Capitulos de este wiki
  1. 1 El ejemplo como espejo y modelo social
  2. 2 Tres década de España
  3. 3 El lexicógrafo
  4. 4 Bibliografía
  5. 5 Notas

1 - El ejemplo como espejo y modelo social

Monografía creado por Esther Forgas Berdet. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero17/3decadas.html
04 de Septiembre de 2006

"Le dictionnaire es un miroir dans lequel le lecteur doit se reconaître à la fois comme locuteur natif et comme participant à une culture: il doit y trouver non seulement la confirmation de ses propes jugements de grammaticalité, définissant la correction del phrases, mais aussi celle de ses jugements d'acceptabilité définissant son appartenence à une culture"

(J. et C. Dubois Introduction à la lexicographie. Le dictionnaire,Paris:Larousse,1971)

 

Es evidente que no resulta nada nuevo hablar del componente cultural del diccionario y de su papel como modelizador y reflejo de una sociedad y de un tiempo concretos. Abrir un diccionario es abrir una ventana a un mundo, a una visión de la sociedad, a un universo particular de referencias. Es una cosmovisión, sí, pero una cosmovisión particular, tamizada, orientada e interpretada por alguien en concreto. Alguien, el lexicógrafo, que no solamente se representa a sí mismo, sino que encarna a su sociedad, la sociedad del momento histórico que le ha tocado vivir.

También es cierto, y yo misma lo he señalado en otra ocasión (1), que esta visión del diccionario acostumbra a coincidir con la visión de la parte de la sociedad que detenta el poder, con la de la élite ilustrada que dicta las normas, y cuya óptica social no tiene porqué coincidir necesariamente con la visión del mundo de esta mayoría silenciosa que forma el grueso de la sociedad; sin embargo, no podemos dejar de aceptar que el panorama de conjunto que nos ofrece el diccionario puede servir para caracterizar, en sus rasgos esenciales, la sociedad de la que nace. Por eso nos resulta tan fascinante un diccionario antiguo: las palabras en él contenidas devienen referentes históricos, sus definiciones representan parcelas de un mundo pasado y sus ejemplos son pequeños flashes de luz proyectados sobre esa sociedad ya desaparecida.

La tipología del ejemplo lexicográfico posee ya una abundante bibliografía. Los detractores y defensores de una u otra modalidad: ejemplo inventado versus ejemplo textual o citación, van desde los que niegan la justificación del primero hasta los que muestran sus reticencias acerca de la citación textual y todas las manipulaciones a las que se ve sometida. Algunas cuestiones, ya tratadas por diversos autores, relacionadas con el ejemplo textual son la manipulación a la que se somete en muchas ocasiones la citación literaria (2) (neutralización, rompimiento, cúmulo, etc), la escasa garantía de veracidad de algunas citas de las llamadas textuales y la de preguntarse si vale la pena recurrir a Cervantes, Santa Teresa o Pablo Neruda para textualizar cualquier lema (3); si, por ejemplo, un enunciado literario del tipo

[casa] Yo las llevé por la Calle Mayor, y al entrar en la de las Carretas escogí la casa que mejor y más grande me pareció (F. de Quevedo)

aporta alguna información trascendente al lema 'casa' por el mero hecho de tratarse de una citación de un autor de prestigio.

Sea de uno u otro tipo, la colección de ejemplos de un diccionario forma un entramado de situaciones, personajes y conceptos arquetípicos que pueden servir, quizá mejor que cualquier compendio de moral o tratado de sociología, para definir las coordenadas culturales de su época. No podemos estar totalmente de acuerdo con Robert Martin cuando afirma en su artículo, por otra parte lleno de observaciones perspicaces, que el ejemplo citado (textual) está "ideológicamente marcado y es imposible de disociar de la cultura que lo ha hecho nacer" (4), y, en cambio el ejemplo creado, que en su opinión nace de la neutralización de la citación (5), se libera del sesgo ideológico al no estar enraizado en una realidad concreta. Creemos que en esto se equivoca R. Martin, ya que la mayoría de los ejemplos creados, al menos los que hemos tratado en este estudio, pertenecen al tipo de ejemplo-enunciado más que al tipo de ejemplo-frase, eso es, emergen en ellos tanto el enunciador como la situación contextual de la enunciación tanto o más directamente que en los ejemplos tomados de una cita textual. Así pues, tanto si ejemplo tiene nombre y apellido (cuando está tomado de un autor conocido), como si representa la sabiduría popular de un proverbio o un refrán, o como si está directamente inventado por el lexicógrafo, su presencia ha supuesto una elección previa, un ejercicio de reflexión por parte de ese lexicógrafo. Él ha seleccionado esa textualización y no otra de entre las posibles citas de cualquier autor -y de entre las posibles voces de cualquiera de sus obras- él ha ejercitado su memoria selectiva al recordar tal o cual proverbio o él ha echado mano de su competencia lingüística para crear un ejemplo que le pareciera suficientemente ilustrativo del significado del lema que acababa de definir.

