El Grupo Vila. Concentración de medios - Desarrollo
Monografía creado por
Pablo Schleifer
27 de Febrero de 2006
Gestión de medios de comunicación, Periodismo político
2 - Desarrollo
El Grupo Vila logró consolidarse como el tercer holding de comunicación de la Argentina en el marco de la gran concentración producida en la década pasada. Al respecto su principal representante, Daniel Vila, reconocía en mayo de 2001 que “el proceso de concentración ha sido terrible (...). Nosotros hicimos una fusión en Rosario y así hoy tenemos los dos diarios de la ciudad y dos de las tres radios que hay allí y no creo que sea positiva semejante concentración, va en contra de la competencia"[1][1]. Un dato significativo en este contexto es el incremento de la inversión publicitaria, que se multiplicó por cuatro a lo largo de los ´90 (pasó de 608,5 millones de dólares en 1990, a 3.838 millones en 1999).
Es importante aclarar que nos referimos al Grupo Vila en un sentido amplio, incluyendo a las diferentes sociedades y medios de comunicación que tuvieron entre sus representantes a miembros de la familia Vila. Hablamos principalmente de Daniel Vila, Alberto Vila y Alfredo Vila Santander, aunque no dejamos de incluir a José Luis Manzano, Jorge Mas Canosa y Orlando Vignatti.
A los fines de poder mostrar de forma clara y concisa la composición del Grupo a través de los años, realizamos un cuadro con algunos de los momentos clave en su desarrollo:
El Grupo Vila logró consolidarse como el tercer holding de comunicación de la Argentina en el marco de la gran concentración producida en la década pasada. Al respecto su principal representante, Daniel Vila, reconocía en mayo de 2001 que “el proceso de concentración ha sido terrible (...). Nosotros hicimos una fusión en Rosario y así hoy tenemos los dos diarios de la ciudad y dos de las tres radios que hay allí y no creo que sea positiva semejante concentración, va en contra de la competencia"[2][1]. Un dato significativo en este contexto es el incremento de la inversión publicitaria, que se multiplicó por cuatro a lo largo de los ´90 (pasó de 608,5 millones de dólares en 1990, a 3.838 millones en 1999).
Es importante aclarar que nos referimos al Grupo Vila en un sentido amplio, incluyendo a las diferentes sociedades y medios de comunicación que tuvieron entre sus representantes a miembros de la familia Vila. Hablamos principalmente de Daniel Vila, Alberto Vila y Alfredo Vila Santander, aunque no dejamos de incluir a José Luis Manzano, Jorge Mas Canosa y Orlando Vignatti.
A los fines de poder mostrar de forma clara y concisa la composición del Grupo a través de los años, realizamos un cuadro con algunos de los momentos clave en su desarrollo:
|| 1984 || Accionistas del Grupo Uno, integrado por la familia Vila, crean Supercanal S.A. ||
|| 1985 || Comienza a funcionar Supercanal. ||
|| 1993 || Creación del diario Uno. ||
|| 1995 || MasTec adquiere una participación del 33% en Supercanal S.A. ||
|| 1996 || En Junio se constituye Supercanal Holding S.A. Consigue un préstamo por u$s 90 millones, y adquiere las siguientes empresas: Cable Televisora Color Mercedes, Mendoza Televisora Color, Televisora Satelital, Aconquija Televisora Satelital, Nuevavisión Satelital, Pehuenche. CableTelevisora Color, Cable Televisora Color SRL San Rafael, Horizonte SRL, Aguilares Cablevisión. ||
|| 1997 || En Marzo se constituye Mirror Holding S.R.L. Consigue un crédito por u$s 200 millones. En Abril comienza la adquisición de los sistemas de cable de UIH (como ser Televisora del Oeste, Lules Cable Color, Teleimagen Codificada y Facundo SA.) y la entrada en DTH. En Octubre adquiere el 20% de Telecable. ||
|| 1998 || Adquiere diario La Capital y Radio Rivadavia Compra el paquete accionario de
Voces S.A. Consigue un crédito por u$s 500 millones y coloca en la bolsa de Nueva York Obligaciones Negociables por u$s 300 millones. ||
|| 1999 || Obtiene la licencia para operar en telefonía pública y básica domiciliaria. El 22 de noviembre se crea Multimedios La Capital. Adquiere el diario El Ciudadano (Rosario), Nueva Hora (Paraná); y las radios AM LT3 Radio Cerealista, LT8 Radio Rosario, FM Estación del Siglo, Cadena 100, Meridiano, Montecristo. En Entre Ríos, LT39 Radio Victoria, LT15 Radio del Litoral (Concordia), LT41 Radio Gualeguaychú. ||
|| 2000 || Abandona las inversiones en España. En marzo Supercanal cae en cesación de pagos. En Mayo se deja de editar el diario El Ciudadano y La Región. En Agosto se deja de editar el diario Nueva Hora. En Octubre cae en concurso de acreedores Editorial Diario La Capital. ||
|| 2001 || Informe de la SIGEN. Informe de Lavado de Dinero. ||
|| 2002 || Se incorpora a América Multimedios (América TV, canal 7 de Mendoza, 8 de San Juan, 6 de San Rafael, 10 de Junín, CVN, revista La Primera y 20 por ciento del diario Ámbito Financiero) valuado En 200 millones de pesos. ||
|| 2003 || Creación de la revista Poder. ||
Podemos sintetizar la expansión en el tiempo del Grupo Vila a partir de ciertos períodos relevantes. En la década del 80 comienzan a darse los pasos constitutivos en la provincia de Mendoza y alrededores, de la mano del Diario Uno y Supercanal.
