El Futuro de la Economía Dominicana y Demanda de Empleo a Nivel de Educación Superior - Acciones Sectoriales Prioritarias. Capítulo 3 (Cuarta parte)
17 de Octubre de 2005
Economía internacional, Teoría económica
3.9. Acciones Sectoriales Prioritarias
3.9.1. Sector Agropecuario
La agropecuaria basada en las exportaciones tradicionales debe dar paso a una producción diversificada, no solo en la generación de nuevos productos sino dirigida a nuevos mercados de exportación.
Una opción especial la ofrece la orientación de las acciones con el objetivo de suplir la demanda del sector turismo produciendo los bienes que este sector requiere en el ámbito nacional. Esta es una exportación de bajo costo y competitiva en calidad y precio, este tipo de exportación no requiere de transporte aéreo o marítimo pues ocurre en el interior del país.
Como reformas y medidas de políticas para el desarrollo del sector agrícola se incluye, la remoción del sesgo en contra de las exportaciones. Este sesgo ésta implícito en la protección de los bienes importados, los impuestos sobre los insumos y los impuestos directos a las exportaciones agropecuarias y resulta tan elevado que la adopción de medidas correctivas han de conducir a un crecimiento del sector agroexportador.
Como prioridad debe formalizarse la eliminación de licencia de exportación e importación que, si en muchos casos han sido suspendidas, no han sido revocadas de manera legal lo que produce incertidumbre y confusión en el inversionista y el productor.
Por otra parte, se debe reducir la dispersión arancelaria sobre los bienes importados, el efecto neto de tasas diferenciales de protección nominal y las diferencias en las tasas a las cuales se graban los insumos agropecuarios lo que favorece los productos importables en lugar de los exportables. Este sesgo puede corregirse con la adopción de un arancel que asegure una menor dispersión entre los aranceles sobre bienes intermedios y los productos terminados.
Para lograr una agricultura competitiva se recomienda:
· Aprobar las leyes sobre licencias de importación y exportación.
· Introducir el reintegro de derechos de aduana y las industrias de zonas francas.
· Adoptar un código de valoración aduanera de acuerdo a las normas del GATT.
· Eliminar el requisito de la entrega de divisas.
· Establecer una bolsa de productos básicos (bolsa agropecuaria), dirigida por la empresa privada).
· Traspaso de los ingenios del CEA al sector privado.
· Privatización de las tierras del CEA, con preferencia a los pequeños agricultores y ocupantes ilegales establecidos.(31)
(31) Creando una Estrategia para el Crecimiento Agropecuario Sostenible, Banco Mundial, 1993.
3.9.1.1. Reestructuración Agropecuaria
El punto de partida de una estrategia sólida de reestructuración del sector agroexportador tradicional y no tradicional, debe contar con la creación de incentivos reales, mediante la aplicación de la desgravación arancelaria al sector y, simultáneamente, la canalización de recursos financieros en condiciones preferenciales. Este aspecto contempla la reducción de impuestos a equipos y maquinarias.
En lo que respecta al empresario agrícola, es preciso consolidar ejecutorias que garanticen la compatibilidad en los aspectos macroeconómicos en la estructura económica, tomando en consideración la inserción en el proceso de apertura y globalización.
Toda intención de gravar la agricultura de exportación debe considerar que no contribuya a la reducción de la rentabilidad de los cultivos, por el contrario, que las medidas de políticas a nivel macro mantengan relación con el objetivo de desarrollo sectorial y nacional.
En cuanto a los niveles técnicos del sector, este debe ser estimulo para la agroindustrialización para el mercado externo.
Del mismo modo hay que destacar la creación de recursos tecnológicos en cuanto a conocimientos de los trabajadores y personal medio del sector agroexportador.
Este componente es vital dado que "la promoción de la coordinación de las investigaciones agropecuarias y agroindustriales de institutos privados y universidades podrían proporcionar un importante espacio a las mismas dentro del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología".(32)
(32) ONAPLAN, Lineamientos Básicos para el Desarrollo Sostenible. Pág. 38.
En el caso de los pequeños productores agrícolas se requiere de un esquema que enfoque su alta composición de estrato, su incidencia en la producción de alimentos que conforman la canasta familiar y la debilidad de los mecanismos necesarios para darle apoyo en la superación de los múltiples problemas que tradicionalmente han afectado esta actividad.
La gestión básica de apoyo a este sector ha de fundamentarse en el acceso a un paquete tecnológico adecuado, apoyo financiero y para la comercialización y como cuestión general, una gestión orientada a obtener mayor eficiencia y eficacia de la actividad productiva.
Con una óptica de cara a la reducción de las condiciones de pobreza en la que pervive más del 50% de la población, adquiere singular atención el diseño de una estrategia de seguridad alimentaria que permita establecer el grado de la dependencia externa hacia la alimentación. La desnutrición constituye uno de los factores en los retrasos de la condición humana de los dominicanos.
Como elemento de incentivo y apoyo a la producción de pequeños y medianos productores, merece especial atención lo relativo a la titulación de la propiedad, principalmente por su estrecha relación con las posibilidades de obtención de crédito.
A la par con la necesidad de un financiamiento adecuado se impone la necesidad de readecuar el rol y las funciones del Banco Agrícola de la República Dominicana de tal forma que:
a) se eleve la cartera de crédito en términos reales, b) reducir a niveles aceptables la tasa de interés real a que presta al sector de los pequeños y medianos productores y, c) reestructurar el Banco Agrícola de modo que este pueda asumir actividades propias de la banca privada.
Respecto al mercado de los productos agropecuarios es pertinente definir pasos concretos que impacten el ambiente de distribución de los bienes agropecuarios, la política de precios y la captación creciente de mercados internacionales. Se establecerían las denominadas bandas de precios que fijaran los precios límites de los productos con la finalidad de proteger a consumidores y productores de las oscilaciones bruscas de los precios internacionales en el mercado local.
Deberá ponerse especial atención en la búsqueda de mercado a los productos tradicionales, lo mismo que a normas de empaques y comercialización que puedan aumentar su competitividad, y diferenciación del producto.
El rescate de los mercados públicos del descuido y la inoperancia debe ser atendido como parte de la política comercial del sector agropecuario, donde el lodo, la basura y los productos prácticamente se confunden.
