De los malditos y la Poesía como conjuro evocador - T.S.Eliot y Fernando Pessoa: los herederos del simbolismo

4 - T.S.Eliot y Fernando Pessoa: los herederos del simbolismo

Monografía creado por Leticia Collazo Ramos. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/malditos.html
14 de Septiembre de 2006

El Simbolismo no acaba tan abruptamente en el Siglo XX.

Los años 1885-1895 marcaron la escuela simbolista, pero nuestra tercer hipótesis de trabajo apuntaba a la proyección, a modo de corriente subterránea, de la influencia simbolista más allá del francés, más allá de París.

Si bien París fue la "Meca" cultural del fin de siglo, y aún durante los primeros veinte años del siglo XX, las personalidades más diversas y prolíficas del panorama de la poesía europea adoptaron más allá del '85 y más allá de París, la estética simbolista. Alrededor de 1890 comenzó la "acción hacia fuera".

T.S. Eliot, P. Valery, (éste dentro de Francia, sin embargo) y Fernando Pessoa evidencian en sus obras herencias simbolistas. Al menos una afectación simbolista que cuando se rastrea se descubre hondamente enraizada en los poetas. El carácter hermético de esta poesía es la que heredan estos poetas y ponen preferentemente en práctica. El Simbolismo deviene en código universal.

El segundo rasgo que heredan, especialmente Eliot, es la Misión del poeta y su relación con el lector: del divorcio con el lector del estilo torremarfilista a la elección de un tipo de lector muy específico en el siglo XX.

El lector se convierte en una suerte de "alter-ego" y lo vemos especialmente en "LA TIERRA BALDÍA": hay por parte de Eliot una voluntad de que el lector entre en el código cultural y en el collage del poema. Las explicaciones y las citas así lo testimonian: orientar al lector. El hermetismo de "La Tierra baldía" o "Los Hombres huecos" puede descifrarse por medio de la exégesis, de la erudición.

El concepto de la poesía como supremo acto intelectual le viene a Eliot desde Mallarmé y Valery. Pero los herederos tienen conciencia de su público. El Simbolismo en Eliot es una etapa, un pasaje, que luego lo transporta a otras tierras.

Para Eliot la Imagen está para sustituir la enunciación directa y en su concepción del correlato objetivo, cumple el concepto básico del Simbolismo: "cadena de acontecimientos que serán la fórmula de una emoción particular".

Su admiración por Laforgue y por Baudelaire, por Verlaine y Mallarmé denuncian su filiación simbolista. Sin embargo mientras que el Azul de los simbolistas los conducía al miedo del Abismo, en Eliot su firme convicción cristiana lo conduce a trabajarlo como indicativo de la gloria divina.

Sobre todo en "La Tierra baldía" reconocemos el paisaje árido, enrarecido, carente de pulso vital y de movimiento típico de la poesía de corte decadente, así como los temas predilectos del Simbolismo: la edad, la muerte, el miedo a vivir...

Si bien el cambio de siglo fue brutal y Eliot publica "La Tierra baldía" en 1922, el Simbolismo persiste en los cuatro primeros versos de la obra, aunque ya la respuesta simbolista no saciaba el desconcierto del hombre del siglo XX, que ve la realidad caótica y fragmentada:

" Abril es el mes más cruel, engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
memorias y anhelos, remueve
raíces perezosa con lluvias primaverales."

Los cuatro primeros versos traducen también en símbolos la imagen física de la putrefacción con el estado anímico de tristeza y soledad del poeta.

Pero la poesía de Eliot no es poesía para hacer soñar como la concebían los simbolistas. Hay narratividad y aridez, hay Siglo XX en sus imágenes. Creemos que Mallarmé y Eliot se entrelazan : la agonía del poeta en busca del Verbo Divino, se traduce en estos versos de "Los Hombres huecos":

"Entre la concepción
y la creación
entre la emoción
y la respuesta
cae la sombra..."

En este aspecto final del trabajo, en el que es ambicioso el esquema por demás, entendimos que no puede faltar en la concepción de los Herederos del Simbolismo, el trabajo del portugués Fernando Pessoa. Sus biografistas coinciden en señalar como uno de los pilares decisivos de su formación literaria, a quien fuera su director W. H. Nicholas, modelo del futuro HETRÓNIMO Ricardo Reis gracias a su convicción de que el dominio de los clásicos griegos, ingleses y franceses era lo único imprescindible para la verdadera formación de cualquier escritor.

Cuando hace su aparición en el panorama de la cultura portuguesa, en Lisboa, Pessoa descubre que la literatura continúa atada a los moldes tradicionales y comienza a reunirse con intelectuales y amigos para transformar las letras portuguesas. El canon del '900 que va desde la agotada tradición romántica que desembocaría en el Simbolismo de corte francés, y en el decadentismo fueron sus primeros pasos.

Fue articulista en la revista Á AGUIA órgano de la renascença portuguesa con el que hizo su primera aparición. El grupo Renascença trabajaba sobre el concepto de SAUDADE desde una escritura que combinaba la tradición nacional con las demás influencias de la Escuela simbolista: el SAUDOSISMO quizás sea el inicio de la modernidad en las letras portuguesas como el Simbolismo abrió las puertas a la literatura contemporánea en Francia. El rechazo del drama estático O MARINHEIRO, obra basada en las teorías del Teatro Simbolista francés ( nada de anécdota, nada de verosimilitud ) por la revista A águia producen la primer fractura de Pessoa con el SAUDOSISMO, y entreabrió el camino a las Vanguardias.

El SAUDOSISMO fue un movimiento literario que Pessoa creó en Lisboa y es el equivalente al tímido Simbolismo francés a lo Verlaine.

El PAULISMO fue inventado por Pessoa y es la versión más radical de Simbolismo de estirpe mallarmeana. Verdadero anticipo de las Vanguardias.

Hemos elegido para ejemplificar el tímido Simbolista Pessoa, un fragmento de la obra de ese Heterónimo genial que fue Álvaro de Campos y esa obra que fue ODA MARÍTIMA, que escandalizó y hechizó las letras portuguesas de principios del siglo XX:

"Ah, todo el muelle es una saudade de piedra.
Y cuando el navío larga del muelle
y se advierte de repente que se abrió un espacio
entre el muelle y el navío,
me viene no sé por qué una angustia reciente
una niebla de sentimientos de tristeza
que brilla al sol de mis angustias, cubiertas ya de hierba,
como la primera ventana donde la madrugada pega,
y me envuelve con un recuerdo de otra persona
que fuese misteriosamente mía".

Aquí hay transposición de un estado de indudable melancolía y tristeza en Símbolos muy caros para Pessoa y para el simbolismo: el Mar, el Abismo, tumba y útero a la vez, el gouffre baudeleriano, el Azur de Mallarmé... y el símbolo se redimensiona en cada poeta.

Este trabajo pretende ser sólo una aproximación a ese fértil terreno que fue el fin de siglo XIX y las puertas del siglo XX, y confiamos en que la inquietud que estas lecturas generaron en quien las trabajó, proyecte su entusiasmo a quien encuentre en el Simbolismo, una inagotable fuente de creación poética.

3 opiniones

baudelaire

ni repetos para este trabajo y a poesia maldite desde poe hasta verlaine es prefecta
Baudelire

Estos son poetas que realmente valen la pena y que deveriamos valorar mas a estos poetas.
la Verdad como realidad

Frente a la Belleza tenemos en la poesia de Baudelaire la consideración de la Verdad como Realidad Real, invisible hasta el momento de expiarla. He ahí la grandiosidad de su arte y su modernidad.

viviane

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