A partir de mediados de la década del 90, es cuando el Grupo plantea una estrategia de expansión a nivel geográfico, como así también una diversificación de sus inversiones en el ámbito comunicacional, ayudado por diversos créditos internacionales. Hablamos de la constitución de Supercanal Holding, la entrada en DTH, la expansión a través de UIH y Multimedios La Capital a un número mayor de localidades del interior del país, y la obtención de una licencia de telefonía pública y básica domiciliaria.
En 1997, Supercanal logra expandirse con la compra de los sistemas de cable de United International Holding (UIH) por 225 millones de dólares. Así suma 180 mil abonados de Bahía Blanca, Punta Alta, Comodoro Rivadavia, Santa Fe y Gálvez, junto a los 325 mil propios, de las zonas de Cuyo, Centro y Noroeste del país.
En ese año también adquiere TDH, que pertenecía a Latin American Satellite Entertainment y al Grupo G3 (Tevicom Fapeco, Teatsa y Monserrat). El estimado en facturación era de 125 millones de dólares.
Ya en el 2000 comienza a darse un período crítico para el Grupo: abandona sus inversiones en España, Supercanal entra en convocatoria de acreedores, se suspende la edición de los diarios La Capital, El Ciudadano y La Región y Nueva Hora.
En el 2001 llegan las denuncias a través de la SIGEN y el informe de lavado de dinero. Sin embargo, esto no implica la caída definitiva del grupo, que en el 2002 pasa a integrar América Multimedios, y en el 2003 continúa ejerciendo su influencia a través del Grupo Uno, Supercanal, Arlink, La Capital Multimedios, entre otros.
Expansión y estrategias:
En el exterior:
En 1996, al mismo tiempo que el Grupo se dedica a comprar empresas de comunicación en el interior del país, comienza su expansión por algunos países del continente americano como ser Bolivia y la República Dominicana, adquiriendo canales de TV por cable. Es decir, que el Grupo no opta por centrar sus inversiones en tal o cual lugar, o por establecer una especie de cronograma de adquisiciones, sino que decide ir por un desarrollo del Multimedios rápido y abarcativo, aprovechando las oportunidades de los diversos países señalados.
En República Dominicana adquiere, en abril de 1997, Cable TV Dominicana, y realiza diversas inversiones en Santo Domingo y otras cinco ciudades.
En Bolivia, el Grupo obtiene una licencia en régimen de competencia para operar en DTH (TV directa al hogar). En este país, atraviesa dificultades cuando la Superintendencia de Telecomunicaciones sanciona a Supercanal, a raíz de una denuncia de Multivisión, con una multa de 130.165 bolivianos (equivalente a 50 días de sanción) por la retransmisión ilegal de programas por cable, sin autorización de Telefé.
En España consigue una licencia para operar TV por cable en tres regiones, en sociedad con empresas de Mas Canosa y la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE), que luego vende a mediados del 2000.
Este dato no es menor, ya que Mas Canosa es considerado internacionalmente como el más furioso opositor del castrismo entre los exiliados en Estados Unidos; el cubano había condecorado, desde su Fundación Nacional Cubano Americana, al presidente Carlos Menem por sus planteos contra Fidel Castro. Por otra parte, el crecimiento de Supercanal se realizó a través de préstamos internacionales avalados por Mas Canosa; el nexo entre los Vila y el empresario era el ex ministro del interior José Luis Manzano.
En el litoral:
Algunas de las características de la intervención del Grupo en esta región fueron las constantes irregularidades que acompañaron la compra de medios locales, la venta de publicidad, el traspaso de créditos, los bienes sobrevaluados.
Desde su llegada, en el año 1998, recibieron fuertes críticas desde diversas organizaciones y representantes de los medios de comunicación del lugar. Por ejemplo, el tradicional propietario del diario La Capital, Carlos María Lagos, denunció al Grupo por el endeudamiento y el desvío de préstamos y recursos hacia empresas fantasmas. Mientras que el sindicato de trabajadores de prensa de Rosario hizo hincapié en la masa de despidos, la precarización de las condiciones laborales, el retraso en el pago de haberes e indemnizaciones, el permanente ejercicio de la censura sobre los conflictos que llevan adelante los propios trabajadores de las empresas periodísticas y el abusivo manejo relacionado con el cierre de las mismas.
La vinculación política también se hace evidente en la incursión en esta región. Desde los medios, se apoyó la candidatura de Jorge Obeid a gobernador y de Norberto Nicotra a la intendencia de la ciudad de Rosario, intentando salvar la figura del gobernador de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemman.
El primer paso en esta región fue en 1998, cuando el Diario La Capital pasó a ser controlado por el Grupo Vila, despidiendo a 200 de sus trabajadores. Más tarde, estuvo próximo a ser vendido a la sociedad CIMECO, integrada por el Grupo Clarín, el diario La Nación y el grupo Correo de Bilbao. Finalmente, el 30 de octubre de 2000, Editorial Diario La Capital entró en convocatoria de acreedores.
En noviembre del año 1998, el Grupo adquirió el paquete accionario de Voces S.A., manejada por Orlando Vignatti, el empresario entrerriano con negocios inmobiliarios en Miami. Así sumaron varios medios en Entre Ríos, Lt8 de Rosario y el diario El Ciudadano.