3.9.1.2. El Sistema de Riego
Los lineamientos estratégicos para la agricultura deben considerar de manera particular la infraestructura de riego. En las aproximadamente 250 mil hectáreas irrigadas en el país existe margen para aumentar la productividad, a través de un ordenamiento de la gestión integral del proceso productivo y del manejo del agua (33). El riego debe considerarse como factor fundamental en el desarrollo eficiente y el aprovechamiento de las cuencas hidrográficas.
(33) ONAPLAN ‘Lineamientos Básicos para el Desarrollo Sostenible’, Santo Domingo, 1994.
El gobierno tradicionalmente se ha enmarcado en la construcción de nuevos canales de riego, lo que representa un sesgo con respecto a la rehabilitación, pues la entidad responsable de administrar el agua para riego (INDRHI), dirige sus acciones a la expansión y no al mantenimiento de los canales existentes.
Esa falta de mantenimiento ha conducido a que gran cantidad de las áreas de cultivo bajo riego se encuentren en condiciones de subutilización. Por mal mantenimiento, aproximadamente el 25% de las tierras de cultivo bajo riego se encuentran anegadas y con salinización.
Otro limitante es el uso discriminado, que ha hecho posible que los agricultores más pudientes capten una parte desproporcionada del agua disponible, disminuyendo la productividad de fincas al final o extremo del sistema. Entre las recomendaciones propuestas para hacer más eficiente el sistema de riego, las siguientes son de consideración:
· Readecuar el mantenimiento en el drenaje de los canales secundarios y terciarios.
· Rehabilitación general de los sistemas de riego.
· Reforma jurídica de la ley de riego.
· Motivación e incentivo para la inversión privada en el riego.
· Fortalecimiento por parte del gobierno de la capacidad de los agricultores en las zonas irrigadas con base en los organismos no gubernamentales, (Juntas de Regantes).
· Enmendar la ley sobre agua para lograr que las asociaciones de usuarios sean independientes y con facultad para determinar las tarifas y las reglas que se apliquen a sus socios.
· Reemplazar la ley de cuota parte por procedimientos de reformas de tierras que sean menos engorrosas y que puedan entregar en forma más efectiva la tierra a los pequeños agricultores.
Un elemento clave para el logro de este propósito es la organización de los usuarios en las denominadas Juntas de Regantes, las cuales deben ser dotadas de asistencia técnica a fin de fortalecer su capacidad institucional.
3.9.1.3. Pecuaria
El desarrollo agropecuario sostenible debe tomar el desarrollo equilibrado de la pecuaria con tecnologías apropiadas para la ganadería comercial y para la de autoconsumo. Se precisa un desarrollo pecuario dirigido, planificado en las condiciones de una economía de mercado que constituya una pecuaria con fines múltiples.
El englobamiento del subsector ganadero en el universo agropecuario ha determinado que solo existan políticas y proyectos aislados. No ha existido una coordinación aceptable entre los organismos del sector público relacionados con la ganadería y menos con los recursos destinados a los Programas de Investigación, extensión y la capacitación ganadera.
3.9.1.4 Titulación y Propiedad de la Tierra
El régimen de tenencia de la tierra se caracteriza por una fuerte concentración, y la reforma agraria no ha logrado beneficiar a los pequeños productores agrícolas. Las leyes no establecen seguros sobre la tierra, ni para los agricultores privados, ni para los de la reforma agraria. El Estado es incapaz de ocuparse de toda la superficie que abarcan los bosques protegidos y los parques nacionales.
A lo anterior se agrega, que el régimen de comercio y reglamentación desalienta la inversión privada en la plantación de arboles y la ley sobre agua crea el mismo efecto sobre la inversión en la tierra. La regla de cuota parte requiere que los grandes agricultores que se benefician de nuevas obras públicas de riego, transfieran parte de sus tenencias al Estado y esta tierra será distribuida a los pequeños agricultores. Las medidas siguientes son de consideración para mejorar el ordenamiento de los recursos naturales. (34)
(34) Ver ‘Creando una Estructura para el Crecimiento Agropecuario Sostenible’, Banco Mundial, 1993.
· Privatizar toda la tierra cultivable que es propiedad del Estado y emplear una combinación de donaciones y préstamos para facilitar a los pequeños agricultores la adquisición de dichas tierras.
· Poner fin a la expropiación de tierras por parte del Estado, para que los agricultores negocien la tierra que les interesa comprar y suprimir las restricciones al arriendo de tierras.
· Establecer zonificación forestal y limitar el manejo directo por parte del Estado a una zona de bosques vírgenes reservados por su diversidad biológica y protección de las cuencas altas.
· Dotar a los agricultores de la reforma agraria de títulos negociables; permitiendo así que sus tierras puedan ser compradas y vendidas.
· Eliminar las prohibiciones a la tala de árboles y permitir la eventual exportación de troncos procedentes de plantaciones y bosques manejados en forma sostenible.
· Establecer un arancel uniforme para productos de manera natural y elaborada.
3.9.2. Sector Industrial
El desarrollo del sector industrial de la República Dominicana muestra un crecimiento al margen de una política de desarrollo global sin estrategia particular respecto al sector. Se caracteriza por una concentración en los centros urbanos de mayor desarrollo relativo y desproporción regional, esto ha profundizado la brecha en la desigualdad del desarrollo en las diferentes regiones.
Esa ubicación indiscriminada de las industrias condujo a crear problemas de superpoblación y migración provocando mayor deterioro del sector agrícola y de las condiciones socioeconómicas y medioambientales de la población. No se produjo una relación con el sector del agro vía procesamiento de materias primas y el suministro de insumos, maquinarias y equipos de la industria a la agricultura. Se desarrolló de manera aislada, sin vinculación con los demás sectores nacionales.
3.9.2.1. Reestructuración Industrial
La falta de eslabonamiento se tradujo en desequilibrio, desintegración regional y la falta de dimensionamiento espacial en la producción industrial. Los incentivos fiscales que jugaron un papel importante en el desarrollo industrial no tuvieron impacto de relevancia en las diferentes regiones.
El desarrollo industrial dominicano se ha visto exento de un sistema científico tecnológico capaz de aplicar y mejorar tecnología importada y que conduzca al desarrollo de conocimientos y destrezas para el manejo de una gestión generadora de una estructura industrial competitiva en los mercados externos.
Entre los factores que contribuyen a reducir las posibilidades de desarrollo del sector, está la dificultad de adquisición de divisas para la gestión de las empresas, la falta de financiamiento y altas tasas de interés prevalecientes que dificultan el proceso de inversión y financiamiento de la industria.
