



Al cielo acostumbramos a llamarlo boveda celeste, y para los antiguos habitantes de nuestro planeta era el techo donde habitaban los dioses. Desde alli nos miraban y nos controlaban como en un inmenso balcon. Nada se escapaba a sus ojos.
Los edificios religiosos ya sea de Oriente u Occidente, cierran sus naves en forma de cupula coincidiendo con la zona principal donde se celebran los rituales mas importantes. Esa boveda suele estar decorada con magnificas pinturas que representan escenas biblicas o cielos habitados por la divinidad y sus huestes celestiales placidamente rodeados de nubes cósmicas. La magia simpatica de la boveda nos pone en contacto con nuestro hogar celestial donde habitan nuestros antepasados a fin de poder reclamar su protección. Tambien en nuestro cuerpo, como un templo sagrado, cobijamos la chispa divina del Ser que anima nuestra vida, culminando el edificio humano en una boveda llamada cabeza. Ese es el verdadero sentido de la frase "templos del espíritu sois", y si realmente asi lo consideraramos tendriamos mucho mas respeto por la vida y la naturaleza que nos circunda.
Por su parte, la alquimia representa mediante simbolos su obra transmutadora y representa al espíritu como un circulo y la materia con el cuadrado. El macrocosmos queda así definido como circulo conteniendo el cuadrado en su interior, mientras que el microcosmos es el cuadrado el que contine el circulo. Toda esta relacion de "coincidencias" nos lleva a comprender mejor el significado mágico de la bóveda con un sentido universal. El mago, en su boveda espiritual monta el escenario divino para obtener sus favores y sobre una mesa (cuadradado) instala el cielo espiritual, hogar de sus protectores.
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