Un año más tarde, el 22 de noviembre de 1999, fue creado el Multimedios La Capital (valuado en 160 millones de dólares), en paralelo a la caída del Grupo, con la convocatoria de acreedores de Supercanal en abril de 2000. Observamos entonces como el Grupo Vila mantuvo su política expansiva y concentradora, a pesar del proceso concursal. El Multimedios se integró con los diarios La Capital y EL Ciudadano, las radios AM LT3 Radio Cerealista, LT8 Radio Rosario, FM Estación del Siglo, Cadena 100, Meridiano y Montecristo en la ciudad de Rosario; y el diario Nueva Hora, junto a LT39 Radio Victoria, LT15 Radio del Litoral Concordia y LT41 Radio Gualeguaychú en la provincia de Entre Ríos.
Por su parte, el diario El Ciudadano y La Región se dejó de editar el 2 de mayo de 2000, con el despido de 140 de los 175 trabajadores. El justificativo era el lanzamiento de un nuevo producto, con diferente orientación editorial.
El 31 de agosto de 2000, el diario Nueva Hora se cerró dejando en la calle a 68 trabajadores, con la promesa de la creación de un nuevo medio que consideraría a los despedidos, de la misma forma que sucedió con el diario El Ciudadano y La Región. Mientras tanto, la empresa Medios de Comunicación de Entre Ríos S.A. (vinculada a Orlando Vignatti) ofrecía incorporar a los periodistas como autónomos a través de una falsa cooperativa de trabajo, con lo cual dejaban de estar incluidos en el Estatuto Profesional.
Según indicó el diario La Nación del 19 de marzo de 2001, "a pesar de las denuncias penales y ante la inminencia del fallo arbitral, Vila y Manzano comenzaron a transferir los paquetes accionarios de las empresas agrupadas por el holding La Capital Multimedios. Por un precio pagadero en publicidad se transfirieron las acciones del diario El Ciudadano y el control del periódico La Capital a una sociedad recién constituida con un capital de 12 mil pesos llamada Business & Zares SA". El paquete del diario La Capital fue transferido en 6,5 millones de pesos, cuando en el contrato entre partes había sido tasado en 32 millones de dólares. Medio millón de pesos era el valor en dinero y luego se propuso un aumento de capital por los 6 millones de pesos con bienes sobrevaluados.
El Tribunal de la Bolsa de Comercio de Rosario, a través del juez Jorge Mosset Iturraspe, ordenó el alejamiento de Daniel Vila y José Luis Manzano del directorio de La Capital Multimedios, por su comportamiento societario irregular (cancelación de deuda con bienes sobrevaluados, servicios autocontratados con sociedades del Grupo, etcétera). La decisión se extiende a Editorial Diario La Capital, con el pase de control a Stuka S.A., cuyo representante es Carlos María Lagos.
Se estableció un vaciamiento de cerca de 20 millones de dólares contra Editorial Diario La Capital y su comercializadora Séller, ambas en convocatoria de acreedores, por medio del desvío de fondos hacia otras empresas integrantes del Grupo. Uno Multimedios, el Grupo Uno, Mendoza 21 y Multiuno, recibieron 6 millones de dólares gracias al crédito que La Capital había obtenido por el Banco Nación.
Como ejemplo de estas operaciones podemos citar: el simulacro de cancelación de deuda que realizó el Grupo Uno, otorgando en pago acciones valuadas en 6 millones de pesos pertenecientes a Arlink S.A., cuyo patrimonio neto era inferior a los 100 mil pesos; la retención de alrededor de 10 millones de dólares en publicidad del diario La Capital y la empresa Séller llevada a cabo por Uno Multimedios; y el préstamo usurario dado por Tomás Gluck (socio de La Capital Multimedios) a Séller SA con un interés diario del 7 por ciento.
Inversiones en Telecomunicaciones:
Desde fines de 1999, y con la desregulación del mercado telefónico, muchas empresas se interesaron en este sector a la hora de planificar una estrategia expansionista.
La posibilidad de los holdings de ampliar sus horizontes mediante la integración de servicios, les brinda mejores posibilidades financieras, económicas y la oportunidad de ofrecer a sus clientes mayores beneficios. Por ejemplo, el Grupo Clarín permite que un cliente de Multicanal abone menos en su conexión a la banda ancha ofrecida por el multimedios.
Con la idea de ofrecer servicios similares en el interior del país, el Grupo Vila comienza a interesarse por el sector de las telecomunicaciones y logra adjudicarse una licencia para operar en telefonía pública y básica domiciliaria, otorgada por la Secretaría de Comunicaciones. El proyecto incluía la provisión de servicios integrados de telefonía, TV por cable e Internet, que le permitiría asegurarse el control comunicacional de algunas regiones de la Argentina.
Era necesario conseguir el apoyo de una corporación transnacional que financiara el proyecto y brindara los conocimientos específicos, ayudando a su vez a superar los endeudamientos de algunas de las empresas del Grupo.
La negociación más relevante fue con United Global Communications (UGC), a quien vendería, en primer lugar, una porción mayoritaria de Supercanal, que llegaba con su cableado a casi medio millón de potenciales cautivos. De esta forma le permitía un plan de inversiones no muy elevado para ingresar en los nuevos servicios.
El concurso de acreedores de Supercanal:
Luego de una crisis económico-financiera, que englobó a una gran cantidad de Múltiple System Operators (MSO) del país, incluyendo a grandes empresas tales como Cablevisión y Multicanal, en marzo de 2000 el holding Supercanal declaró su cesación de pagos, al no poder asumir un vencimiento de deuda de 17 millones de dólares, y llamó a concurso de acreedores.