El desarrollo integral del sector industrial demanda de la capacidad gerencial para administrar las situaciones y condiciones que requiere la participación en el mercado internacional.
La reestructuración industrial implica, la creación de las condiciones necesarias a la competitividad internacional a través de un efectivo fomento de las exportaciones, que tiene como objetivo básico el fomento de las exportaciones y el aumento sostenido de estas con el fortalecimiento del aparato productivo y la definición a corto plazo de los potenciales mercados externos.
En general se hace notar que las altas tasas de interés y la variación en la tasa de cambio favorecen la rentabilidad de los sectores financieros en perjuicio de los sectores empresariales, lo que a su vez genera un drenaje de recursos y descapitalización del sector productivo.
El desarrollo de la industria hacia nuevos estadios productivos requiere de la disponibilidad de recursos económicos y está en orden de prioridad. La capacidad productiva precisa de adecuaciones y adquisición de tecnologías para alcanzar las tasas de productividad propias de la competitividad internacional.
En función de las características de la base industrial y la naturaleza de las fuerzas productivas, la evolución del mercado internacional y las nuevas tecnologías productivas, el desarrollo nacional requiere privilegiar todas las inversiones que hagan uso intensivo de materias primas nacionales, que promuevan el empleo y dinamicen efectivamente la actividad económica en regiones deprimidas.
3.9.3. Sector Minería
En los primeros años de esta década el aporte al PBI del sector minería presenta una caída continua hasta 1995 cuando inicia una ligera recuperación. Las tasas de crecimiento resultaron negativas desde 1990 con un descenso del 16.3% con respecto a 1989, hasta 1993 con una drástica reducción del orden del 32.9% en comparación con 1992, año en que el crecimiento también fue negativo en un 18.5% respecto a 1991.
En 1994, en términos absolutos el PIB minero alcanza los 114.8 millones de pesos, aun por debajo del monto correspondiente a 1990. Esta ligera recuperación se mantiene hasta 1997 cuando alcanzó 132.6 millones de pesos y una tasa de crecimiento de 3.1% con respecto a 1996, pero en 1998 el valor de la minería en el PIB se reduce a 111.5 millones con un crecimiento negativo de un 15.9%.
La actividad minera como demuestran las informaciones anteriores ha sido abandonada como sector productivo; en ese sentido, pasó a ser un sector rezagado, resulta mandatorio que se realicen esfuerzos para colocar la minería en un sitial de importancia como sector económico, en la próxima década.
Las siguientes medidas son de consideración para estimular el crecimiento del sector minería:
• Imprimir dinamismo al sector dada las ventajas potenciales de que dispone el país.
• Colocar en este sector mayores niveles de inversiones, que a mediano plazo aumenten su peso en el PBI.
• Establecimiento de consenso de forma que las inversiones de nacionales o extranjeras fluyan y este sector florezca con vitalidad.
• Eliminación de las trabas burocráticas que obstaculizan las inversiones en el sector minería.
• Readecuación de la estructura legal minera para eliminar la discrecionalidad en el otorgamiento de permisos de explotación y establecimiento de reglas transparentes, que permitan el despegue del sector minería
3.9.4. Energía Eléctrica
El sector de la energía eléctrica representa una de las principales prioridades para la economía dominicana al final del siglo XX e inicio del siglo XXI. El servicio de energía eléctrica como sector, es de importancia estratégica, básicamente por su vinculación con el resto de los sectores productivos.
Aunque la capacidad instalada de la Corporación Dominicana de Electricidad se ha incrementado en los últimos años, pasando de 1,162 megavatios en 1988 a 1,451 en 1995, la generación se ha mantenido en un nivel considerado como muy pobre con un crecimiento negativo desde 1993 hasta 1997. En este último año la generación fue apenas el 13.7% adicional de la generación en 1988.
En cuanto a la capacidad instalada, entre 1997 y 1998 se adicionaron 275 megavatios lo que representa 1.5 veces el incremento registrado en los diez años precedentes (35).
(35) Oficina Nacional de Planificación ‘Evolución de la Economía Dominicana 1998. Santo Domingo, Marzo 1999.
La situación del déficit en el suministro de energía en la década que finaliza ha sido persistente y determinante con efectos negativos a los sectores industrial, comercio, turismo y para la economía en general. Un país con un sistema eléctrico deficiente no puede asegurar una adecuada tasa de crecimiento y, es imposible que se puedan suplir las necesidades básicas de la población. La solución al problema energético es prioritaria, por lo que se propone:
• Reforma del sector para garantizar su autonomía financiera.
• Modificación en la estructura de propiedad.
• Definición de estructura general del mercado de la energía para lograr razonable rentabilidad y mayor competitividad.
• Eliminación de las perdidas técnicas y por cobros del productor nacional de energía (CDE).
• Desempañar la imagen de la empresa para asegurar la capitalización de la misma.
• Asegurar que el mercado de la energía constituya un incentivo para la realización de inversiones de nacionales y extranjeros.
La solución a los problemas del sector, están en marcha con el inicio del proceso de reformas. Ese proceso debe ser integral e incluir:
· Capacidad instalada.
· Generación de energía eléctrica.
· Facturación y perdidas por cobros.
· Transmisión y distribución.
· Reforma institucional de la Corporación Dominicana de Electricidad.
3.9.5. Zonas Francas
Las zonas francas es el sector más dinámico de la economía en cuanto a la absorción de empleos en las últimas dos décadas. Entre 1988 y 1998, las zonas francas totalizaron 111,378 nuevos empleos directos, y para 1998 el total de puestos ocupados era de 195,193 en ese sector. Las ventajas comparativas de zonas francas descansan en el uso intensivo de mano de obra.
La inversión acumulada en las empresas de zonas francas en 1998 ascendía a 11,610.9 millones de pesos, de ese total corresponde a la rama textil un 53.6%, siendo la actividad más importante del sector, pues además, genera 135,634 empleos, equivalente al 69% del total de ocupación de las zonas francas.
La actividad textil es seguida por tabaco y calzados con un 9% y un 7% de empleos respectivamente.
En el año 1998 la relación empleo/capital en zonas francas es de RD$59,484.3, en la actividad textil ésta relación es de RD$45,876.6, en el caso del tabaco se tiene RD$82,715.2. La industria del calzado dentro de las zonas francas presenta una relación de RD$45,666.5, muy semejante a la actividad textil.
