Sí.
Efectivamente llegará el momento en que el vivir y el morir no estén separados en el tiempo por el hecho de encarnar o no en la dimensión material. Decimos esto porque somos eternos y todo se supedita a una cuestión de evolución y conciencia. Así pues hemos leído cómo en otros planetas los seres viven conscientes y mueren y retornan conscientes de su presente, pasado y futuro. Sin embargo nuestra educación materialista impide el verdadero acercamiento a nuestro conocimiento individual. Ya desde pequeños se nos educa para poseer cosas fuera de nosotros. Tener tal o cual juguete, conseguir tal o cual puesto, subir a la Luna, etc...Los paraísos siempre están fuera de nosotros, incluso a Dios le hablamos mirando al cielo pensando que es allí donde está y no en nuestro corazón. Si al tiempo de nacer se nos educara en sentido inverso; es decir enseñándonos a penetrar en nuestra entidad interna y espiritual, podríamos acceder a otra dimensión espacio-temporal donde las respuestas son más nítidas y donde se puede ser consciente del pasado y del presente perpetuo. Claro está que esto puede ser una verdadera utopía hasta que pase el tiempo y consigamos tal evolución, pero es ya el momento preciso en el que debemos comenzar la andadura porque la nueva Era Acuario nos propicia un mayor campo mental de comprensión e innovación.
Además de la Astrología, existen también otros modos de sondear el karma. Nos referimos a la Numerología, ciencia ésta, elevada a "sagrada" por maestros como Hermes y Pitágoras que trataron de diseñar un Dios compuesto de dimensiones, formas, ideas y conceptos equidistantes y armónicos.
Así pues los astrólogos sabemos que al tiempo de nacer el ser se establece impresa en el espacio-tiempo una identidad compuesta de formas y distancias, de números y conceptos. Todos ellos colgados de los Planetas y del Cosmos que lo envuelve. Si todo esto lo imprimimos levantando la Carta Natal del sujeto nacido, sabremos básicamente de dónde viene y a dónde va en su andadura cósmica. También conoceremos los movimientos para esta reencarnación actual que le toca vivir.
Decimos que el astrólogo sagrado sabe sumar, restar, comparar y mezclar las esencias planetarias y astrales y es capaz en su último grado de síntesis de dialogar con la propia esfera a través del Logos Planetario pudiendo en consecuencia saberse de antemano los pasos programados que a cada uno le corresponden en la vida que le toca ahora realizar.
Existe una técnica llamada "Planetas Progresados" en varias medidas de tiempo y magnitud sobre la Carta Natal del individuo que nos permite, como antes hemos dicho, seguir el karma anterior y posterior del ser. Estas progresiones son como si dijéramos "el ojo por ojo, diente por diente" que le toca pagar al sujeto. Pero pueden ser modificadas o condicionadas por la voluntad del individuo valiéndose de las energías que los "Tránsitos Planetarios" le ofrecen en el día a día de su existencia. Es importante que se comprenda esto para no entrar en el determinismo o la predestinación.
Potencialmente nuestro futuro está impreso ya desde el momento de nacer, pero puede y debe ser trabajado como el panadero hace con la masa del pan; existe la harina y el agua, pero el panadero -sabedor de su función- hace panes redondos, cuadrados, bellos .en función de sus herramientas, de su ingenio y de su voluntad.
En cada reencarnación debemos integrarnos en una de las doce natividades zodiacales; es decir que variamos en la experimentación Crística. Ahora bien, cómo se entra y se sale de esta experiencia? Los antiguos nos dan la pista a través de las declaraciones de Plutarco de Queronea, griego que hacia el año 70 de nuestra Era, escribió el libro "La Faz de la Luna", que en su segunda parte es un diálogo de las idas y venidas de las almas de los muertos en su vagar de la Tierra a la Luna. Entre otras cosas dice que dichos espíritus pueden dejar la Luna cuando lo creen oportuno y descender a la Tierra donde hablan a los mortales por boca de los oráculos, como el de Delfos. Las almas que no han alcanzado la perfección o espíritus coléricos, no son tolerados en la Luna y se les reexpide de manera inflexible a la Tierra hasta que han corregido sus defectos. Este tema también es recogido más tarde por otros escritores como el famoso Obispo Godwin, pero la idea primitiva se debe a Plutarco de Queronea.
Ningún alma puede abandonar el aura psíquica de la Tierra si no es por medio de los pasillos establecidos por la Jerarquía. Recuerdo a este respecto cómo los Maestros Cósmicos nos hablan de la necesidad de entrar en la Tierra con sus astronaves a través de los polos magnéticos a fin de no romper el circuito electromagnético del planeta o cinturones Van Allen. También dicen que lo que ahora es Bolivia y Llanura del Nazca en Perú, fue el antiguo Polo Sur de la Tierra antes de que la caída de una de sus Lunas desviara el eje magnético hasta sus actuales coordenadas. De hecho las figuras representadas en la citada llanura son la tarjeta de visita y faros direccionales de las distintas civilizaciones extraterrenas que nos visitaron y que dejaron su sello personal en el lenguaje "Solex-Mal" o ideogramas utilizados por la Confederación de Mundos, semejantes a la representación de nuestras figuras zodiacales.
Cuando el alma del ser desencarnado abandona la influencia aurica de la Tierra, lo hace por el punto natural que le corresponde: la intersección que se produce de la Luna en su orbitación con el plano de la eclíptica. Es como si. el aura se rompiera por este lugar para facilitar un pasillo por el cual deben salir y entrar las almas a encarnar y desencarnar. Por esto el estudio y progresión de los Nodos Lunares nos dan la pista para estudiar el karma del individuo. Estos Nodos llamados también "la cabeza y cola del dragón" los utilizaremos al confeccionar nuestras Cartas tanto como se utiliza la Luna pues son un punto que a nuestro entender no se le ha dado la importancia que merece. Es s través de ellos por donde recibimos la información básica del karma y darma del sujeto. Por el Nodo Norte se nos empuja por la Ley del Darma a ejecutar cumpliendo lo anterior y construyendo el esquema básico de la próxima vida. Por el Nodo Sur o karma debemos cumplir con la visión actual de la conciencia que portamos: el trabajo mal realizado en otras existencias o el que nos queda por ejecutar.' Simplemente progresando estos Nodos en la Carta Natal veremos la tremenda importancia que tienen en la vida de los seres y en la predicción astrológica.
Siempre se establecen dictados de acción y reacción del Hombre con el Cosmos y del Cosmos con el Ser a través de las vías de acceso lógicas y naturales que como decimos son los Nodos. Es más, me atrevería a asegurar que su influencia tiene el mismo peso específico que la propia Luna. Un simple pensamiento que emita el hombre golpea dentro del huevo psíquico de la Tierra para al final salir por el camino que tiene establecido: el Nodo. Se trata de aplicar un poco el esquema de las ondas de radio que van rebotando por el espacio, de emisor a emisor, haciendo líneas más o menos onduladas, hasta que otro aparato previamente sintonizado es capaz de captarlas.
Aunque ahora todo esto suene un poco raro, debéis quedaros con la imagen de lo que pretendo decir, pues sólo comprendiendo los principios se pueden luego aplicar en la práctica. Son muchos los autores que hablan de los Nodos como elementos del karma y no saben el porqué.