Esta situación derivó en la sanción de la Ley 25750, relacionada con la preservación de bienes y patrimonios culturales, la cual dispone en su artículo primero que “en orden a resguardar su importancia vital para el desarrollo, la innovación tecnológica y científica, la defensa nacional y el acervo cultural; y sin perjuicio de lo dispuesto por leyes especiales destinadas a tutelar los intereses estratégicos de la Nación, la política del Estado nacional preservará especialmente:
a)El patrimonio antropológico, histórico, artístico y cultural;
b)Las empresas dedicadas a la ciencia, tecnología investigación avanzada que resulten fundamentales para el desarrollo del país;
c)Actividades e industrias de relevante importancia para la defensa nacional;
d) El espectro radioeléctrico y los medios de comunicación” [3][1].
Según la información presentada en el Juzgado en lo Comercial n° 20 de Capital Federal, la deuda de Supercanal superaba los 500 millones de dólares. En enero de 2001, replanteó los compromisos con los bancos (100 millones de dólares con ING Baring y Credit Lyonnais) y con los tenedores de papeles de deuda emitidos en 1998 (300 millones de dólares). La lista de acreedores que verificaron deudas superaban la cifra de mil.
Es preciso aclarar que Supercanal Holding pertenece en un 60% al Grupo Uno, 30% a Latin American Satellite Entertainment, y 10% a G3 S.A. Integran su directorio Daniel Eduardo Vila como presidente; Alfredo Luis Vila Santander como vicepresidente, y José Luis Manzano como director titular.
Según su presidente, Daniel Vila, la crisis fue el resultado de "la desaparición de los mercados financieros internacionales para las empresas de mercados emergentes y el alto nivel de endeudamiento de la compañía a raíz de su estrategia de adquisiciones y consolidación en la TV por cable, planeado para ser reducido vía salida a la bolsa norteamericana”[4][2].
La causa mencionada involucra el concurso de las 24 empresas que conforman el holding: Supercanal Holding S.A., Supercanal S.A., Mirror Holding S.R.L., MSO Supercanal S.A., Supercanal Internacional S.A., Cable Televisora Color, Mercedes S.R.L., Montero Televisora Color S.R.L., A.T.Sat S.R.L., A.C.V. S.R.L., Aguilares Cable Visión, SuCanal S.R.L., Horizonte S.R.L., Comunicaciones Austral S.R.L., Televisora Austral S.A., San Martín de los Andes TV Color S.A., Transcable S.A., Cablemax S.A., A.R.TV S.A., S.M.R. S.A., Cabledifusión S.A., Inversora Antena Comunitaria Trelew S.A., Inversora Atelco Comodoro S.A., Atelco S.A., Antena TV Comunitaria S.A. y DTH S.A.
Polémicas:
En noviembre de 2000 Supercanal, consideraba ofertas de compra por parte de Cablevisión y Multicanal. De esa forma cerca del 85 por ciento del mercado quedaría controlado por dos compañías, que obtendrían medio millón de tendidos de cable coaxil y también una licencia para la provisión de servicios de telecomunicaciones otorgada en 1999.
Finalmente, los bancos acreedores de Supercanal ofrecieron una quita del pasivo de 355 millones de dólares a cambio del ingreso de Multicanal como nuevo operador. Esto dio lugar a una serie de polémicas entre los representantes del Grupo Vila y Clarín. Los primeros, acusaron a Multicanal de oponerse a todos los posibles planes de salvataje, los segundos se escudaron en su carácter de socios minoritarios y su falta de influencia en las decisiones del directorio. Básicamente se hacia referencia a las frustradas operaciones con el fondo de inversiones británico NewBridge y la operadora United Global Communications.
Al mismo tiempo, se hablaba de una reunión entre José Antonio Ríos, presidente de Telefónica Media y Lucio Pagliaro, integrante del Grupo Clarín, quien habría desalentado una propuesta de oferta del primero para Supercanal.
Mientras tanto, José Luis Manzano entraba en negociaciones con HMT&F, Raúl Moneta y Carlos Ávila para mantener a Daniel Vila como socio minoritario de Supercanal y a Cablevisión como operador.
Bernardo Ruti:
Otra denuncia fue realizada contra el Grupo Vila, esta vez de parte de uno de sus ex integrantes: Bernardo Ruti, hombre de confianza de Vila entre 1996 y 1998.
La acusación se vinculó al lavado de dinero y la evasión impositiva, involucrando la gran compra de canales del interior, gracias al paso de Manzano por la función pública. En respuesta, Daniel Vila desmintió públicamente las acusaciones, y afirmó el rol de Manzano como asesor financiero e integrante de los directorios del grupo, lejos de ser el que atrajera las inversiones.
Licencia América:
Al momento de renovar la licencia del canal América TV, del cual uno de los accionistas es el Grupo Vila, surgieron una serie de cuestionamientos debido a que el grupo empresario se encontraba atravesando un proceso concursal (situación contemplada en el artículo 53, inciso C de la ley de radiodifusión como causante de extinción de licencia). En esta línea, Héctor Ricardo García, propietario del diario Crónica y el canal de cable Crónica TV, presentó ante la justicia un recurso para impedir la renovación de la licencia. Cabe destacar, que el dueño de Crónica pretendía adjudicarse dicha frecuencia, por lo que solicitaba el llamado a licitación.
Al respecto, Vila opinó que “el mismo decreto de adjudicación de América en el año 1987 desestima recursos de terceros sobre reclamos de caducidad de licencias. Es un antecedente que va a descalificar la presentación de Héctor Ricardo García. (…)No tenemos que presentar nada en el Comfer porque la fusión se produce no en las compañías operativas (los canales de TV) sino en las compañías propietarias de esas operativas (Avila Inversora)” [5][3].
A pesar de que existían faltas graves en la administración del canal, no se llevó a cabo un sumario de investigación; y se solicitó con 36 meses de adelanto la renovación, tal cual lo estipula la normativa vigente, por lo cual el COMFER dio por válido el pedido de prórroga a fines del año 2002.