Cuando se trata de actividades que requieren de mayor especialización esa relación aumenta, para los productos médicos se tiene RD$199,304.2, y para electrónica la inversión es, RD$137,732.6 por persona empleada en la actividad. En general, las zonas francas tienen una relación o coeficiente empleo/producto de 1.03 calculado con informaciones al año 1997 (36).
(36) Calculado en base a informaciones del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, ‘Informe Estadístico del Sector de Zonas Francas’, Santo Domingo, 1998.
Las zonas francas han creado la necesidad de integrarse al resto de las actividades económicas del país, tanto por el lado de la oferta como de la demanda. Se recomienda explorar las condiciones que ofrece la industria local ubicada cerca de los parques industriales de zonas francas, con el propósito de incentivar con mecanismos específicos de políticas productivas una posible integración y así contribuir a una reducción de costos en estas actividades.
Como señala un estudio de la Agencia Internacional para el Desarrollo, la falta de competitividad del sector industrial nacional es la causa fundamental para que la integración de las zonas francas con la industria nacional no se haya producido.
Entre los elementos que sirven de bloqueo a la integración se mencionan, la falta de garantía en precios, calidad y tiempo de entrega y la poca iniciativa local para acercarse a las zonas francas a mercadear sus productos.
3.9.6. Sector Turismo
Los aportes del turismo como sector económico se muestran por el alcance de una generación de aproximadamente 60 mil empleos directos en 1998 e ingresos en divisas del orden de los 2,141.7 millones de dólares para el mismo año. Esto determina la necesidad de consolidar la actividad y producir una visión prospectiva de crecimiento partiendo de la oferta turística del país, las características del mercado y los espacios y segmentos que pueden ser alcanzados.
La consolidación del mercado requiere de una promoción diseñada teniendo en cuenta que en los períodos de crecimiento se han perdido segmentos de afluencia de visitantes. Esta promoción debe responder a un programa elaborado y ejecutado por los sectores público y privado.
La inversión pública debe constituir un factor de consolidación de las áreas turísticas ya desarrolladas. Las inversiones en infraestructura tendrán que responder a un programa que incluya obras para abastecimiento de agua potable, adecuada disposición de las aguas servidas, energía e infraestructura vial.
La inversión privada debe ser avalada por propuestas que se enmarquen en zonas turísticas prioritarias y que contribuyan al desarrollo de su infraestructura.
Para mantener el proceso de desarrollo de este sector es pertinente recurrir a la diversificación, esto incluye el turismo ecológico y su gama de actividades vinculadas a la naturaleza como atractivo principal, y con lo cual el país garantizará elevar cualitativamente el producto turístico que oferta. Esta estrategia se asocia con la protección y cuidado de la naturaleza y el marco institucional pertinente para lograr las ventajas del ecoturismo.
La Secretaría de Estado de Turismo deberá establecer presencia permanente en cada uno de los polos o áreas de importancia para garantizar el cumplimiento de las disposiciones que rigen la actividad.
Las respectivas áreas y atribuciones que materializan la capacidad de gestión de las denominadas Comisiones Regionales de Turismo, deben ser ampliadas concediéndoles facultades consultivas y coordinadoras. La Secretaría de Estado de Turismo debe ser dotada de una obra de infraestructura moderna, es decir, un edificio particular que se corresponda con los aportes de esa institución al sector turístico.
Para evitar que las actividades de este sector se conviertan en un enclave, es propicio ampliar los nexos de eslabonamiento del turismo con los sectores productivos de la economía nacional, con el fin de satisfacer la demanda de insumos de origen local en mayores proporciones y que sea compatible con la capacidad productiva del país.
Además del fortalecimiento del área técnica del organismo rector del turismo en el país, se debe considerar la ampliación de la base institucional para prevenir y mantener la seguridad, servicios y cortesía en las áreas turísticas y en lo referente a los actos delictivos, a información y señalización de lugares de interés.
Como un factor limitante al desarrollo turístico, es importante señalar la agudización en la crisis de los elementos medioambientales. El turismo es un aliado perpetuo de un ambiente sano, empero como un sector de servicios que suple una demanda externa, comienza a sentir la presión del aumento en la contaminación del agua, la degradación de las zonas costeras y los asentamientos de una población sin servicios asociado con un rápido crecimiento urbano.
3.9.7. Telecomunicaciones
La apertura de la economía y los cambios y movimientos hacia una estructura de mercado han resultado determinantes para un diseño de estrategia hacia el interior del sector de las telecomunicaciones y las empresas aglutinadas en este.
Esto crea la necesidad de que el Gobierno establezca sistemas y mecanismos específicos destinados a la regulación de estas actividades para lograr la armonía de los intereses del sector privado y el sector público.
En un mundo donde la apertura y la dinamización de las actividades comerciales son factores determinantes para considerar la competencia, y la información es eje central para el quehacer de las empresas, es pertinente redefinir y reorganizar las funciones de los organismos del Gobierno Central o de carácter sectorial que en el ámbito nacional determinan la política que rige el sector y las operaciones de las telecomunicaciones y la supervisión del cumplimiento de las normas, de acuerdo a los parámetros nacionales e internacionales.
3.9.7.1 Sector Construcción
La industria de la construcción ha mantenido un crecimiento continuo en los últimos años en la que ha sido determinante la participación del sector privado. El valor agregado de este sector fue de 494.0 millones en 1996 y 578.7 en 1997, en ese período el crecimiento del sector fue de 17.1%.
Según cifras del Banco Central de la República Dominicana, el crecimiento registrado en 1998 fue de 19.6% con respecto a 1997.
La dinámica de este sector se acentúa en 1998 con las erogaciones realizadas por el Gobierno Central por un monto de RD$4,526.6 millones. Las mayores erogaciones han sido destinadas a la construcción de grandes obras o proyectos principalmente en la ciudad capital.
En el caso del sector privado, cabe destacar que el crecimiento de la cartera de préstamos aumentó en un 30.7% entre 1996 y 1997, este renglón muestra un 23.8% en su saldo de enero a noviembre de 1998 (37).
(37) Ver Banco Central de la República Dominicana ‘Informe de la Economía Dominicana, Enero-Diciembre 1998.
En atención a mantener el crecimiento de este sector y su dinamismo en la economía, es necesario la realización de inversiones diversificadas que incluyan tanto los grandes proyectos y obras en las principales ciudades, y además la realización de gastos de inversión en pequeñas obras o proyectos en las diferentes regiones del país. Esto contribuye a la descentralización de la inversión y cumple con la generación de empleos que es una actividad propia de este sector.