Cuando J. Rey-Debove (6) explica que el ejemplo es un enunciado autónomo (marcado generalmente por diferente tipografía) que puede tener la doble lectura de informar sobre el signo mostrando sus condiciones de empleo (justificación pragmática), y, por otra parte, informar directamente sobre el mundo; y, que en este sentido, debe responder a unos criterios de veridicción con respecto al sistema semio-cultural de su sociedad está justificando la implicación del ejemplo en su sociedad de difusión. Así, a pesar de que no se reconoce siempre explícitamente el valor especular, de reflejo, del ejemplo, nadie puede negar que una textualización que no imbricara al lema con su verdadera realidad cultural, o aún más, que contradijera explícitamente dicha realidad, no sería bien aceptada por el usuario. Entre el ejemplo del lema 'anticipo' del Diccionario Salamanca de la lengua española (1996):

Me han anticipado la paga de diciembre para poder pagar la reforma de la casa,

totalmente 'comprometido' con la realidad social y económica del país, y otro cualquiera, del tipo:

Con su sueldo de cartero se compró una villa en la costa azul

el primero sería (es) aceptado tranquilamente por el usuario, mientras que el segundo produciría cierto estupor irónico en el lector del diccionario. O, para fijarnos en dos casos reales, el del ejemplo de textualización que acompaña el lema 'ablación' en la última edición del Gran Diccionario Larousse de la lengua española (1996), que se actualiza de manera harto imprevisible en el sintagma-ejemplo

Ablación de próstata

en vez de hacerlo en el mucho más común y socialmente usado

Ablación del clítoris,

aunque dejaremos para más adelante la posible explicación de las causas de esta elección, ideológicamente marcada.

Es cierto, como reconoce Alise Lehmann, que no todos los ejemplos pueden tener esa doble lectura de la que habla J. Rey-Devobe. Mientras que

Vive río arriba

como ejemplo del adverbio 'arriba' permite obtener información de carácter gramatical acerca de las posibilidades combinatorias de dicho lema,

Mi paraguas es azul

como ejemplo del lema 'paraguas', no parece permitir otra decodificación aparte que la francamente banal sobre las posibilidades de colorido de este objeto. Sin embargo

Me compré un reloj de pulsera digital de los que están de moda

como ejemplo del lema 'reloj', no solamente informa acerca de la posible textualización del lema sino que, además, nos ofrece datos sobre el mundo ('digital') y la sociedad de la época de creación ('de moda').

Aún otra justificación puede aducirse para el empleo de ejemplos. Se trata del ejemplo de tipo enciclopédico que permite ampliar la especificidad semántica del lema, aquel que aporta información complementaria sobre el mismo, aclarando, completando y especificando la definición de dicho lema. De ejemplos de este tipo encontramos abundantes muestras en los diccionarios de uso, como la del término 'alejandrino', definido en el Gran Diccionario Larousse de la lengua española como: "Dícese del verso de catorce sílabas dividido en dos hemistiquios", e ilustrado con el ejemplo

Los poetas modernistas hicieron del alejandrino su metro predilecto,

o el del lema 'antiguo', en su segunda acepción, ilustrado con

Los fenicios figuran entre los antiguos pobladores de la península ibérica.

en este mismo diccionario. Aunque tampoco se debería caer en el error de algunos ejemplos crípticos, que en nada ayudan a esclarecer el significado y uso del lema. Sería el caso del lema 'asimilación' del Diccionario Planeta de la lengua española usual, (1982), que después de haberse definido como: 'Acción y efecto de asimilar', se ilustra con el ejemplo:

[asimilar] La asimilación social es un proceso tendente a la fusión de varios elementos en una realidad homogénea

donde, en una especie de metonimia lexicográfica, se emplea un ejemplo alambicado para definir una parte ('asimilación social') por el todo ('asimilar') que se había definido de manera mucho menos académica, en su acepción quinta, como 'homogeneizar grupos sociales'.

Dicho esto, no debemos confundir el ejemplo de justificación enciclopédica -bien o mal resuelto- con el ejemplo de carácter ideológico, puramente aleccionador, sesgado y voluntariamente parcial. Ya hemos dicho que se podría escribir un 'Tratado de buenas costumbres', un libro de moral o un manual de sociología solamente con atender a los ejemplos lexicográficos de una determinada época. Y esto es así porque, en su mayoría y dejando aparte ciertos ejemplos de carácter especial , los enunciados que sirven de ejemplo responden a un estereotipo de uso, representan lugares comunes, tópicos, de cada sociedad de recepción.