Denuncias sobre lavado de dinero[6][1]:
En el año 2001, la Comisión Especial Invest
Es importante aclarar que nos referimos al Grupo Vila en un sentido amplio, incluyendo a las diferentes sociedades y medios de comunicación que tuvieron entre sus representantes a miembros de la familia Vila. Hablamos principalmente de Daniel Vila, Alberto Vila y Alfredo Vila Santander, aunque no dejamos de incluir a José Luis Manzano, Jorge Mas Canosa y Orlando Vignatti.
A los fines de poder mostrar de forma clara y concisa la composición del Grupo a través de los años, realizamos un cuadro con algunos de los momentos clave en su desarrollo:
El Grupo Vila logró consolidarse como el tercer holding de comunicación de la Argentina en el marco de la gran concentración producida en la década pasada. Al respecto su principal representante, Daniel Vila, reconocía en mayo de 2001 que “el proceso de concentración ha sido terrible (...). Nosotros hicimos una fusión en Rosario y así hoy tenemos los dos diarios de la ciudad y dos de las tres radios que hay allí y no creo que sea positiva semejante concentración, va en contra de la competencia"[2][1]. Un dato significativo en este contexto es el incremento de la inversión publicitaria, que se multiplicó por cuatro a lo largo de los ´90 (pasó de 608,5 millones de dólares en 1990, a 3.838 millones en 1999).
Es importante aclarar que nos referimos al Grupo Vila en un sentido amplio, incluyendo a las diferentes sociedades y medios de comunicación que tuvieron entre sus representantes a miembros de la familia Vila. Hablamos principalmente de Daniel Vila, Alberto Vila y Alfredo Vila Santander, aunque no dejamos de incluir a José Luis Manzano, Jorge Mas Canosa y Orlando Vignatti.
A los fines de poder mostrar de forma clara y concisa la composición del Grupo a través de los años, realizamos un cuadro con algunos de los momentos clave en su desarrollo:
|| 1984 || Accionistas del Grupo Uno, integrado por la familia Vila, crean Supercanal S.A. ||
|| 1985 || Comienza a funcionar Supercanal. ||
|| 1993 || Creación del diario Uno. ||
|| 1995 || MasTec adquiere una participación del 33% en Supercanal S.A. ||
|| 1996 || En Junio se constituye Supercanal Holding S.A. Consigue un préstamo por u$s 90 millones, y adquiere las siguientes empresas: Cable Televisora Color Mercedes, Mendoza Televisora Color, Televisora Satelital, Aconquija Televisora Satelital, Nuevavisión Satelital, Pehuenche. CableTelevisora Color, Cable Televisora Color SRL San Rafael, Horizonte SRL, Aguilares Cablevisión. ||
|| 1997 || En Marzo se constituye Mirror Holding S.R.L. Consigue un crédito por u$s 200 millones. En Abril comienza la adquisición de los sistemas de cable de UIH (como ser Televisora del Oeste, Lules Cable Color, Teleimagen Codificada y Facundo SA.) y la entrada en DTH. En Octubre adquiere el 20% de Telecable. ||
|| 1998 || Adquiere diario La Capital y Radio Rivadavia Compra el paquete accionario de
Voces S.A. Consigue un crédito por u$s 500 millones y coloca en la bolsa de Nueva York Obligaciones Negociables por u$s 300 millones. ||
|| 1999 || Obtiene la licencia para operar en telefonía pública y básica domiciliaria. El 22 de noviembre se crea Multimedios La Capital. Adquiere el diario El Ciudadano (Rosario), Nueva Hora (Paraná); y las radios AM LT3 Radio Cerealista, LT8 Radio Rosario, FM Estación del Siglo, Cadena 100, Meridiano, Montecristo. En Entre Ríos, LT39 Radio Victoria, LT15 Radio del Litoral (Concordia), LT41 Radio Gualeguaychú. ||
|| 2000 || Abandona las inversiones en España. En marzo Supercanal cae en cesación de pagos. En Mayo se deja de editar el diario El Ciudadano y La Región. En Agosto se deja de editar el diario Nueva Hora. En Octubre cae en concurso de acreedores Editorial Diario La Capital. ||
|| 2001 || Informe de la SIGEN. Informe de Lavado de Dinero. ||
|| 2002 || Se incorpora a América Multimedios (América TV, canal 7 de Mendoza, 8 de San Juan, 6 de San Rafael, 10 de Junín, CVN, revista La Primera y 20 por ciento del diario Ámbito Financiero) valuado En 200 millones de pesos. ||
|| 2003 || Creación de la revista Poder. ||
Podemos sintetizar la expansión en el tiempo del Grupo Vila a partir de ciertos períodos relevantes. En la década del 80 comienzan a darse los pasos constitutivos en la provincia de Mendoza y alrededores, de la mano del Diario Uno y Supercanal.
A partir de mediados de la década del 90, es cuando el Grupo plantea una estrategia de expansión a nivel geográfico, como así también una diversificación de sus inversiones en el ámbito comunicacional, ayudado por diversos créditos internacionales. Hablamos de la constitución de Supercanal Holding, la entrada en DTH, la expansión a través de UIH y Multimedios La Capital a un número mayor de localidades del interior del país, y la obtención de una licencia de telefonía pública y básica domiciliaria.
En 1997, Supercanal logra expandirse con la compra de los sistemas de cable de United International Holding (UIH) por 225 millones de dólares. Así suma 180 mil abonados de Bahía Blanca, Punta Alta, Comodoro Rivadavia, Santa Fe y Gálvez, junto a los 325 mil propios, de las zonas de Cuyo, Centro y Noroeste del país.
