Su obra en lengua latina está compuesta de los siguientes libros:
De vulgari elocuentia, opúsculo inacabado, escrito entre 1304 y 1307, en el que se analiza el mosaico de dialectos que en esta época se hablaban en Italia, con objeto de obtener una lengua común, más apta para la expresión literaria, que pudiese rivalizar dignamente con el latín.
La Monarchia, entre 1310 y 1314, tratado político que refleja la crisis ideológica del poeta, que de güelfo blanco o moderado había pasado a ardiente partidario del gibelinismo: la salvación de Italia consistiría en la constitución de un imperio independiente de la autoridad papal.
Las dos Églogas (Eglogae), compuestas en Ravena en 1319 ó 1320, de imitación virgiliana, y dirigidas al latinista boloñés Giovanni del Virgilio, quien le había invitado a abandonar la lengua vulgar por el latín.
La disputa sobre el agua y la tierra (Questio de aqua et terra), tratado de física, compuesto en Verona y de cuya autenticidad se dudó hasta 1907.
Las trece Espístolas (Epistolae) que se conservan son sólo una reducida parte de las que se sabe que llegó a escribir; dos de ellas fueron escritas en representación de los desterrados de Florencia, pero las más importantes son las ocho que escribió en nombre propio; entre éstas destacan la escrita en septiembre de 1310, exultando de júbilo por el anuncio de la llegada de Enrique de Luxemburgo, la de 1315, en que renuncia a aceptar la amnistía que le ofrecía Florencia, y, sobre todo, la dirigida a su antiguo protector Can Grande della Scala (considerada apócrifa hasta 1920), en que el poeta hace una serie de comentarios sobre la Comedia.
Sus obras conservadas en lengua italiana son:
El banquete, tratado filosófico, escrito hacia 1307, que consiste en una serie de glosas a diversas composiciones poéticas.
Las Rimas o Cancionero es una recopilación de la obra poética de Dante, hecha después de su muerte; sus títulos son, pues, meramente convencionales. Una serie de estos poemas son de una atribución dudosa, y su datación es extremadamente incierta; hay que destacar las llamadas Rime Petrose, inspiradas por una dama a la que llama Pietra, nombre simbólico que alude a que se mostró con él "dura como la piedra"; entre las restantes composiciones de las Rimas figuran ocho poemas del destierro, siete poemas alegóricos y doctrinales, diez composiciones de amor y de correspondencia poética y veinticinco poemas contemporáneos de la Vida nueva; uno de estos, el soneto dirigido a Cavalcanti, Guido, quisiera que tú y Lappo y yo... ha alcanzado un justo renombre y figura prácticamente en todas las antologías.
La Vida nueva, máxima expresión del sentido poético de dolce stil novo, ha dado una gran celebridad a su autor.
La Divina Comedia. Toda la producción dantesca queda eclipsada por este gran poema. Síntesis grandiosa, a un tiempo apasionadísima y equilibrada, del cristianismo y de la cultura clásica, de la teología, la poesía y la política, del realismo más terreno y de la espiritualidad más elevada, la Comedia aparece como un intento de una magnitud abrumadora, al servicio del cual se ponen unas excepcionales dotes políticas.