3.9.1. Sector Agropecuario
La agropecuaria basada en las exportaciones tradicionales debe dar paso a una producción diversificada, no solo en la generación de nuevos productos sino dirigida a nuevos mercados de exportación.
Una opción especial la ofrece la orientación de las acciones con el objetivo de suplir la demanda del sector turismo produciendo los bienes que este sector requiere en el ámbito nacional. Esta es una exportación de bajo costo y competitiva en calidad y precio, este tipo de exportación no requiere de transporte aéreo o marítimo pues ocurre en el interior del país.
Como reformas y medidas de políticas para el desarrollo del sector agrícola se incluye, la remoción del sesgo en contra de las exportaciones. Este sesgo ésta implícito en la protección de los bienes importados, los impuestos sobre los insumos y los impuestos directos a las exportaciones agropecuarias y resulta tan elevado que la adopción de medidas correctivas han de conducir a un crecimiento del sector agroexportador.
Como prioridad debe formalizarse la eliminación de licencia de exportación e importación que, si en muchos casos han sido suspendidas, no han sido revocadas de manera legal lo que produce incertidumbre y confusión en el inversionista y el productor.
Por otra parte, se debe reducir la dispersión arancelaria sobre los bienes importados, el efecto neto de tasas diferenciales de protección nominal y las diferencias en las tasas a las cuales se graban los insumos agropecuarios lo que favorece los productos importables en lugar de los exportables. Este sesgo puede corregirse con la adopción de un arancel que asegure una menor dispersión entre los aranceles sobre bienes intermedios y los productos terminados.
Para lograr una agricultura competitiva se recomienda:
· Aprobar las leyes sobre licencias de importación y exportación.
· Introducir el reintegro de derechos de aduana y las industrias de zonas francas.
· Adoptar un código de valoración aduanera de acuerdo a las normas del GATT.
· Eliminar el requisito de la entrega de divisas.
· Establecer una bolsa de productos básicos (bolsa agropecuaria), dirigida por la empresa privada).
· Traspaso de los ingenios del CEA al sector privado.
· Privatización de las tierras del CEA, con preferencia a los pequeños agricultores y ocupantes ilegales establecidos.(31)
(31) Creando una Estrategia para el Crecimiento Agropecuario Sostenible, Banco Mundial, 1993.
3.9.1.1. Reestructuración Agropecuaria
El punto de partida de una estrategia sólida de reestructuración del sector agroexportador tradicional y no tradicional, debe contar con la creación de incentivos reales, mediante la aplicación de la desgravación arancelaria al sector y, simultáneamente, la canalización de recursos financieros en condiciones preferenciales. Este aspecto contempla la reducción de impuestos a equipos y maquinarias.
En lo que respecta al empresario agrícola, es preciso consolidar ejecutorias que garanticen la compatibilidad en los aspectos macroeconómicos en la estructura económica, tomando en consideración la inserción en el proceso de apertura y globalización.
Toda intención de gravar la agricultura de exportación debe considerar que no contribuya a la reducción de la rentabilidad de los cultivos, por el contrario, que las medidas de políticas a nivel macro mantengan relación con el objetivo de desarrollo sectorial y nacional.
En cuanto a los niveles técnicos del sector, este debe ser estimulo para la agroindustrialización para el mercado externo.
Del mismo modo hay que destacar la creación de recursos tecnológicos en cuanto a conocimientos de los trabajadores y personal medio del sector agroexportador.
Este componente es vital dado que "la promoción de la coordinación de las investigaciones agropecuarias y agroindustriales de institutos privados y universidades podrían proporcionar un importante espacio a las mismas dentro del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología".(32)
(32) ONAPLAN, Lineamientos Básicos para el Desarrollo Sostenible. Pág. 38.
En el caso de los pequeños productores agrícolas se requiere de un esquema que enfoque su alta composición de estrato, su incidencia en la producción de alimentos que conforman la canasta familiar y la debilidad de los mecanismos necesarios para darle apoyo en la superación de los múltiples problemas que tradicionalmente han afectado esta actividad.
La gestión básica de apoyo a este sector ha de fundamentarse en el acceso a un paquete tecnológico adecuado, apoyo financiero y para la comercialización y como cuestión general, una gestión orientada a obtener mayor eficiencia y eficacia de la actividad productiva.
Con una óptica de cara a la reducción de las condiciones de pobreza en la que pervive más del 50% de la población, adquiere singular atención el diseño de una estrategia de seguridad alimentaria que permita establecer el grado de la dependencia externa hacia la alimentación. La desnutrición constituye uno de los factores en los retrasos de la condición humana de los dominicanos.
Como elemento de incentivo y apoyo a la producción de pequeños y medianos productores, merece especial atención lo relativo a la titulación de la propiedad, principalmente por su estrecha relación con las posibilidades de obtención de crédito.
A la par con la necesidad de un financiamiento adecuado se impone la necesidad de readecuar el rol y las funciones del Banco Agrícola de la República Dominicana de tal forma que:
a) se eleve la cartera de crédito en términos reales, b) reducir a niveles aceptables la tasa de interés real a que presta al sector de los pequeños y medianos productores y, c) reestructurar el Banco Agrícola de modo que este pueda asumir actividades propias de la banca privada.
Respecto al mercado de los productos agropecuarios es pertinente definir pasos concretos que impacten el ambiente de distribución de los bienes agropecuarios, la política de precios y la captación creciente de mercados internacionales. Se establecerían las denominadas bandas de precios que fijaran los precios límites de los productos con la finalidad de proteger a consumidores y productores de las oscilaciones bruscas de los precios internacionales en el mercado local.
Deberá ponerse especial atención en la búsqueda de mercado a los productos tradicionales, lo mismo que a normas de empaques y comercialización que puedan aumentar su competitividad, y diferenciación del producto.
El rescate de los mercados públicos del descuido y la inoperancia debe ser atendido como parte de la política comercial del sector agropecuario, donde el lodo, la basura y los productos prácticamente se confunden.
3.9.1.2. El Sistema de Riego
Los lineamientos estratégicos para la agricultura deben considerar de manera particular la infraestructura de riego. En las aproximadamente 250 mil hectáreas irrigadas en el país existe margen para aumentar la productividad, a través de un ordenamiento de la gestión integral del proceso productivo y del manejo del agua (33). El riego debe considerarse como factor fundamental en el desarrollo eficiente y el aprovechamiento de las cuencas hidrográficas.