En ese año también adquiere TDH, que pertenecía a Latin American Satellite Entertainment y al Grupo G3 (Tevicom Fapeco, Teatsa y Monserrat). El estimado en facturación era de 125 millones de dólares.
Ya en el 2000 comienza a darse un período crítico para el Grupo: abandona sus inversiones en España, Supercanal entra en convocatoria de acreedores, se suspende la edición de los diarios La Capital, El Ciudadano y La Región y Nueva Hora.
En el 2001 llegan las denuncias a través de la SIGEN y el informe de lavado de dinero. Sin embargo, esto no implica la caída definitiva del grupo, que en el 2002 pasa a integrar América Multimedios, y en el 2003 continúa ejerciendo su influencia a través del Grupo Uno, Supercanal, Arlink, La Capital Multimedios, entre otros.
Expansión y estrategias:
En el exterior:
En 1996, al mismo tiempo que el Grupo se dedica a comprar empresas de comunicación en el interior del país, comienza su expansión por algunos países del continente americano como ser Bolivia y la República Dominicana, adquiriendo canales de TV por cable. Es decir, que el Grupo no opta por centrar sus inversiones en tal o cual lugar, o por establecer una especie de cronograma de adquisiciones, sino que decide ir por un desarrollo del Multimedios rápido y abarcativo, aprovechando las oportunidades de los diversos países señalados.
En República Dominicana adquiere, en abril de 1997, Cable TV Dominicana, y realiza diversas inversiones en Santo Domingo y otras cinco ciudades.
En Bolivia, el Grupo obtiene una licencia en régimen de competencia para operar en DTH (TV directa al hogar). En este país, atraviesa dificultades cuando la Superintendencia de Telecomunicaciones sanciona a Supercanal, a raíz de una denuncia de Multivisión, con una multa de 130.165 bolivianos (equivalente a 50 días de sanción) por la retransmisión ilegal de programas por cable, sin autorización de Telefé.
En España consigue una licencia para operar TV por cable en tres regiones, en sociedad con empresas de Mas Canosa y la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE), que luego vende a mediados del 2000.
Este dato no es menor, ya que Mas Canosa es considerado internacionalmente como el más furioso opositor del castrismo entre los exiliados en Estados Unidos; el cubano había condecorado, desde su Fundación Nacional Cubano Americana, al presidente Carlos Menem por sus planteos contra Fidel Castro. Por otra parte, el crecimiento de Supercanal se realizó a través de préstamos internacionales avalados por Mas Canosa; el nexo entre los Vila y el empresario era el ex ministro del interior José Luis Manzano.
En el litoral:
Algunas de las características de la intervención del Grupo en esta región fueron las constantes irregularidades que acompañaron la compra de medios locales, la venta de publicidad, el traspaso de créditos, los bienes sobrevaluados.
Desde su llegada, en el año 1998, recibieron fuertes críticas desde diversas organizaciones y representantes de los medios de comunicación del lugar. Por ejemplo, el tradicional propietario del diario La Capital, Carlos María Lagos, denunció al Grupo por el endeudamiento y el desvío de préstamos y recursos hacia empresas fantasmas. Mientras que el sindicato de trabajadores de prensa de Rosario hizo hincapié en la masa de despidos, la precarización de las condiciones laborales, el retraso en el pago de haberes e indemnizaciones, el permanente ejercicio de la censura sobre los conflictos que llevan adelante los propios trabajadores de las empresas periodísticas y el abusivo manejo relacionado con el cierre de las mismas.
Según fuentes locales, el manejo tendencioso de la información se vio reflejado, sobre todo, en los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre del 2001. Aparentemente, desde la directiva se habrían bajado órdenes claras para relativizar las protestas sociales.
El Multimedios La Capital tiene prácticamente el 90% de los medios de la ciudad, lo cual afecta directamente la información que reciben los ciudadanos, siendo esta limitada a una visión particular. Además, se habla de un vaciamiento de contenido de los diversos productos, que agrava esta situación, en el marco de despidos e intimaciones a los trabajadores de prensa.
La vinculación política también se hace evidente en la incursión en esta región. Desde los medios, se apoyó la candidatura de Jorge Obeid a gobernador y de Norberto Nicotra a la intendencia de la ciudad de Rosario, intentando salvar la figura del gobernador de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemman.
El primer paso en esta región fue en 1998, cuando el Diario La Capital pasó a ser controlado por el Grupo Vila, despidiendo a 200 de sus trabajadores. Más tarde, estuvo próximo a ser vendido a la sociedad CIMECO, integrada por el Grupo Clarín, el diario La Nación y el grupo Correo de Bilbao. Finalmente, el 30 de octubre de 2000, Editorial Diario La Capital entró en convocatoria de acreedores.
En noviembre del año 1998, el Grupo adquirió el paquete accionario de Voces S.A., manejada por Orlando Vignatti, el empresario entrerriano con negocios inmobiliarios en Miami. Así sumaron varios medios en Entre Ríos, Lt8 de Rosario y el diario El Ciudadano.
Un año más tarde, el 22 de noviembre de 1999, fue creado el Multimedios La Capital (valuado en 160 millones de dólares), en paralelo a la caída del Grupo, con la convocatoria de acreedores de Supercanal en abril de 2000. Observamos entonces como el Grupo Vila mantuvo su política expansiva y concentradora, a pesar del proceso concursal. El Multimedios se integró con los diarios La Capital y EL Ciudadano, las radios AM LT3 Radio Cerealista, LT8 Radio Rosario, FM Estación del Siglo, Cadena 100, Meridiano y Montecristo en la ciudad de Rosario; y el diario Nueva Hora, junto a LT39 Radio Victoria, LT15 Radio del Litoral Concordia y LT41 Radio Gualeguaychú en la provincia de Entre Ríos.
