El desarrollo del feto comienza con movimientos leves como respuesta a estímulos externos a partir de la séptima semana de vida. Hay movimientos espontáneos en la semana 17 y se hacen más fuertes después del séptimo mes. El niño responde calmándose a los estímulos auditivos como la mosica suave y con sobresaltos si la misma es muy fuerte o desagradable. Algunos estudios muestran que los fetos voltean la cara hacia una fuente de luz tenue y la retiran si es muy intensa.
Hay cuatro patrones de comportamiento descritos en el feto y son sueño profundo, sueño ligero, alerta calmado y alerta activo. Hacia los siete meses de embarazo el niño presenta patrones de sueño; iniciando con un sueño tranquilo el cual mantiene 80% de su tiempo. En el niño el desarrollo se divide en cuatro grupos principales (movimientos gruesos, movimientos fino adaptativos, lenguaje y persona social) (tabla).