(33) ONAPLAN ‘Lineamientos Básicos para el Desarrollo Sostenible’, Santo Domingo, 1994.
El gobierno tradicionalmente se ha enmarcado en la construcción de nuevos canales de riego, lo que representa un sesgo con respecto a la rehabilitación, pues la entidad responsable de administrar el agua para riego (INDRHI), dirige sus acciones a la expansión y no al mantenimiento de los canales existentes.
Esa falta de mantenimiento ha conducido a que gran cantidad de las áreas de cultivo bajo riego se encuentren en condiciones de subutilización. Por mal mantenimiento, aproximadamente el 25% de las tierras de cultivo bajo riego se encuentran anegadas y con salinización.
Otro limitante es el uso discriminado, que ha hecho posible que los agricultores más pudientes capten una parte desproporcionada del agua disponible, disminuyendo la productividad de fincas al final o extremo del sistema. Entre las recomendaciones propuestas para hacer más eficiente el sistema de riego, las siguientes son de consideración:
· Readecuar el mantenimiento en el drenaje de los canales secundarios y terciarios.
· Rehabilitación general de los sistemas de riego.
· Reforma jurídica de la ley de riego.
· Motivación e incentivo para la inversión privada en el riego.
· Fortalecimiento por parte del gobierno de la capacidad de los agricultores en las zonas irrigadas con base en los organismos no gubernamentales, (Juntas de Regantes).
· Enmendar la ley sobre agua para lograr que las asociaciones de usuarios sean independientes y con facultad para determinar las tarifas y las reglas que se apliquen a sus socios.
· Reemplazar la ley de cuota parte por procedimientos de reformas de tierras que sean menos engorrosas y que puedan entregar en forma más efectiva la tierra a los pequeños agricultores.
Un elemento clave para el logro de este propósito es la organización de los usuarios en las denominadas Juntas de Regantes, las cuales deben ser dotadas de asistencia técnica a fin de fortalecer su capacidad institucional.
3.9.1.3. Pecuaria
El desarrollo agropecuario sostenible debe tomar el desarrollo equilibrado de la pecuaria con tecnologías apropiadas para la ganadería comercial y para la de autoconsumo. Se precisa un desarrollo pecuario dirigido, planificado en las condiciones de una economía de mercado que constituya una pecuaria con fines múltiples.
El englobamiento del subsector ganadero en el universo agropecuario ha determinado que solo existan políticas y proyectos aislados. No ha existido una coordinación aceptable entre los organismos del sector público relacionados con la ganadería y menos con los recursos destinados a los Programas de Investigación, extensión y la capacitación ganadera.
3.9.1.4 Titulación y Propiedad de la Tierra
El régimen de tenencia de la tierra se caracteriza por una fuerte concentración, y la reforma agraria no ha logrado beneficiar a los pequeños productores agrícolas. Las leyes no establecen seguros sobre la tierra, ni para los agricultores privados, ni para los de la reforma agraria. El Estado es incapaz de ocuparse de toda la superficie que abarcan los bosques protegidos y los parques nacionales.
A lo anterior se agrega, que el régimen de comercio y reglamentación desalienta la inversión privada en la plantación de arboles y la ley sobre agua crea el mismo efecto sobre la inversión en la tierra. La regla de cuota parte requiere que los grandes agricultores que se benefician de nuevas obras públicas de riego, transfieran parte de sus tenencias al Estado y esta tierra será distribuida a los pequeños agricultores. Las medidas siguientes son de consideración para mejorar el ordenamiento de los recursos naturales. (34)
(34) Ver ‘Creando una Estructura para el Crecimiento Agropecuario Sostenible’, Banco Mundial, 1993.
· Privatizar toda la tierra cultivable que es propiedad del Estado y emplear una combinación de donaciones y préstamos para facilitar a los pequeños agricultores la adquisición de dichas tierras.
· Poner fin a la expropiación de tierras por parte del Estado, para que los agricultores negocien la tierra que les interesa comprar y suprimir las restricciones al arriendo de tierras.
· Establecer zonificación forestal y limitar el manejo directo por parte del Estado a una zona de bosques vírgenes reservados por su diversidad biológica y protección de las cuencas altas.
· Dotar a los agricultores de la reforma agraria de títulos negociables; permitiendo así que sus tierras puedan ser compradas y vendidas.
· Eliminar las prohibiciones a la tala de árboles y permitir la eventual exportación de troncos procedentes de plantaciones y bosques manejados en forma sostenible.
· Establecer un arancel uniforme para productos de manera natural y elaborada.
3.9.2. Sector Industrial
El desarrollo del sector industrial de la República Dominicana muestra un crecimiento al margen de una política de desarrollo global sin estrategia particular respecto al sector. Se caracteriza por una concentración en los centros urbanos de mayor desarrollo relativo y desproporción regional, esto ha profundizado la brecha en la desigualdad del desarrollo en las diferentes regiones.
Esa ubicación indiscriminada de las industrias condujo a crear problemas de superpoblación y migración provocando mayor deterioro del sector agrícola y de las condiciones socioeconómicas y medioambientales de la población. No se produjo una relación con el sector del agro vía procesamiento de materias primas y el suministro de insumos, maquinarias y equipos de la industria a la agricultura. Se desarrolló de manera aislada, sin vinculación con los demás sectores nacionales.
3.9.2.1. Reestructuración Industrial
La falta de eslabonamiento se tradujo en desequilibrio, desintegración regional y la falta de dimensionamiento espacial en la producción industrial. Los incentivos fiscales que jugaron un papel importante en el desarrollo industrial no tuvieron impacto de relevancia en las diferentes regiones.
El desarrollo industrial dominicano se ha visto exento de un sistema científico tecnológico capaz de aplicar y mejorar tecnología importada y que conduzca al desarrollo de conocimientos y destrezas para el manejo de una gestión generadora de una estructura industrial competitiva en los mercados externos.
Entre los factores que contribuyen a reducir las posibilidades de desarrollo del sector, está la dificultad de adquisición de divisas para la gestión de las empresas, la falta de financiamiento y altas tasas de interés prevalecientes que dificultan el proceso de inversión y financiamiento de la industria.
El desarrollo integral del sector industrial demanda de la capacidad gerencial para administrar las situaciones y condiciones que requiere la participación en el mercado internacional.
