A través del humor y de los comentarios refractados, la película La ley del deseo (1987) del cineasta Pedro Almodóvar y la novela Una mala noche la tiene cualquiera (1982) del escritor Eduardo Mendicutti, cuestionan una serie de aspectos políticos, sociales y culturales de la sociedad española. Estas obras logran subvertir ciertas ideologías hegemónicas de la España de los años ochenta al voltear el "sentido común" establecido como dominante y aparentemente inamovible.1 Por medio del tropo de la ironía y de la intención paródica, ambos creadores describen de manera eficaz el juego entre el aparato represivo-el Estado-y el aparato ideológico-cultural-, encargado de crear ciertos cánones en la mentalidad de una sociedad. Durante una época conflictiva para España, debido, entre otros aspectos, a la reciente salida de la dictadura fascista, estas dos obras nos muestran, de manera humorística, la formación de binarios culturales -como es por ejemplo el binario sexual mujer/hombre-que han sido construidos a lo largo de la historia mediante la hegemonía resultante de la sociedad patriarcal (Butler, Gender Trouble 23). Más allá de mostrarnos la formación de aquellos aspectos dominantes culturales, políticos y sociales considerados como "naturales," estas obras logran desmontar estas ideologías y llevarlas al máximo punto de subversión mediante la burla irónica y la parodia. Al cuestionar y rebelarse frente a determinadas ideas establecidas, La ley del deseo y Una mala noche la tiene cualquiera describen ciertos aspectos "postmodernos" de la cultura española, los cuales difícilmente podían haberse desarrollado durante otras épocas y otros contextos.