El enfrentamiento de los símbolos de la patria en la pentalogía de Manuel Scorza - Símbolos de la Patria Peruana
2 - Símbolos de la Patria Peruana
“Arriba, arriba, arriba el Perú
y su enseña gloriosa inmortal…
Llevad en alto siempre,
La bandera nacional.
…Es la bandera del Perú
de blanco y rojo color…”
Esta es la letra de La Marcha de Banderas, interpretada en cada ceremonia de izamiento del pabellón nacional y de ejecución obligatoria durante las Fiestas Patrias. Inasibles por la abstracción de su definición, la patria o el Perú casi no existen por sí mismos a menos que venga en su ayuda una formación simbólica.
Cada día de nuestra vida recibimos estímulos cuya totalidad es imposible de asimilar, para poder interpretar el mundo las percepciones tienen que ser drásticamente simplificadas. El poder de los símbolos radica precisamente en su capacidad de crear un mundo convincente, en conseguir desviar la atencion del caos de la “verdadera naturaleza” para otorgarnos la confianza que el mundo tal como lo vemos es real. (Kertzer 1988:184). Si consideramos que cada práctica social está debidamente representada y simbólicamente marcada entenderemos que el estudio de los procesos sociales implica necesariamente la referencia a sus respectivas representaciones simbólicas (Woodward 1997:23).
Los símbolos patrios constituyen la simplificación de una concepción de la historia nacional que aspira a difundirse ampliamente y en lo posible a ser unánimemente aceptada como única. Los símbolos resumen la ficción de la unidad de la nación. Pero no olvidemos que es precisamente la evidencia de serias fracturas en el cuerpo de la sociedad, por cuestiones de clase, raza, etc lo que hace necesario un sistema simbólico que reafirme contínuamente la ficción de homogeneidad. Una bandera es, a la vez, el signo que identifica a una colectividad armónica y la manera en que una nación se convierte en “palpable” para sus miembros. En el caso del Perú, la Constitución, la ley de leyes sobre la cual descansa la infraestructura de la república define que:
“…Son símbolos de la Patria la bandera de tres franjas verticales con los colores rojo, blanco y rojo, y el escudo y el himno nacional… “ (Constitución, art. 49)
Esbozaré ahora el recorrido de estos símbolos hasta llegar a tal consagración, para posteriormente analizar de qué manera Manuel Scorza se encarga de desandar este camino.
El diseño de la primera bandera se le adjudica al General don José de San Martín. En 1820 durante la campaña libertadora, San Martín tuvo un sueño en el cual multitudes entusiasmadas vitoreaban la libertad y agitaban banderas. Al despertar y ver una bandada de aves de alas rojas y pecho blanco surcando el cielo, comunicó a sus acompañantes: “Esa es la bandera que flamea por la libertad de esta nación.”
Durante la ceremonia de proclamación de la Independencia el 28 de julio de 1821, San Martín muestra por primera vez el bicolor nacional. La bandera nace vinculada a los ideales de libertad e independencia esgrimidos en el contexto del enfrentamiento entre los ejércitos libertadores y las fuerzas opresoras españolas. Este símbolo surge y se eleva triunfante sobre los antiguos símbolos de poder español, se define “contra” una determinada propuesta. Los momentos claves a los que se vincula este símbolo lo constituyen entonces, combates, actos de heroismo o demostraciones triunfalistas. El Calendario Cívico Patriótico peruano ha consagrado el 7 de junio como el Día de la Bandera, ¿por qué? Es el aniversario de la Batalla de Arica. Durante otro enfrentamiento bélico, entre Chile y Perú (1879) la defensa de la plaza de Arica, -que el Perú perdería al finalizar esta contienda- se convierte en el escenario de esta gesta. Cuando el estandarte está a punto de caer en manos enemigas, el joven coronel Alfonso Ugarte espolea su caballo arrojándose al mar desde la cumbre del Morro impidiendo así “que el sagrado bicolor fuera ultrajado en manos enemigas”. Este gesto constituye el núcleo ejemplificador y será contínuamente rememorado por las generaciones posteriores al jurar fidelidad a la bandera.
Instalada la conexión entre el símbolo y el significado en el imaginario colectivo, se inicia un proceso que aspira a convertir esta simbiosis en definitiva. Cómo se explican, por ejemplo, en la escuela primaria3 los colores de la bandera? “el rojo representa la sangre de nuestros héroes derramada en la gloriosa obtención de la libertad y el blanco la nieve perpetua que corona la cordillera de los Andes”. “La sangre derramada…” alude a diversos capítulos de la historia nacional. Pero, atención, ¿cuál historia?. Recordemos la afirmación de Hobsbawn:
“Forgetting, even getting history wrong, is a essential factor in the formation of a nation…For nations are historically novel entities pretending to have existed for a very long time. Inevitably the nationalist version of their history consists of anachronism, omission, decontextualization and, in extreme cases, lies. “ (Hobsbawm 1997: 270)
La tarea -y estrategia- de quienes se encuentran en el poder, es controlar la gama de posibles interpretaciones, en algunos casos, si fuera posible llevar este afán hasta el extremo de “monopolizar exclusivamente los significados” (Boime 1998: 35). Esta aspiración monopolizadora conduce necesariamente a un enfrentamiento entre aquellos convencidos de poseer la verdadera y genuina interpretación de los símbolos y quienes personifican versiones diferentes de los discursos de turno.4
Las leyes son el sólido recurso que acude a convertir en dogma de fe el significado de los símbolos. Decisivo movimiento en el tablero político ya que a partir de este momento aquellas interpretaciones disidentes sobre el contenido de los símbolos podrán ser repelidas como ataques contra el cuerpo de la nación en sí5. La legislación al proteger la interpretación oficial penando su adulteración y uso indebido, asegura el control sobre la disposición de los símbolos así como el monopolio sobre lo que se celebra y lo que se recuerda. La devoción por los símbolos patrios es alentada contínuamente durante los rituales de exaltado patriotismo, éstos constituyen la manera más eficaz de obligar a un individuo o a un grupo a definirse. Esta práctica de inclusión y exclusión la encontramos ejemplificada en un reciente agregado (año 2001) a los requisitos que regulan el proceso de adopción de la nacionalidad peruana. La lista de exigencias para aquellos extranjeros que aspiren a naturalizarse como peruanos incluye ahora:
…d)…el conocer nuestra historia y el conocer nuestros símbolos patrios. ( Proy. Ley 0784)
Lentamente lo que nació como una propuesta simbólica que representaba una versión de la concepción de la patria ha quedado consagrada.
|
Opiniona sobre 'El enfrentamiento de los símbolos de la patria en la pentalogía de Manuel Scorza - Símbolos de la Patria Peruana' (1)
Opina sobre este monografía |
