Del Juego Real al Virtual
Las propuestas lúdicas que utilizan la palabra escrita o hablada y la imagen como componentes centrales, son ideales para su traslado a diferentes entornos virtuales de aprendizaje. Y para poder utilizar un juego transpuesto del mundo real, solo es necesario adaptarlo al entorno y herramientas tecnológicas que se van a implementar. El mail, el chat, los foros, el MSN, las aulas virtuales y los sistemas de audio y videoconferencia, son los mejores instrumentos para trabajar con los recursos lúdicos.
Lo cierto es que algunas técnicas de juegos del mundo real pueden potenciarse en entornos virtuales, mientras que otras deben ser transformadas para que resulten exitosas. Para ilustrar esta transformación utilizaremos el ejemplo del juego de la personalidad construida, dinámica que he aprovechado durante años en actividades “cara a cara”, y cuyo traslado a los entornos virtuales ha resultado sumamente exitosa.
La personalidad construida
Dinámica del juego “cara a cara”:
Sentados en una ronda, cada participante escribe su nombre en una hoja y se la pasa al compañero de la derecha. El coordinador propone una frase incompleta que cada participante completará en función del nombre de la persona, escrito en la hoja recibida. A una señal suya, los jugadores vuelven a pasar las hojas en la misma dirección en forma simultánea. El juego continúa con diferentes consignas hasta que cada miembro recupera su hoja. Para terminar la actividad, aquellos que lo deseen, pueden leer en voz alta la descripción de su personalidad, construida por los diferentes integrantes del grupo.
Ejemplo de consignas:Juan es:
-Le gusta mucho:
Sabe mucho de:
Sueña con:
Vive con:
Es muy hábil para:
Funciones del juego:
Conocer y expresar matices y características correspondientes a la personalidad y el aspecto físico de cada participante, según el punto de vista de los demás miembros del grupo.
Dinámica lúdica en un entorno virtual:
El juego se desarrolla respetando las mismas consignas y en base a una dinámica similar a la versión cara a cara. La ronda puede reemplazarse con un listado de participantes ordenados de manera tal que puedan enviarse e-mails entre sí como si pasarán la hoja.
Los mensajes de correo electrónico con los nombres de los participantes en el tema (subject) se completan y son reenviados al siguiente jugador de la lista para que agregue el texto que le corresponde de acuerdo a la consigna. Se puede usar un formulario de Word con las tareas escritas para que los participantes completen la primera actividad que encuentren vacía y luego lo envíen al siguiente participante de su lista.
En un entorno virtual, la dinámica del juego cambia en función de los tiempos de respuesta, según la herramienta que se utilice, el perfil, la destreza y el conocimiento de las personas que participen como tutores y alumnos.
Para qué Sirve Jugar en un Entorno Virtual
-Para facilitar el establecimiento del vínculo y la integración del grupo (alumnos y docentes)
Para motivar a ambos, promover su participación y la expresión de toda su capacidad creativa.
Para crear el clima propicio que facilite un buen proceso de aprendizaje.
Para suscitar un modelo de enseñanza más creativo, entretenido, interesante e innovador.
Para aumentar el grado de retención y el deseo de aprender a través de experiencias placenteras y emotivas.
Para retener a los estudiantes por más tiempo, gracias a la conformación de un grupo integrado y preparado para la tarea.
Claro que para poder diseñar, coordinar o participar de dinámicas lúdicas cooperativas, es necesario aprender a jugar abandonando los hábitos competitivos y conformar verdaderas comunidades de aprendizaje, intercambio, colaboración y generación de conocimientos. “Es una necesidad general del hombre sentirse parte de un grupo…. y este es el primer paso para lograr su participación. El juego es un lenguaje y como tal permite que las personas se comuniquen y se unan entre sí”, afirma Sigrid Loos.