Por su parte, el diario El Ciudadano y La Región se dejó de editar el 2 de mayo de 2000, con el despido de 140 de los 175 trabajadores. El justificativo era el lanzamiento de un nuevo producto, con diferente orientación editorial.
El 31 de agosto de 2000, el diario Nueva Hora se cerró dejando en la calle a 68 trabajadores, con la promesa de la creación de un nuevo medio que consideraría a los despedidos, de la misma forma que sucedió con el diario El Ciudadano y La Región. Mientras tanto, la empresa Medios de Comunicación de Entre Ríos S.A. (vinculada a Orlando Vignatti) ofrecía incorporar a los periodistas como autónomos a través de una falsa cooperativa de trabajo, con lo cual dejaban de estar incluidos en el Estatuto Profesional.
Según indicó el diario La Nación del 19 de marzo de 2001, "a pesar de las denuncias penales y ante la inminencia del fallo arbitral, Vila y Manzano comenzaron a transferir los paquetes accionarios de las empresas agrupadas por el holding La Capital Multimedios. Por un precio pagadero en publicidad se transfirieron las acciones del diario El Ciudadano y el control del periódico La Capital a una sociedad recién constituida con un capital de 12 mil pesos llamada Business & Zares SA". El paquete del diario La Capital fue transferido en 6,5 millones de pesos, cuando en el contrato entre partes había sido tasado en 32 millones de dólares. Medio millón de pesos era el valor en dinero y luego se propuso un aumento de capital por los 6 millones de pesos con bienes sobrevaluados.
El Tribunal de la Bolsa de Comercio de Rosario, a través del juez Jorge Mosset Iturraspe, ordenó el alejamiento de Daniel Vila y José Luis Manzano del directorio de La Capital Multimedios, por su comportamiento societario irregular (cancelación de deuda con bienes sobrevaluados, servicios autocontratados con sociedades del Grupo, etcétera). La decisión se extiende a Editorial Diario La Capital, con el pase de control a Stuka S.A., cuyo representante es Carlos María Lagos.
Se estableció un vaciamiento de cerca de 20 millones de dólares contra Editorial Diario La Capital y su comercializadora Séller, ambas en convocatoria de acreedores, por medio del desvío de fondos hacia otras empresas integrantes del Grupo. Uno Multimedios, el Grupo Uno, Mendoza 21 y Multiuno, recibieron 6 millones de dólares gracias al crédito que La Capital había obtenido por el Banco Nación.
Como ejemplo de estas operaciones podemos citar: el simulacro de cancelación de deuda que realizó el Grupo Uno, otorgando en pago acciones valuadas en 6 millones de pesos pertenecientes a Arlink S.A., cuyo patrimonio neto era inferior a los 100 mil pesos; la retención de alrededor de 10 millones de dólares en publicidad del diario La Capital y la empresa Séller llevada a cabo por Uno Multimedios; y el préstamo usurario dado por Tomás Gluck (socio de La Capital Multimedios) a Séller SA con un interés diario del 7 por ciento.
Inversiones en Telecomunicaciones:
Desde fines de 1999, y con la desregulación del mercado telefónico, muchas empresas se interesaron en este sector a la hora de planificar una estrategia expansionista.
La posibilidad de los holdings de ampliar sus horizontes mediante la integración de servicios, les brinda mejores posibilidades financieras, económicas y la oportunidad de ofrecer a sus clientes mayores beneficios. Por ejemplo, el Grupo Clarín permite que un cliente de Multicanal abone menos en su conexión a la banda ancha ofrecida por el multimedios.
Con la idea de ofrecer servicios similares en el interior del país, el Grupo Vila comienza a interesarse por el sector de las telecomunicaciones y logra adjudicarse una licencia para operar en telefonía pública y básica domiciliaria, otorgada por la Secretaría de Comunicaciones. El proyecto incluía la provisión de servicios integrados de telefonía, TV por cable e Internet, que le permitiría asegurarse el control comunicacional de algunas regiones de la Argentina.
Era necesario conseguir el apoyo de una corporación transnacional que financiara el proyecto y brindara los conocimientos específicos, ayudando a su vez a superar los endeudamientos de algunas de las empresas del Grupo.
La negociación más relevante fue con United Global Communications (UGC), a quien vendería, en primer lugar, una porción mayoritaria de Supercanal, que llegaba con su cableado a casi medio millón de potenciales cautivos. De esta forma le permitía un plan de inversiones no muy elevado para ingresar en los nuevos servicios.
El concurso de acreedores de Supercanal:
Luego de una crisis económico-financiera, que englobó a una gran cantidad de Múltiple System Operators (MSO) del país, incluyendo a grandes empresas tales como Cablevisión y Multicanal, en marzo de 2000 el holding Supercanal declaró su cesación de pagos, al no poder asumir un vencimiento de deuda de 17 millones de dólares, y llamó a concurso de acreedores.
Esta situación derivó en la sanción de la Ley 25750, relacionada con la preservación de bienes y patrimonios culturales, la cual dispone en su artículo primero que “en orden a resguardar su importancia vital para el desarrollo, la innovación tecnológica y científica, la defensa nacional y el acervo cultural; y sin perjuicio de lo dispuesto por leyes especiales destinadas a tutelar los intereses estratégicos de la Nación, la política del Estado nacional preservará especialmente:
a)El patrimonio antropológico, histórico, artístico y cultural;
b)Las empresas dedicadas a la ciencia, tecnología investigación avanzada que resulten fundamentales para el desarrollo del país;
c)Actividades e industrias de relevante importancia para la defensa nacional;
d) El espectro radioeléctrico y los medios de comunicación” [3][1].