La reestructuración industrial implica, la creación de las condiciones necesarias a la competitividad internacional a través de un efectivo fomento de las exportaciones, que tiene como objetivo básico el fomento de las exportaciones y el aumento sostenido de estas con el fortalecimiento del aparato productivo y la definición a corto plazo de los potenciales mercados externos.
En general se hace notar que las altas tasas de interés y la variación en la tasa de cambio favorecen la rentabilidad de los sectores financieros en perjuicio de los sectores empresariales, lo que a su vez genera un drenaje de recursos y descapitalización del sector productivo.
El desarrollo de la industria hacia nuevos estadios productivos requiere de la disponibilidad de recursos económicos y está en orden de prioridad. La capacidad productiva precisa de adecuaciones y adquisición de tecnologías para alcanzar las tasas de productividad propias de la competitividad internacional.
En función de las características de la base industrial y la naturaleza de las fuerzas productivas, la evolución del mercado internacional y las nuevas tecnologías productivas, el desarrollo nacional requiere privilegiar todas las inversiones que hagan uso intensivo de materias primas nacionales, que promuevan el empleo y dinamicen efectivamente la actividad económica en regiones deprimidas.
3.9.3. Sector Minería
En los primeros años de esta década el aporte al PBI del sector minería presenta una caída continua hasta 1995 cuando inicia una ligera recuperación. Las tasas de crecimiento resultaron negativas desde 1990 con un descenso del 16.3% con respecto a 1989, hasta 1993 con una drástica reducción del orden del 32.9% en comparación con 1992, año en que el crecimiento también fue negativo en un 18.5% respecto a 1991.
En 1994, en términos absolutos el PIB minero alcanza los 114.8 millones de pesos, aun por debajo del monto correspondiente a 1990. Esta ligera recuperación se mantiene hasta 1997 cuando alcanzó 132.6 millones de pesos y una tasa de crecimiento de 3.1% con respecto a 1996, pero en 1998 el valor de la minería en el PIB se reduce a 111.5 millones con un crecimiento negativo de un 15.9%.
La actividad minera como demuestran las informaciones anteriores ha sido abandonada como sector productivo; en ese sentido, pasó a ser un sector rezagado, resulta mandatorio que se realicen esfuerzos para colocar la minería en un sitial de importancia como sector económico, en la próxima década.
Las siguientes medidas son de consideración para estimular el crecimiento del sector minería:
• Imprimir dinamismo al sector dada las ventajas potenciales de que dispone el país.
• Colocar en este sector mayores niveles de inversiones, que a mediano plazo aumenten su peso en el PBI.
• Establecimiento de consenso de forma que las inversiones de nacionales o extranjeras fluyan y este sector florezca con vitalidad.
• Eliminación de las trabas burocráticas que obstaculizan las inversiones en el sector minería.
• Readecuación de la estructura legal minera para eliminar la discrecionalidad en el otorgamiento de permisos de explotación y establecimiento de reglas transparentes, que permitan el despegue del sector minería
3.9.4. Energía Eléctrica
El sector de la energía eléctrica representa una de las principales prioridades para la economía dominicana al final del siglo XX e inicio del siglo XXI. El servicio de energía eléctrica como sector, es de importancia estratégica, básicamente por su vinculación con el resto de los sectores productivos.
Aunque la capacidad instalada de la Corporación Dominicana de Electricidad se ha incrementado en los últimos años, pasando de 1,162 megavatios en 1988 a 1,451 en 1995, la generación se ha mantenido en un nivel considerado como muy pobre con un crecimiento negativo desde 1993 hasta 1997. En este último año la generación fue apenas el 13.7% adicional de la generación en 1988.
En cuanto a la capacidad instalada, entre 1997 y 1998 se adicionaron 275 megavatios lo que representa 1.5 veces el incremento registrado en los diez años precedentes (35).
(35) Oficina Nacional de Planificación ‘Evolución de la Economía Dominicana 1998. Santo Domingo, Marzo 1999.
La situación del déficit en el suministro de energía en la década que finaliza ha sido persistente y determinante con efectos negativos a los sectores industrial, comercio, turismo y para la economía en general. Un país con un sistema eléctrico deficiente no puede asegurar una adecuada tasa de crecimiento y, es imposible que se puedan suplir las necesidades básicas de la población. La solución al problema energético es prioritaria, por lo que se propone:
• Reforma del sector para garantizar su autonomía financiera.
• Modificación en la estructura de propiedad.
• Definición de estructura general del mercado de la energía para lograr razonable rentabilidad y mayor competitividad.
• Eliminación de las perdidas técnicas y por cobros del productor nacional de energía (CDE).
• Desempañar la imagen de la empresa para asegurar la capitalización de la misma.
• Asegurar que el mercado de la energía constituya un incentivo para la realización de inversiones de nacionales y extranjeros.
La solución a los problemas del sector, están en marcha con el inicio del proceso de reformas. Ese proceso debe ser integral e incluir:
· Capacidad instalada.
· Generación de energía eléctrica.
· Facturación y perdidas por cobros.
· Transmisión y distribución.
· Reforma institucional de la Corporación Dominicana de Electricidad.
3.9.5. Zonas Francas
Las zonas francas es el sector más dinámico de la economía en cuanto a la absorción de empleos en las últimas dos décadas. Entre 1988 y 1998, las zonas francas totalizaron 111,378 nuevos empleos directos, y para 1998 el total de puestos ocupados era de 195,193 en ese sector. Las ventajas comparativas de zonas francas descansan en el uso intensivo de mano de obra.
La inversión acumulada en las empresas de zonas francas en 1998 ascendía a 11,610.9 millones de pesos, de ese total corresponde a la rama textil un 53.6%, siendo la actividad más importante del sector, pues además, genera 135,634 empleos, equivalente al 69% del total de ocupación de las zonas francas.
La actividad textil es seguida por tabaco y calzados con un 9% y un 7% de empleos respectivamente.
En el año 1998 la relación empleo/capital en zonas francas es de RD$59,484.3, en la actividad textil ésta relación es de RD$45,876.6, en el caso del tabaco se tiene RD$82,715.2. La industria del calzado dentro de las zonas francas presenta una relación de RD$45,666.5, muy semejante a la actividad textil.
