El diseño de un producto afecta la calidad en dos aspectos principales: en la planta del proveedor y en la propia del fabricante. Una frecuente causa de inconvenientes con el proveedor son las incompletas e inexactas especificaciones relativas al artículo que estos deben proporcionar. Esto con frecuencia sucede con los componentes a medida, y tiene lugar tanto a puntos débiles en el proceso de diseño por parte de los ingenieros, o bien a falencias en la gestión de compras y pedidos. Así pues, cuanto mayor sea el número de partes distintas, y mayor sea la cantidad de proveedores, más probabilidad existe de que un proveedor recepcione una especificación incompleta e inexacta. Estos inconvenientes pueden reducirse diseñando productos con un menor número de partes, un elevado nivel de estandarización y selección de pocos proveedores confiables.
En los procesos de manufactura y ensamble, se presentan numerosos problemas e inconvenientes. Por ejemplo, en los diseños con muchas partes podría haber mezcla de partes, falta de componentes y mayor número de fallas o errores en las pruebas realizadas. Si algunas partes son semejantes, pero no idénticas, aumentan las probabilidades de que un armador use la parte equivocada. Las partes o componentes que carezcan de detalles que eviten la inserción en el lugar o con la orientación incorrecta, darán lugar a una mala colocación o armado. Los pasos complicados de armado, o los procesos de unión donde se usen trucos pueden causar ensambles incorrectos, incompletos, no confiables, o con algún otro tipo de fallas. Por último al no tener debidamente en cuenta en el diseño, las condiciones a las que se han de sujetar las partes durante su ensamble, tales como humedad, temperatura, niveles de vibración, electricidad estática y polvo, pueden generar fallas durante su posteriores pruebas y utilización.
El diseño para facilitar la manufactura es el proceso de diseñar un producto de tal modo que se pueda producir con el mínimo de trabajo, dinero y desechos, y con el nivel más alto de calidad.
Las metas principales son mejorar la calidad del producto, aumentar la productividad, reducir el tiempo en que esté listo el producto, y mantener la flexibilidad para adaptarse a las condiciones futuras del mercado. Este proceso tiene el propósito de evitar diseños de producto que tan sólo simplifiquen las operaciones de ensamble, pero que necesiten componentes más complicados y costosos, o que simplifiquen la fabricación de componentes, pero compliquen el proceso de armado, así como diseños sencillos y baratos de producto que sea difícil o costoso de respaldar y dar servicio.