus experiencias en la resolución de dificultades y problemas, para afrontar con más probabilidades de éxito los retos que se plantean en el mundo de la empresa.
Que el Coaching Ejecutivo es una magnifica herramienta para humanizar las relaciones en el trabajo, lo que incide positivamente en los resultados empresariales.
Que el Coaching va más allá de la mera consecución de los beneficios de la empresa y que tiene en cuenta a las personas como el valor más importante de las organizaciones.