



(1 opiniones)
Ahora que ya conocemos que funciones y habilidades sería bueno tener o mejorar, el directivo debe tomar conciencia de unos hábitos que le pueden ayudar, marquen su camino, serían los faros que le deben dirigir mientras desarrolla sus funciones.
1º Hábito Estratégico
ü Quizá la mejor definición de este hábito fuera el plan para lograr clientes satisfechos .
ü La misión, en plan de visión común para todos los empleados, y las estrategias racionales de cada unidad de negocio casi nunca suelen estar lo suficientemente claras ni coherentes ni ser lo suficientemente desafiantes, el directivo tiene que marcarse que esto no ocurra, formar a su equipo para que pueda tenerlo claro y desarrollar esta misión.
ü El lograr una visión empresarial común en todos los empleados es un desafío de buen calibre y el primer índice de un liderazgo realmente eficaz.
2º Hábito de los Resultados
ü Casi todos los directivos son trabajadores incansables, aunque a veces ineficaces porque se empeñan en hacer un buen trabajo basándose en el esfuerzo, en lugar de orientarse hacia los resultados.
ü¿Porqué no se definen mensualmente (¡ojo!, no anualmente) los dos o tres RESULTADOS que debe alcanzar?
ü La ausencia de este hábito no es sólo la ineficacia, sino algo todavía más grave: la falta de integración de todas las funciones y operativas que desempeña que parecen estar cada una por su lado.
3º Hábito de la Delegación
ü Es el hábito del desarrollo de los colaboradores por excelencia.
ü La delegación es el que primer habito a desarrollar por los profesionales, sin este hábito es inútil hablar de liderazgo, gestión del cambio, o del talento, etc.
ü Este comportamiento conlleva obligatoriamente un alto nivel de exigencia de responsabilidades, no sería bueno delegar sin determinar responsabilidades, tanto del delegado como de la persona que delega.
ü Exigir un trabajo serio y bien hecho es una de las mejores formas de desarrollar a las personas.
4º Hábito de las prioridades
ü Si los hábitos anteriores se llevan a la práctica, éste funciona con facilidad.
ü El centrarse sobre lo importante y las oportunidades trabajando sobre ello, en vez de centrarse en los continuos problemas, exige una nueva mentalidad, otra forma de ver las cosas.
ü Desarrollar personas, desarrollar el negocio, potenciar la productividad y ejercer el liderazgo exige centrarse en lo importante.
üUn buen profesional sólo tiene tiempo para realizar lo importante.
5º Hábito del Auto desarrollo
üLa exhortación “Conócete a ti mismo” esculpida en el templo de Delfos y fue tratada por los clásicos griegos además de Buda, Confucio y Lao-Tzé.
ü Es esencial analizar los propios Puntos Fuertes y Débiles:
ü El cómo trabaja, cuáles son sus valores.
ü Qué cosas debe corregir que le hacen reaccionar mal, cuáles son la naturaleza de sus principales prej
ü Si piensa racional o emocionalmente, si su razonamiento sigue un esquema lógico o intuitivo, etc.
ü Un directivo eficaz se audita a sí mismo; revisa la propia evolución de su rendimiento, incluso debería llegar más lejos a la evaluación 360º, dejar que sus colaboradores, sus superiores y sus compañeros le evalúen, de esta manera tendría una visión mucho más clara de que aspecto debe desarrollar.
6º Hábito de la Comunicación
ü Éste es el hábito que da lugar a la comunicación, motivación, trabajo en equipo, buenas relaciones y calidad personal.
ü Y dentro de la comunicación hay que prestar mayor importancia a la ESCUCHA ACTIVA.
ü El Hábito de la Confianza debe ser común para Directivos y Empleados.
7º Hábito de la Información
ü La información influye poderosamente en la visión del empleado, le brinda nuevas oportunidades.
ü Neutraliza el “poder” y hace que la posición en el organigrama no sea tan relevante.
ü La información no son datos. Son datos interpretados y enriquecidos.
ü Una buena práctica es construir y cuidar una buena red de información conscientemente forzándose a captar y encontrar nuevas informaciones externas importantes y trasladarla a otros.
8º Hábito del Cambio
ü Toda empresa tiene que estar transformándose constantemente, entonces como no entender que sus directivos también se tengan que transformar.
ü En el mundo actual cada 2 años como mínimo y entorno a 5 como máximo, según el campo en el que uno trabaja, o ha adquiere nuevos conocimientos o se ha quedado obsoleto.
ü Estar siempre formándose potenciaría mucho sus actuales puntos fuertes. Le convertiría de profesional bueno en excelente. Analice su mejor oportunidad.
Estoy totalmente convencido que con estos hábitos se puede comenzar a trabajar para desarrollar las capacidades o habilidades necesarias para llegar a desarrollar una función directiva casi perfecta, pero si no somos capaces de mentalizarnos de que estos hábitos son imprescindibles como punto de partida, como pilares de una buena dirección, por mucho que tengamos claras las habilidades necesarias personalmente no creo que lograremos desarrollarlas.
|