Todo proyecto de diseño debe constar de cinco etapas, siendo éstas las siguientes:
1. Concepción. Consistente en preparar el anteproyecto de especificaciones.
2. Aceptación. En ella se demuestran que las especificaciones son alcanzadas por medio de cálculos matemáticos, bocetos, modelos experimentales, maquetas o pruebas de laboratorio.
3. Ejecución. Consistente en la preparación de varios modelos a partir del trabajo de la etapa anterior, construyéndose plantas pilotos como continuación de los experimentos de laboratorio.
4. Adecuación. Etapa en la cual el proyecto adquiere una forma que permite integrarlo a la organización y ajustarlo a las especificaciones definitivas.
5. Preproducción. Cuando se producen las cantidades suficientes para comprobar el diseño, las herramientas y las especificaciones.
En cuanto a la relación de cada etapa antes enumerada con los costes, cabe consignar los siguientes aspectos a ser tenidos muy especialmente en cuenta:
· El costo estimado del diseño debe ser una de las cifras que se sometan a consideración en la etapa de aceptación del diseño.
· En cuanto a la concepción, entre los componentes mínimos y fundamentales a tener en consideración se tienen: los requerimientos técnicos o de rendimiento, incluyendo enunciados explícitos sobre calidad y confiabilidad; el precio de venta pretendido o el precio de producción; la cantidad probable que se necesitará, afectando la misma sustancialmente al diseño, y en consecuencia, al costo inicial; y el máximo coste aceptable de diseño.
· En cuanto a la etapa de adecuación, deben plantearse en todo momento los siguientes cuestionamientos: “Esta pieza no debe costar más de.....¿Podrá fabricarse con esa cantidad? Si no, ¿cómo podrá ser rediseñada?”
Debe tenerse muy en cuenta la “ley de rendimiento en disminución en el esfuerzo de diseño”, según la cual cuanto mayor sea el tiempo que se dedique a un diseño, menor será el incremento en el valor del diseño, a menos que se presente un avance tecnológico significativo.
El trabajo de diseño es costoso: un ingeniero o científico calificado no sólo tiene un salario básico elevado, sino que atrae un personal auxiliar considerable y a veces gran cantidad de equipo industrial. Con frecuencia es posible evitar los fuertes costos fijos de un equipo técnico permanente comprando el esfuerzo de diseño.