Otra cuestión es la de preguntarnos sobre la pretendida 'culpabilidad' del diccionario en esta trasmisión de estos tópicos y, por tanto, de la carga ideológica que conllevan. La respuesta varía según los casos, como veremos a continuación, aunque ya hemos señalado en otro lugar que resulta irrelevante discutir sobre la 'inocencia' o la 'perversión' del diccionario(7) y el grado de compromiso exhibido por cada uno, dado que no existe diccionario que no sea, en mayor o menor grado, 'engagé', como no existe un lexicógrafo, ni un historiador, ni un economista cuyas opiniones puedan considerarse puramente neutrales. A pesar de ello, es cierto que, en muchas ocasiones, para la elaboración del ejemplo lexicográfico no se ha partido necesariamente de una intencionalidad previa, didáctica, moralizadora o ideologizante. Simplemente, lo hemos dicho, se ha reflejado el lugar común, la idea más socialmente aceptada. El tópico semántico caminando junto al tópico formal. Así, si el ejemplo ilustra, por una parte, la frecuencia discursiva, el uso gramatical y los términos coocurrentes o colocaciones, por otra parte ilustra también el estereotipo de uso, el concepto manido, la apreciación generalizada. Teniendo en cuenta esto, no debe, pues, sorprendernos que en los ejemplos del Diccionario del Uso del Español, de 1966-67, las mujeres sean siempre amas de casa:

[artículo] Ella limpia la casa y el establo

[ajeno] Ella estaba ajena a todo mientras preparaba la cena

[adelantarse] Ella suele adelantarse unos días para preparar la casa

doncellas o personal de servicio:

[alcanzar] Una muchacha no alcanza para todo el trabajo de la casa

[antipatía] Los niños han cogido antipatía a la niñera nueva

[antiguo-a] Una antigua criada de la casa

o, a lo sumo, secretarias:

[acomodar] Te enviaré una señorita que tal vez te acomode para secretaria

[agenciar] Yo te agenciaré una buena secretaria

[alhaja] Esta secretaria es una alhaja

y que si aparecen embajadores en los ejemplos lo sean siempre ante la Santa Sede o El Vaticano:

[acreditado] El representante de España acreditado ante la Santa Sede

[acreditar] El gobierno ha acreditado a don N.N. como embajador en el Vaticano.

Mientras que, en un sentido contrario, tampoco puede sorprendernos que en el Diccionario Planeta de la lengua española usual, publicado en 1982, cuando las reivindicaciones femeninas estaban en su punto álgido y las mujeres empezaban a atreverse a denunciar las vejaciones a que eran sometidas por parte de sus maridos, aparezcan ya en la primera letra (a) del diccionario cuatro referencias explícitas a los malos tratos o la violencia ejercida sobre la mujer:

[abandonar] Tras la discusión abandonó a su mujer

[apuñalar] Cuentan que su marido la apuñaló por celos

[arranque] En un arranque de celos pegó a su mujer

[arrebato] En un arrebato de cólera estuvo a punto de estrangular a su mujer

y que en el Diccionario Salamanca de la lengua española, publicado en la década de los noventa, aparezca ya el paso siguiente

[apalear] Le han metido en la cárcel por apalear a su mujer

Es pues, imprescindible, analizar el contenido del ejemplo lexicográfico en relación a su tiempo y a su sociedad de fijación. De esta manera incluso de un ejemplo, como el del DUE de 1966-67, que hoy resultaría claramente 'no marcado':

[acentuadamente] Se desvía acentuadamente hacia la izquierda

puede entenderse que en su momento fuera interpretado algo sesgadamente y provocara asociaciones de ideas de carácter ideológico.

Sin embargo, la mayoría de las veces el ejemplo ideológico lo es a voluntad. En cada momento y en cada sociedad existe el ejemplo que responde claramente a una intención ideologizadora dentro del contexto de esa sociedad. Es aquel al que antes hemos calificado como "de carácter ideológico, puramente aleccionador, sesgado y voluntariamente parcial". El que, de manera consciente, crea opinión y transmite una determinada visión del mundo y de las cosas y del que, sin embargo, no renegamos en absoluto; al contrario reconocemos su valor de testimonio social. Testimonio de la visión, como ya dijimos, de determinadas elites sociales, que puede ser coincidente o no (lo es la mayoría de las veces) con la de quien detenta el poder. En cualquier caso se tratará de una ideología emanada de una élite, y si decimos que no siempre ha de coincidir con la del poder es porque, según veremos en nuestros ejemplos, a veces, por voluntad editorial, puede darse la paradoja de que el diccionario, y especialmente sus ejemplos, se adelanten al común de su sociedad y pretendan erigirse -ideológicamente, desde luego- en paladines y portavoces de algunas causas.

Aleccionador para unos, sesgado y alienador para otros, real como la vida misma, el ejemplo lexicográfico tiene su fundamento pragmático en el hecho de permitir la textualización, la actualización, en el sentido lingüístico del término, y, en definitiva, el entroncamiento con lo real de las palabras disecadas, estáticas, aisladas y domesticadamente ordenadas que forman la macroestructura de un diccionario. Cada lema se revitaliza, sale de su letargo de papel para entrar a formar parte de la vida y la cultura gracias al ejemplo lexicográfico. En este sentido, los ejemplos son retazos de realidad, de vivencias, de situaciones y personajes concretos... de VIDA en definitiva.

Sé el primero en opinar


Monografías relacionados con 'Diccionario e ideología: tres décadas de la sociedad española a través de los ejemplos lexicográficos'

La tipología del ejemplo lexicográfico posee ya una abundante bibliografía. Los detractores y defensores de... Más »

Autor y licencia de 'Diccionario e ideología: tres décadas de la sociedad española a través de los ejemplos lexicográficos'


Monografía de Esther Forgas Berdet. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero17/3decadas.html CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.