Cuando se trata de actividades que requieren de mayor especialización esa relación aumenta, para los productos médicos se tiene RD$199,304.2, y para electrónica la inversión es, RD$137,732.6 por persona empleada en la actividad. En general, las zonas francas tienen una relación o coeficiente empleo/producto de 1.03 calculado con informaciones al año 1997 (36).
(36) Calculado en base a informaciones del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, ‘Informe Estadístico del Sector de Zonas Francas’, Santo Domingo, 1998.
Las zonas francas han creado la necesidad de integrarse al resto de las actividades económicas del país, tanto por el lado de la oferta como de la demanda. Se recomienda explorar las condiciones que ofrece la industria local ubicada cerca de los parques industriales de zonas francas, con el propósito de incentivar con mecanismos específicos de políticas productivas una posible integración y así contribuir a una reducción de costos en estas actividades.
Como señala un estudio de la Agencia Internacional para el Desarrollo, la falta de competitividad del sector industrial nacional es la causa fundamental para que la integración de las zonas francas con la industria nacional no se haya producido.
Entre los elementos que sirven de bloqueo a la integración se mencionan, la falta de garantía en precios, calidad y tiempo de entrega y la poca iniciativa local para acercarse a las zonas francas a mercadear sus productos.
3.9.6. Sector Turismo
Los aportes del turismo como sector económico se muestran por el alcance de una generación de aproximadamente 60 mil empleos directos en 1998 e ingresos en divisas del orden de los 2,141.7 millones de dólares para el mismo año. Esto determina la necesidad de consolidar la actividad y producir una visión prospectiva de crecimiento partiendo de la oferta turística del país, las características del mercado y los espacios y segmentos que pueden ser alcanzados.
La consolidación del mercado requiere de una promoción diseñada teniendo en cuenta que en los períodos de crecimiento se han perdido segmentos de afluencia de visitantes. Esta promoción debe responder a un programa elaborado y ejecutado por los sectores público y privado.
La inversión pública debe constituir un factor de consolidación de las áreas turísticas ya desarrolladas. Las inversiones en infraestructura tendrán que responder a un programa que incluya obras para abastecimiento de agua potable, adecuada disposición de las aguas servidas, energía e infraestructura vial.
La inversión privada debe ser avalada por propuestas que se enmarquen en zonas turísticas prioritarias y que contribuyan al desarrollo de su infraestructura.
Para mantener el proceso de desarrollo de este sector es pertinente recurrir a la diversificación, esto incluye el turismo ecológico y su gama de actividades vinculadas a la naturaleza como atractivo principal, y con lo cual el país garantizará elevar cualitativamente el producto turístico que oferta. Esta estrategia se asocia con la protección y cuidado de la naturaleza y el marco institucional pertinente para lograr las ventajas del ecoturismo.
La Secretaría de Estado de Turismo deberá establecer presencia permanente en cada uno de los polos o áreas de importancia para garantizar el cumplimiento de las disposiciones que rigen la actividad.
Las respectivas áreas y atribuciones que materializan la capacidad de gestión de las denominadas Comisiones Regionales de Turismo, deben ser ampliadas concediéndoles facultades consultivas y coordinadoras. La Secretaría de Estado de Turismo debe ser dotada de una obra de infraestructura moderna, es decir, un edificio particular que se corresponda con los aportes de esa institución al sector turístico.
Para evitar que las actividades de este sector se conviertan en un enclave, es propicio ampliar los nexos de eslabonamiento del turismo con los sectores productivos de la economía nacional, con el fin de satisfacer la demanda de insumos de origen local en mayores proporciones y que sea compatible con la capacidad productiva del país.
Además del fortalecimiento del área técnica del organismo rector del turismo en el país, se debe considerar la ampliación de la base institucional para prevenir y mantener la seguridad, servicios y cortesía en las áreas turísticas y en lo referente a los actos delictivos, a información y señalización de lugares de interés.
Como un factor limitante al desarrollo turístico, es importante señalar la agudización en la crisis de los elementos medioambientales. El turismo es un aliado perpetuo de un ambiente sano, empero como un sector de servicios que suple una demanda externa, comienza a sentir la presión del aumento en la contaminación del agua, la degradación de las zonas costeras y los asentamientos de una población sin servicios asociado con un rápido crecimiento urbano.
3.9.7. Telecomunicaciones
La apertura de la economía y los cambios y movimientos hacia una estructura de mercado han resultado determinantes para un diseño de estrategia hacia el interior del sector de las telecomunicaciones y las empresas aglutinadas en este.
Esto crea la necesidad de que el Gobierno establezca sistemas y mecanismos específicos destinados a la regulación de estas actividades para lograr la armonía de los intereses del sector privado y el sector público.
En un mundo donde la apertura y la dinamización de las actividades comerciales son factores determinantes para considerar la competencia, y la información es eje central para el quehacer de las empresas, es pertinente redefinir y reorganizar las funciones de los organismos del Gobierno Central o de carácter sectorial que en el ámbito nacional determinan la política que rige el sector y las operaciones de las telecomunicaciones y la supervisión del cumplimiento de las normas, de acuerdo a los parámetros nacionales e internacionales.
3.9.7.1 Sector Construcción
La industria de la construcción ha mantenido un crecimiento continuo en los últimos años en la que ha sido determinante la participación del sector privado. El valor agregado de este sector fue de 494.0 millones en 1996 y 578.7 en 1997, en ese período el crecimiento del sector fue de 17.1%.
Según cifras del Banco Central de la República Dominicana, el crecimiento registrado en 1998 fue de 19.6% con respecto a 1997.
La dinámica de este sector se acentúa en 1998 con las erogaciones realizadas por el Gobierno Central por un monto de RD$4,526.6 millones. Las mayores erogaciones han sido destinadas a la construcción de grandes obras o proyectos principalmente en la ciudad capital.
En el caso del sector privado, cabe destacar que el crecimiento de la cartera de préstamos aumentó en un 30.7% entre 1996 y 1997, este renglón muestra un 23.8% en su saldo de enero a noviembre de 1998 (37).
(37) Ver Banco Central de la República Dominicana ‘Informe de la Economía Dominicana, Enero-Diciembre 1998.
En atención a mantener el crecimiento de este sector y su dinamismo en la economía, es necesario la realización de inversiones diversificadas que incluyan tanto los grandes proyectos y obras en las principales ciudades, y además la realización de gastos de inversión en pequeñas obras o proyectos en las diferentes regiones del país. Esto contribuye a la descentralización de la inversión y cumple con la generación de empleos que es una actividad propia de este sector.
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