La naturaleza de la empresa será desde un punto de vista figurado un <<ser vivo>> guiado y dirigido por el empresario; pero la empresa, tendrá una identidad propia, el empresario fungirá como un elemento necesario y primordial para el nacimiento, cuidado, mantenimiento, educación y creación de una figura para este nuevo ser llamado <<empresa>>.
Por lo tanto entenderemos por crecimiento en una empresa al “aumento en la dimensión (física o territorial de la misma) o una mejora en la calidad como resultado de un proceso de desarrollo análogo a los procesos biológicos, en los cuales la acción recíproca de una serie de cambios internos, conduce a aumentos en el tamaño, acompañados de cambios en las características del objeto en crecimiento” (Pentrose, 1962) y no sólo al crecimiento de la producción, exportaciones o volumen de ventas.