Según la información presentada en el Juzgado en lo Comercial n° 20 de Capital Federal, la deuda de Supercanal superaba los 500 millones de dólares. En enero de 2001, replanteó los compromisos con los bancos (100 millones de dólares con ING Baring y Credit Lyonnais) y con los tenedores de papeles de deuda emitidos en 1998 (300 millones de dólares). La lista de acreedores que verificaron deudas superaban la cifra de mil.
Es preciso aclarar que Supercanal Holding pertenece en un 60% al Grupo Uno, 30% a Latin American Satellite Entertainment, y 10% a G3 S.A. Integran su directorio Daniel Eduardo Vila como presidente; Alfredo Luis Vila Santander como vicepresidente, y José Luis Manzano como director titular.
Según su presidente, Daniel Vila, la crisis fue el resultado de "la desaparición de los mercados financieros internacionales para las empresas de mercados emergentes y el alto nivel de endeudamiento de la compañía a raíz de su estrategia de adquisiciones y consolidación en la TV por cable, planeado para ser reducido vía salida a la bolsa norteamericana”[4][2].
La causa mencionada involucra el concurso de las 24 empresas que conforman el holding: Supercanal Holding S.A., Supercanal S.A., Mirror Holding S.R.L., MSO Supercanal S.A., Supercanal Internacional S.A., Cable Televisora Color, Mercedes S.R.L., Montero Televisora Color S.R.L., A.T.Sat S.R.L., A.C.V. S.R.L., Aguilares Cable Visión, SuCanal S.R.L., Horizonte S.R.L., Comunicaciones Austral S.R.L., Televisora Austral S.A., San Martín de los Andes TV Color S.A., Transcable S.A., Cablemax S.A., A.R.TV S.A., S.M.R. S.A., Cabledifusión S.A., Inversora Antena Comunitaria Trelew S.A., Inversora Atelco Comodoro S.A., Atelco S.A., Antena TV Comunitaria S.A. y DTH S.A.
Polémicas:
Grupo Clarín
En noviembre de 2000 Supercanal, consideraba ofertas de compra por parte de Cablevisión y Multicanal. De esa forma cerca del 85 por ciento del mercado quedaría controlado por dos compañías, que obtendrían medio millón de tendidos de cable coaxil y también una licencia para la provisión de servicios de telecomunicaciones otorgada en 1999.
Finalmente, los bancos acreedores de Supercanal ofrecieron una quita del pasivo de 355 millones de dólares a cambio del ingreso de Multicanal como nuevo operador. Esto dio lugar a una serie de polémicas entre los representantes del Grupo Vila y Clarín. Los primeros, acusaron a Multicanal de oponerse a todos los posibles planes de salvataje, los segundos se escudaron en su carácter de socios minoritarios y su falta de influencia en las decisiones del directorio. Básicamente se hacia referencia a las frustradas operaciones con el fondo de inversiones británico NewBridge y la operadora United Global Communications.
Al mismo tiempo, se hablaba de una reunión entre José Antonio Ríos, presidente de Telefónica Media y Lucio Pagliaro, integrante del Grupo Clarín, quien habría desalentado una propuesta de oferta del primero para Supercanal.
Mientras tanto, José Luis Manzano entraba en negociaciones con HMT&F, Raúl Moneta y Carlos Ávila para mantener a Daniel Vila como socio minoritario de Supercanal y a Cablevisión como operador.
Bernardo Ruti:
Otra denuncia fue realizada contra el Grupo Vila, esta vez de parte de uno de sus ex integrantes: Bernardo Ruti, hombre de confianza de Vila entre 1996 y 1998.
La acusación se vinculó al lavado de dinero y la evasión impositiva, involucrando la gran compra de canales del interior, gracias al paso de Manzano por la función pública. En respuesta, Daniel Vila desmintió públicamente las acusaciones, y afirmó el rol de Manzano como asesor financiero e integrante de los directorios del grupo, lejos de ser el que atrajera las inversiones.
Licencia América:
Al momento de renovar la licencia del canal América TV, del cual uno de los accionistas es el Grupo Vila, surgieron una serie de cuestionamientos debido a que el grupo empresario se encontraba atravesando un proceso concursal (situación contemplada en el artículo 53, inciso C de la ley de radiodifusión como causante de extinción de licencia). En esta línea, Héctor Ricardo García, propietario del diario Crónica y el canal de cable Crónica TV, presentó ante la justicia un recurso para impedir la renovación de la licencia. Cabe destacar, que el dueño de Crónica pretendía adjudicarse dicha frecuencia, por lo que solicitaba el llamado a licitación.
Al respecto, Vila opinó que “el mismo decreto de adjudicación de América en el año 1987 desestima recursos de terceros sobre reclamos de caducidad de licencias. Es un antecedente que va a descalificar la presentación de Héctor Ricardo García. (…)No tenemos que presentar nada en el Comfer porque la fusión se produce no en las compañías operativas (los canales de TV) sino en las compañías propietarias de esas operativas (Avila Inversora)” [5][3].
A pesar de que existían faltas graves en la administración del canal, no se llevó a cabo un sumario de investigación; y se solicitó con 36 meses de adelanto la renovación, tal cual lo estipula la normativa vigente, por lo cual el COMFER dio por válido el pedido de prórroga a fines del año 2002.
Denuncias sobre lavado de dinero[6][1]:
En el año 2001, la Comisión Especial Invest
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