Sistemas tales como tecnología de grupo, análisis de valor, análisis de causa – efecto, métodos de Taguchi, ingeniería simultanea, diseño para la producción, diseños para el ensamble y la automatización, convergen todos en un solo gran objetivo que es el diseño para la simplicidad. Dicho diseño simplificado del producto tiene dos características que le son propias:
1. La reducción en el número de partes integrantes de un producto; y
2. el uso de partes estándares.
Cuando se alcanzan estas dos características se logra:
· Reducir los costes de producción.
· Reducir los tiempos de entrega.
· Reducir los niveles de incertidumbre.
· Un mayor equilibrio en las operaciones.
· Reducir los inventarios.
· Reducción del espacio físico destinado a inventarios de insumos y componentes.
· Mejorar ostensiblemente los niveles de calidad.
· Aumentar la confiabilidad.
· Simplificar el mantenimiento.
· Aumentar la adaptabilidad.
· Automatizar las actividades y procesos.
· Simplificar el flujo de insumos y componentes.
· Un mejor seguimiento y control de los materiales.
La técnica denominada “diseño para la manufacturabilidad”, está centrada en la simplificación del diseño para hacerlo fabricable. El énfasis está puesto en la reducción del número total de partes, el número de partes diferentes y el número total de operaciones de manufactura. Para ello se hace uso de un software destinado a analizar un diseño e identificar las oportunidades para simplificar el ensamble de productos. Este tipo de software separa el ensamble paso a paso, hace preguntas respecto a las partes y subensambles y proporciona en resumen del número de partes, el tiempo de ensamble y el número teórico mínimo de partes y subensambles. El uso del software permite a los diseñadores aprender los principios de manufactura sencilla en forma análoga a los análisis de confiabilidad, mantenibilidad y seguridad. En un ejemplo, el diseño propuesto de una nueva caja registradora electrónica se analizó con un software de diseño para manufacturabilidad (DPM). El resultado fue que el número de partes se redujo en un 65%. Una persona sin usar tornillos o tuercas, puede ensamblar la registradora en aproximadamente de un minuto y treinta segundos. Esta terminal simplificada se puso en el mercado en sólo 24 meses. Esta simplificación del diseño reduce los errores de ensamble y otras fuentes de problemas de calidad durante la manufactura.
Así, una simplificación en el diseño del producto permite llegar a una empresa a ser mas competitiva. La reducción del número de partes y su estandarización son características fundamentales para poder competir en los mercados globalizados.