La acción social se orienta por las acciones de otros, las cuales pueden ser pasadas presentes o esperadas como futuras.
No toda clase de "acción" es social, la conducta intima es acción social solo cuando esta orientada por acciones de otros. La actividad económica (de un individuo) únicamente lo es en la medida en que tiene en cuenta la actividad de terceros. Esta no es idéntica ni a una acción homogénea de muchos, ni a la acción de alguien influido por conductas de otros.
La acción social, como toda acción puede ser:
- Racional con arreglo a fines: determinada por expectativas en el comportamiento tanto de objetos del mundo exterior como de otros hombres, y utilizando esas expectativas como "condiciones" o "medios" para el logro de fines propios racionalmente sopesados y perseguidos.
- Racional con arreglo a valores: determinada por la creencia consciente en el valor ético, estético, religioso o de cualquiera otra forma como se le interprete propio y absoluto de una determinada conducta, sin relación alguna con el resultado, o sea puramente de ese valor.
- Afectiva: especialmente emotiva, determinada por efectos y estados sentimentales actuales.
- Tradicional: determinada por una costumbre arraigada.
- Actúa de un modo racional con arreglo a fines quien oriente su acción por el fin, medios y consecuencias implicadas en ella y para lo cual sopese racionalmente los medios con los fines, los fines con las consecuencias implicadas y los diferentes fines posibles entre sí.
- Actúa de un modo racional con arreglo a valores quien sin consideración a las consecuencias previsibles, obra en servicio de sus convicciones sobre lo que el deber, la dignidad, la belleza, etc., parecen obligarle.
- La conducta afectiva está mas allá muchas veces de lo que es la acción consciente con sentido, implica una sublimación cuando la acción emotivamente condicionada aparece como descarga consciente de un estado sentimental.
- La tradicional a menudo no es mas que una reacción a estímulos habituales, que se desliza en la dirección de una actitud arraigada. Se incluye en la sistemática, no solo en cuanto caso limite sino porque la vinculación a lo acostumbrado puede mantenerse consciente en diversos grados y sentidos.
Globalización – Octavio Ianni, Manuel Castells
Las relaciones y estructuras políticas, culturales y sociales que se desarrollan a escala mundial adquieren preeminencia sobre las que se desarrollan a escala nacional. "La sociedad nacional está siendo recubierta, asimilada o subsumida por la sociedad global"
La sociedad nacional obviamente conserva su vigencia (por ello resurgen y sobreviven nacionalismos, regionalismos e identidades) pero simultáneamente se articula dinámica y contradictoriamente con las configuraciones de la sociedad global, que, poco a poco y, en ocasiones, rápidamente asimila a la sociedad nacional. "Sociedad, como tal, pasa a comprender una multitud de ‘sociedades’ que, en el contexto de un sistema más amplio, pueden solamente encontrar una autonomía relativa y condicionada, en gran medida como naciones-estados estrechamente entrelazados."
La identidad es un fenómeno que resurge como respuesta política y cultural a las transformaciones del mundo global. Este resurgimiento se debe a la crisis de las instituciones del Estado-nación y la sociedad civil. El Estado comienza a adaptarse a los nuevos flujos globales y desplaza a los sectores protegidos por él a un segundo plano debilitando así el principio de ciudadanía. Este quiebre en la relación contribuye a que dichos sectores se opongan a la globalización y separen al estado como agente racionalizador de la globalización. Se separa la nación del estado y surgen los nacionalismos ( francés, catalán, movimientos zapatistas, etc.). La identidad nacional se constituye en principio de recomposición social y aparecen fuertemente las identidades religiosas ( Islamismo, Judaísmo, Evangelistas, etc). "Sometido a las presiones contradictorias de la globalización y las identidades culturales comunitarias, el Estado- nación soberano y la sociedad civil constituida en torno a él, entran en un proceso de declive histórico que pareciera irreversible."
La globalización es "la intensificación de las relaciones sociales en dimensión mundial, al ligar localidades distantes de tal manera que los acontecimientos locales son modelados por eventos que ocurren a muchas millas de distancia y viceversa." Es un proceso dialéctico ya que los acontecimientos locales pueden desplazarse en la dirección inversa a las relaciones distanciadas que las modelan.
Para M. Castells globalización no es lo mismo que internacionalización, "En sentido estricto es el proceso resultante de la capacidad de ciertas actividades de funcionar como unidad en tiempo real a escala planetaria" La Internet es un ejemplo claro de esto, este medio de comunicación global, provisto de la más alta tecnología, permite a sus usuarios estar actualizados en sus temas de interés prácticamente al instante de que transcurren.
Tiende a rebasar barreras espaciales que dificulten el intercambio, para conquistar el planeta entero como mercado, busca anular el espacio disminuyendo el tiempo que insume el movimiento de un lugar a otro. Se agilizan universalmente las comunicaciones, los mercados, los flujos de capitales y tecnologías, los intercambios de ideas y de imágenes, los medios de producción y los de consumo. Todo esto obviamente modifica los parámetros de las sociedades, disuelve fronteras. Al mismo tiempo que abre nuevos horizontes hace resurgir hechos que parecían olvidados.
Este sistema global tiene un doble carácter, el de ser incluyente y excluyente a la vez, incluye a todo lo que tiene valor según los códigos dominantes (lo económicamente rentable) y excluye todo aquello carente de valor según dichos códigos.
"La globalización, en su encarnación actual de capitalismo informacional desregulado y competitivo, supera a los estados, pero articula a los segmentos dinámicos de las sociedades en todo el planeta, al tiempo que desconecta y margina a aquellos que no tienen otro valor que el de su vida."
Se genera la ilusión de que el mundo ya no es desigual, que es "plano", mientras que se reafirman desigualdades y diversidades.
"Una sociedad capitalista exige una cultura basada en imágenes." Debe proporcionar diversiones, distracciones, para fomentar el consumo y adormecer el dolor causado por el hecho de pertenecer a cierta clase, raza o sexo. A través de dichas imágenes también se proporciona una ideología dominante. La disminución de "libertad de opción política" se traduce en un aumento de "libertad de consumo", esto exige producción ilimitada y consumo de imágenes.
Los avances tecnológicos permiten modificar las nociones de tiempo, "el propio tiempo se vuelve una mercancía, un recurso para ser trabajado, así como un ingeniero de estructuras trabaja el acero o el aluminio." Los dueños de los medios de mando y comando, de dominación y apropiación son quienes manejan la mercancía llamada tiempo, e instituyen el ritmo de las actividades. De esta manera, y de acuerdo a sus conveniencias, se desarrolla el principio de cantidad sobre el de calidad.
En la medida en que la sociedad nacional se ve debilitada por la global, la primera se ve absorbida y debilitada por la segunda. Esto implica el reflorecimiento de identidades obsoletas y actuales, también implica nuevas diferenciaciones, desigualdades con otras formas.