Quizá sea este el uso más difundido y que menos prejuicios despierte para ser probado.
Su pulpa transparente del interior de la hoja ayuda a cicatrizar cortes y quemaduras, sintiendo en estas últimas un alivio inmediato del dolor.
Por ello debería estar presente la planta en todas las viviendas, pues como remedio de primeros auxilios es muy eficaz: ante una quemadura al planchar, salpicadura de aceite caliente, quemadura solar después de un día de playa,..., es muy útil cortar inmediatamente una hoja, quitarle la parte verde y aplicar la pulpa transparente en la zona.
Servirá de alivio inmediato y ayudará a que la quemadura cure lo más pronto posible ( habrá que hacer sucesivas aplicaciones, y cuando parezca que la pulpa se seca y no suelta más jugo bastará con rascar un poco su superficie para que de nuevo brote su gelatinoso líquido).
Si no se posee una planta se puede usar jugo o ungüento de aloe comercializado.
También puede usarse como preventivo de las quemaduras solares una loción de aloe que tenga filtro solar.
Incluso se usa como champú y en el cuidado del pelo y cuero cabelludo.
Otros usos:
Inhibe el dolor y el picor de las alergias de piel y picaduras de insectos, medusas, ortigas,...
Mejora la curación de erupciones y llagas.
Las aplicaciones de su jugo también mejoran la soriasis (acompañando este uso con la toma oral de 1 o 2 cucharadas de jugo, una o dos veces al día). El ungüento puede ser mejor que el jugo pera la aplicación externa pues éste es astringente y seca la piel, o bién complementar el jugo con el uso de aceites para la piel.
También se usa para:
-Reducción y posible removimiento de cicatrices menores y recientes.
-Aplicación externa en zonas de varices.
-Arañazos y raspaduras.
-Manchas marrones de la piel.
-Tratamiento del acné: limpiando con jabón de aloe, y aplicando después el jugo de las hojas directamente o el jugo ya embotellado. Trabaja contrarrestando la infección, y estimulando las capas profundas de la piel.
También para remover las cicatrices del acné (usado mañana y noche durante varios meses).
Como el aloe es astringente si la piel es grasa la irá muy bien directamente, pero si es seca sería mejor usarlo en diversas cremas de aloe.
-También posee efectos beneficiosos sobre infecciones de hongos en piel, en el pie de atleta, en el cuero cabelludo o tiña,... (Aconsejando continuar el tratamiento una semana o más después de desaparecer los signos externos de los hongos, para evitar recidivas)
-En aftas y llagas de la mucosa de la boca, y herpes labial.
-Pies cansados y doloridos (masajeándolos con el jugo o sumergiéndolos en agua caliente con jugo de aloe).
-Músculos doloridos, torceduras,... aplicándolo sobre la piel con o sin calor es un suave inhibidor del dolor.
-Como desodorante corporal.
-Alivio de dolores de cabeza (aplicando directamente una hoja cortada por en medio con la pulpa hacia la frente).
-Cuidado facial: es astringente, limpiador y estimulante de la piel activando las células profundas de la piel; esta aparecerá más radiante, suave y humedecida (en pieles secas mejor usar el jugo agregándole agentes humectantes, o en diversas cremas apropiadas a ese tipo de piel).
-Después del afeitado y depilación con cera sirve como loción refrescante.
-Alivia el picor de la varicela y del sarampión, y los "dolores del crecimiento", de piernas y pies.
-Aplicaciones en el abdomen durante el embarazo previene las estrías; y en los pezones durante el embarazo y lactancia (lavándolo bien antes de cada mamada) previene las grietas dolorosas.
-Para hacer gárgaras en las infecciones de anginas. Reduce el dolor y es un suave antiséptico.
-Dolores de muelas, encías y dientes.