Vocalismo átono: sustitución de las vocales átonas:
Evolución /e/ > /i/: en posición protónica. Éste es un fenómeno que, aun no siendo desconocido en otras áreas románicas, es con todo característico, en el ámbito de las grandes lenguas románicas, del italiano. Dentro del dominio lingüístico italiano es típico de varios dialectos, pero sobre todo del toscano y de la lengua literaria italiana. Sin embargo, en las regiones del sur de Italia esta i está también difundida en un radio muy amplio. En el texto que analizamos aquí, Le brache di San Griffone, este rasgo está presente en numerosas ocasiones: disiderio, notivoli divozione, diliberare, ligato, etc. A la tendencia hacia la sustitución de la /e/ protónica con /i/ se sustraen algunas palabras; por ejemplo, el prefijo re- no se ha transformado todavía en el actual ri-: rengraziando, remediare, etc. Lo mismo sucede con la preposición de. Otro ejemplo que discrepa con la norma actual aparece con la conjunción nodemeno. En resumen, vemos que en la lengua italiana ha habido una lucha continuada entre la tendencia que mantiene la e y la que la cierra un grado en la serie vocal palatal hacia i.
Evolución /o/ < /u/: en posición protónica es un fenómeno paralelo a /e/ > /i/ en la misma posición. Sin embargo, está menos difundido. En el texto de Masuccio Salernitano aparecen algunos ejemplos: sulamente, muglie, fussero, etc.
Evolución /u/ > /o/: más extraño pero que puede surgir en alguna palabra antigua, como gostato. Es más interesante la reacción latinizante a este fenómeno, que mantiene la /u/ del étimo latino: miraculi, populo.
Vocalismo átono: caída de las vocales átonas:
Síncope: la caída de la vocal intertónica es un importante fenómeno de la fonética histórica, tanto del latín como de los romances. La síncope se explica por la fuerza articulatoria. La mayor fuerza se realiza con la articulación de la vocal sobre la que recae el acento principal, mientras que se realiza una fuerza menor por la articulación de las vocales sobre las que recae el acento secundario. Las intertónicas, finalmente, son las que necesitan la menor fuerza articulatoria. Por lo tanto, la sílaba intertónica, entre el acento secundario y el principal, o a la inversa, será la primera a resentirse de la falta de la fuerza articulatoria. Eso significa que la vocal de la sílaba intertónica podrá caer. El italiano centromeridional hace parte de la zona más o menos conservadora, en lo que respecta a la síncope. Se contrapone así a la Italia septentrional y a la lengua francesa, en las que la síncope es mucho más frecuente y radical. En nuestro texto, el fenómeno de la síncope se manifiesta en la evolución de la desinencia verbal de la tercera persona del plural del passato remoto (pretérito perfecto simple, en español): diparterno ‘dipartirono’, senterno ‘sentirono’, parterno ‘partirono’, incominciarno, etc. Es también muy usual la síncope del pronombre medesmo ‘medesimo’. No obstante, hay que resaltar también la forma no sincopada de lepori, que en el italiano actual da ‘lepri’.
Apócope: la caída de la vocal final átona sigue en el texto las condiciones generales del toscano y de la lengua literaria, que son las siguientes: si la vocal final está precedida de una /l/, /n/, /r/, y en algunos casos raros de /m/; si la palabra en cuestión no se encuentra en una pausa; si la vocal no es un morfema nominal de género o de número. En nuestro texto nos encontramos con muchos ejemplos: pensier, convien, lor, star, volenter, etc. Es normal también la apócope Santo Griffone > San Griffone. Y lo mismo con los verbos: fe’ ‘fece’; di’ ‘dice’, etc., y en los artículos: a’ compagni, de’ veri amici, etc.
Elisión: el contacto por fonética sintáctica de dos vocales provoca la supresión de una de las dos, que gráficamente se representa con el apóstrofo: ch’io, ogn’altra, mill’altre, com’io, ch’era, senz’altra, etc.
Vocales finales: las vocales finales de las palabras del texto siguen el sistema toscano y el del italiano literario y no encontramos rasgos destacados en el texto que analizamos. El italiano tiene un ritmo intensivo paroxítono, es decir, la mayoría de las palabras del léxico italiano posee el acento de intensidad sobre la penúltima sílaba. Por este motivo hay que destacar que en nuestro texto aparece en las desinencias de los verbos de tercera persona del singular del passato remoto una e epentética: lascioe, menoe, bascioe, etc., que determina que estas palabras se pronuncien como llanas.
