El estudio del capital de trabajo es una etapa indispensable del análisis financiero, ya que permite conocer la estructura patrimonial que más conviene a una determinada empresa.
Fred J. Weston y Thomas E. Copeland en 1996, en su libro Fundamentos de Administración Financiera plantea: "El capital de trabajo es la inversión de una empresa en activo a corto plazo (efectivo, valores negociables, cuentas por cobrar e inventarios). El capital de trabajo neto se define como los activos circulantes menos los pasivos circulantes; estos últimos incluyen préstamos bancarios, papel comercial y salarios e impuestos acumulados. " (15)
Por lo tanto debemos ver dos definiciones de capital de trabajo:
Capital de trabajo bruto: El cual constituye el total del activo circulante.
Capital de trabajo neto: Representa la diferencia entre el activo circulante y el pasivo circulante, o sea, refleja el importe del activo circulante que no ha sido suministrado por los acreedores a corto plazo. También es denominado Capital Circulante, Fondo Neto de Rotación, Fondo de Maniobra.
De lo anteriormente expuesto se infiere que el capital neto de trabajo o capital circulante es la parte de las fuentes permanentes que financian el Activo Circulante.
La administración del circulante constituye uno de los aspectos más importantes de la administración financiera, ya que si la empresa no puede mantener un nivel satisfactorio de capital de trabajo es probable que llegue a un estado de insolvencia y aún que se vea forzada a declararse en quiebra.
El objetivo primordial de la administración del capital de trabajo es manejar cada uno de los activos y pasivos circulantes de la empresa de tal manera que se mantenga un nivel aceptable de éste.
Los pilares en que se basa la administración del capital de trabajo se sustentan en la medida en que se pueda hacer un buen manejo sobre el nivel de liquidez, ya que mientras más amplio sea el margen entre los activos corrientes que posee la organización y sus pasivos más amplio será la capacidad de cubrir las obligaciones a corto plazo, sin embargo, se presenta una gran inconveniente porque cuando exista un grado de liquidez relacionado con cada recurso y cada obligación, al momento de no poder convertir los activos corrientes más líquidos en dinero, los siguientes activos tendrán que sustituirlos ya que mientras más de estos se tengan mayor será la probabilidad de tomar y convertir cualquiera de ellos para cumplir con los compromisos contraídos.
El origen y necesidad del capital de trabajo está basado en el entorno de los flujos de caja de la empresa que pueden ser predecibles, también se fundamenta en el conocimiento del vencimiento de las obligaciones con terceros y las condiciones de crédito con cada uno, pero en realidad lo que es esencial y complicado es la predicción de las entradas futuras de efectivos, ya que los activos como las cuentas por cobrar y los inventarios son rubros que en el corto plazo son de difícil convertibilidad en efectivo, esto pone en evidencia que entre más predecibles sean las entradas de efectivos futuras menor será el capital de trabajo que necesita la entidad.
Entre más grande sea el monto del capital de trabajo que tenga una empresa, menos será el riesgo de insolvencia, esto tiene fundamento en que la relación que se presenta entre la liquidez, el capital de trabajo y el riesgo, es que si aumenta el primero o el segundo disminuye el riesgo en una proporción equivalente.
La administración del capital de trabajo tiene variables de gran importancia que han sido expuestas anteriormente, cada una de ellas son un punto clave en la administración que realizan los gerentes, directores y encargados de la gestión financiera, es recurrente entonces tomar todas las medidas necesarias para determinar una estructura financiera de capital, donde todos los pasivos corrientes financien de forma eficaz y eficiente los activos corrientes y la determinación de un financiamiento óptimo para la generación de utilidad y bienestar social.
Administrar eficientemente el capital circulante es una garantía para la estabilidad de la empresa desde el punto de vista de la financiación. En la medida que la entidad pueda predecir con mayor exactitud sus flujos de caja, menor será el capital de trabajo que necesite. Gráficamente lo podemos representar de la siguiente forma:
|| AC || PC || ||
|| CTN || ||
|| RP || ||
|| AF || ||
¿Quién financia el capital de trabajo neto?
Numerosos autores en reconocidas publicaciones señalan que es financiado por las fuentes de financiamientos permanentes, o sea, los recursos propios, fijos o ambos, pues para garantizar sus operaciones normales, las entidades necesitan una cantidad determinada de capital de trabajo, pues si tiene menor se afectaría el desarrollo normal de sus operaciones y si tiene más, tendría recursos ociosos.
De aquí se infiere que un negocio para que funcione sin restricciones financieras y pueda hacer frente a emergencias y pérdidas sin peligro de un desastre financiero debe poseer, el capital de trabajo adecuado, ya que éste:
· Protege al negocio del efecto adverso para una disminución en los valores del activo circulante.
· Asegura en alto grado el mantenimiento del crédito de la empresa y provee lo necesario para hacer frente a emergencias tales como: inundaciones, incendios, etcétera.
· Permite tener los inventarios a un nivel que capacitará el negocio para servir satisfactoriamente las necesidades de los clientes.
· Capacita a la empresa a otorgar condiciones de créditos favorables a sus clientes.
· Capacita a la empresa a operar su negocio más eficientemente porque no debe haber demora en la obtención de materiales.
Sin embargo, es importante destacar que cuando se habla de capital de trabajo hay que distinguir dos casos:
1. El capital de trabajo con que realmente está operando la empresa.
2. El capital de trabajo necesario.
El capital de trabajo necesario es el fondo de maniobra que necesita una empresa para garantizar de forma ininterrumpida el proceso de producción, circulación y la prestación de los servicios.
Pues muchas veces en nuestras entidades el capital de trabajo real no coincide con el capital de trabajo necesario de ahí la importancia que tiene para con cualquier entidad conocer el capital de trabajo que realmente necesita para el desarrollo eficiente de su gestión.
Fred Weston y Eugene Brigham, plantean que el capital circulante se calcula a partir de la conversión del efectivo y de los gastos promedios del diario:
Capital de trabajo necesario= Ciclo de caja x Consumo promedio
o diario de efectivo
Conversión de efectivo
Para determinar el ciclo de caja o conversión de efectivo es útil distinguir dos factores:
· El ciclo operativo.
· El ciclo de pago.
El ciclo operativo toma en cuenta los dos siguientes determinantes de la liquidez:
1. El período de conversión de los inventarios, que es un indicador del tiempo promedio que necesita una empresa para convertir sus inventarios acumulados de materia prima, productos en proceso y producción terminada en productos y para vender estos productos a los clientes. Se mide por la antigüedad promedio de los inventarios.
2. El período de conversión de las cuentas por cobrar; que es un indicador del tiempo promedio que necesita una empresa en convertir sus cuentas por cobrar en efectivo. Se miden por el período de cobranza.
El ciclo operativo mide la cantidad de tiempo que transcurre entre las compras de las materias primas y las cobranzas de efectivo como pago de esos bienes después que han sido vendidos. Éste se centra en la oportunidad de los flujos de entrada de efectivo, pero elude la oportunidad de los flujos de salidas (momento en que debemos pagar las cuentas y la mano de obra). Sin embargo, los requerimientos de financiamiento de la empresa se verán influenciados por su capacidad de demorar los pagos al comprar materiales a plazos prolongados de créditos al hacer pagos de mano de obra después de que el trabajo ha sido realizado. Por tanto, la empresa debe administrar los flujos de entrada y salida de efectivo (cuanto más pueda demorar los pagos, menores serán los problemas que puedan causar el ciclo operativo).
Los flujos de entrada y salida de efectivo están raramente sincronizados por lo que el ciclo de flujo de efectivo revelará por regla general los períodos en los que sea necesario adquirir fondos externos.
A partir de aquí se hace evidente la necesidad de que las empresas adopten medidas para reducir el ciclo de conversión del efectivo. ¿Cómo?
· Cobrando sus cuentas por cobrar con mayor rapidez, tal vez ofreciendo descuentos en efectivo.
· Acortando el período de conversión del inventario, hasta tanto no se pierda calidad en el proceso.
· Aumentando la cantidad de días para definir los pagos.
Teniendo en cuenta lo anterior podemos plantear que un capital de trabajo excesivo o insuficiente refleja una situación desfavorable para un negocio pues:
1. Si el capital de trabajo es excesivo, especialmente en forma de efectivo y valores negociables quiere decir que existe un gran volumen de fondos que son usados productivamente, representando una pérdida de interés o de utilidad, estimulando los pagos excesivos de dividendos y a menudo conducen a inversiones en proyectos indeseables o en medios y equipos innecesarios. Este exceso de capital de trabajo puede llevar al descuido en los costos y por lo tanto a insuficiencias en las operaciones.
2. Las insuficiencias del capital de trabajo pueden estar originadas por un volumen de venta por debajo de su costo; precios de ventas rebajados debido a la competencia; pérdidas ocasionadas por tormentas, inundaciones, robos que no están cubiertos por seguros; política poco conservadora de dividendos, pues a veces para conservar la apariencia de una situación financiera favorable se continúa pagando dividendos aunque ni las ganancias actuales, ni la situación de la caja garantice dichos dividendos.
De igual forma puede ser insuficiente el capital de trabajo si la gerencia no acumula los fondos necesarios para la liquidación de bonos o su vencimiento o para utilizar en el retiro de acciones preferentes, así como si existe una posición fija para un fondo de amortización cuyas necesidades sean excesivas en relación con la utilidad neta actual.
Finalmente, podemos decir que el capital de trabajo neto cumple dos funciones, una económica y otra financiera. En su función económica puede ser considerado como bienes complementarios y heterogéneos de producción que concurre a la creación de productos y servicios por parte de la empresa. Es complementario en la medida en que son necesarios junto a los bienes de capital para el desarrollo de la producción, es heterogénea en la medida en que se encuentra formado por componentes diversos con diferentes grados de liquidez.
Como quiera la entidad necesita permanentemente un capital de trabajo (recursos circulantes). Es necesario que sea financiado con cierta estabilidad (a largo plazo) al objeto de garantizar el equilibrio financiero y en su función financiera debe garantizar la adecuación entre los ritmos de liquidez y exigibilidad de los activos y pasivos.
Esta adecuación garantiza la solvencia y en función de esto se establece dos reglas básicas:
1. Todo activo fijo debe estar financiado por pasivo fijo (regla de equilibrio financiero mínimo).
2. El pasivo permanente debe ser superior al activo fijo o lo que es lo mismo, que el capital de trabajo neto debe ser positivo (regla de seguridad).