El último rasgo del vocalismo átono que se debe meter en relieve es la i protética que aparece en: la historia, prótesis que incluso hoy es todavía aceptada en la secuencia: artículo femenino singular + /s/ líquida.
Vocalismo tónico: diptongación de /e/ y /o/ abiertas. El fenómeno de la diptongación es, junto al de la aparición de las consonantes palatales, el rasgo característico que diferencia la fonética vulgar de la latina. En lo que respecta al vulgar italiano, se postula la diptongación en sílaba libre en /je/ y /wo/, mientras que en sílaba cerrada continúan como vocales abiertas. El romanista alemán F. Schürr relaciona la diptongación de e, o abiertas con la metafonesis, es decir, con la influencia de las vocales finales -u, -i sobre la vocal tónica, por ejemplo: LAETUS > LETU > lieto. El fenómeno de la metafonesis se da en los dialectos meridionales, en los que la evolución se da paralelamente tanto en sílaba abierta como en sílaba cerrada, es decir, la diptongación en /je/ y en /wo/ acaece sistemáticamente. El toscano, no obstante, no conoce la metafonesis y, como indica Tekavcic, es precisamente ésta una de sus principales características específicas, el hecho de que los diptongos se limiten tan sólo a sílabas abiertas. En el texto que analizamos se encuentran, por una parte, formas sin diptongar: omini, volenter, levrere, ottene, vene, etc.; por otra parte, aparecen formas diptongadas, a las cuales corresponden formas modernas sin diptongación: priego ‘prego’, niego ‘nego’, siegua ‘segua’, etc. En algunos casos, aparecen en el texto oscilaciones sobre la misma palabra: viene/vene; uomo/omini; lieta/letissima (aunque en estos casos exista una alternancia que corresponde a sílaba tónica / sílaba átona). Aparece también un caso de diptongación en sílaba cerrada: fuorsi ‘forse’.
Otro elemento destacable en el vocalismo tónico es la presencia en algunas palabras -especialmente en los participios- de vocales cerradas /i/, /u/ en casos en que el italiano actual ha evolucionado a /e/, /o/ respectivamente, por ejemplo: secundo, produtta, promisso, priso, ditto, etc.
Consonantismo:
Sonorización: frente a la sonorización recurrente en los dialectos italianos septentrionales, o de lenguas románicas como el catalán, francés, castellano, los dialectos italianos meridionales muestran la conservación de las oclusivas sordas intervocálicas del latín incluso ahí donde el toscano sonoriza, Quizás por influencia de los dialectos meridionales se explica que Masuccio Salernitano escriba en el texto que analizamos: secretamente, equalmente, strata, patre, sequente, sequace, luoco, esequire, etc., donde no se ha producido la lenición de la consonante oclusiva. No obstante, es mucho más probable que se trate también de una influencia en la grafía de los étimos latinos. De todos modos, el caso de strata parece una ultracorrección. La caída de la consonante labiodental fricativa sonora /v/ aparece en el texto en la desinencia del imperfecto de indicativo, por ejemplo: dicea, avea, attendeano, aveano, avìa, parea.
Evolución /dg/ > /y/. Es un rasgo típico de la Italia meridional y semejante al yeísmo en el dominio del castellano. En nuestro texto encontramos la forma maiore ‘maggiore’, que puede deberse a este rasgo.
Reduplicación. Dos fenómenos conviene citar: reduplicación por respeto al étimo latino: commodità, commandamento, etc. El prefijo CON-, permite que nuestro autor reduplique la consonante que sigue. Otra reduplicación por influencia latina es la de la palabra prattica ‘prattica’. Es sistemática también la reduplicación en el adverbio cossì ‘così’. Por otra parte, no se produce el fenómeno en palabras en las que el toscano ha reduplicado; hay muchos ejemplos: cità, legiadra, matina, feminile, amaistrato, Idio, racontoe, fabro, raconciare, inanzi, publica, capone, etc. Como Masuccio Salernitano no era toscano, no podía conocer la pronunciación toscana, que sí conserva estas consonantes dobles.
Otros rasgos. Hemos encontrado una forma assaglita ‘assalita’, en la que se ve una palatización de la /l/. Otro fenómeno común en la época que estudiamos es la alternancia y , de forma que la interdental se convierte en palatal: impazzo ‘impaccio’. Se puede destacar asimismo el mantenimiento de una /g/ etimológica en palabras como augmento (en otros textos de la época se puede leer augumento), cognobbe (con fonema palatalizado, como nuestra ñ). O la adición de una /g/ epentética en pagura.