Muchos piensan que el problema referido a los créditos y formas de financiación sólo son propias de países subdesarrollados y en vías de desarrollo. Pero no es así, la problemática es la misma en todo el mundo, lo que hace la diferencia entre los países desarrollados y los del tercer mundo es la manera de enfrentarlos.
Si bien es cierto que en EE.UU. y los países europeos, existen más apoyos y medidas comerciales que protegen y solventan a sus Pymes, estos programas, medidas, créditos, no son una respuesta significativa para su desarrollo.
Existen autores que culpan al gobierno y sus programas ineficaces, así como las promesas de créditos por parte de la banca comercial.
Ana María Rosas Peña reportera del diario mexicano “La Jornada”, decidió verificar cuál era la situación real y actual de las Pymes con respecto a los programas de financiamiento del Gobierno, y los que suelen anunciar los bancos comerciales:
“El crédito al sector empresarial sigue deprimido. Pese a que en este momento hay programas de Pymes en casi todos los bancos y se cuenta con apoyos del gobierno federal, la cartera de empresas ha ido decreciendo en los bancos en los últimos años... En este momento la mayoría de los préstamos que se ofrecen son para capital de trabajo, es decir, para cubrir cuentas por cobrar, inventarios u otros rubros. No se apoya en la adquisición de activos fijos, como maquinaria y equipo, y mucho menos se financian proyectos, ya que el común denominador en estos programas es que las empresas deben tener por lo menos dos años operando... Por su parte, la Asociación de Banqueros de México informó hace dos semanas que cerca de 500 mil Pymes podrán acceder a préstamos bancarios, esto gracias a que cumplieron oportunamente con el pago de sus impuestos. En una primera etapa se espera que 130 mil Pymes reciban cartas "de buena conducta" del Servicio de Administración Tributaria (SAT) como forma de aval para acceder a los préstamos de la banca comercial, a pesar de que no tengan sus estados financieros auditados... El Fondo Pyme es el instrumento con el que el gobierno otorga apoyos temporales a proyectos de fomento, creación, desarrollo, consolidación y viabilidad productiva de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Hasta ahora, la Secretaría de Economía reporta mil 182 proyectos aprobados mediante este programa, la mayor parte destinados a la capacitación empresarial. La información del destino de los recursos de este fondo no es muy claro en cuanto a su efectividad en el apoyo de las empresas más pequeñas... Y mientras las Sofoles y la banca terminan de echar a andar sus programas de financiamiento y deciden confiar más en las empresas, las Pymes en México seguirán financiándose con la familia, amigos y tontos. Siempre hay un alma buena dispuesta a ayudar”.
Otra postura acerca de la problemática de las Pymes, es debido al mal empleo del capital convirtiéndolo en capital muerto.
El Instituto Libertad y Democracia hizo un estudio en varios países subdesarrollados, y este fue el resultado de México: “6 millones de mipymes sin registrar las cuales: producen aproximadamente el 35% de PIB y emplean el 47% de PEA”.
El economista peruano Hernando de Soto posible candidato en un futuro para el premio Nóbel de Economía, establece en sus supuestos teóricos relacionados con los problemas de acceso al crédito, qué estos se deben en gran parte al problema de la <<extralegalidad>> y, que hace que el capital no funcione como en Occidente:
“En 1993 la Cámara Mexicana de Comercio estimó que había 150.000 casetas de venta callejera en la capital, y unas 293.000 más en otros 43 centros urbanos mexicanos. Estos diminutos quioscos tienen en promedio un metro y medio de ancho. Los quioscos de México D.F. alineados sobre una sola calle, sin dejar espacios en las intersecciones, alcanzarían más de 210 kilómetros de largo. Miles de personas trabajan en el sector extralegal. Lo hacen en las calles, desde sus hogares, y en oficinas, fábricas y talleres no registrados de la ciudad. En 1994 el Instituto Nacional de Estadística de México estableció el número de <<microempresas>> informales en todo el país en 2,65 millones”.
Finalmente sea cual sea la postura y los análisis hechos, la situación es siempre la misma resultante para todos los países, en mayor o menor magnitud, esto fue hace algunos años lo que yo evidencie después de analizar las ventajas y desventajas generales que toda Pyme tiene en el mundo:
“De lo siguiente podemos observar que, las ventajas de las pequeñas empresas se caracterizan por su facilidad administrativa, pero, sus desventajas, se debe a razones de tipo económico, como son la inflación y devaluaciones; viven al día de sus ingresos, le temen al fisco, falta de recursos financieros, por lo tanto se les dificulta crecer, y estas mismas razones ponen en peligro su existencia. Todo esto resultado de una administración empírica por parte del dueño, que afecta el rendimiento general de la empresa.
Para el caso de las medianas empresas, podemos darnos cuenta que padecen los mismos problemas que las pequeñas empresas, pero, a niveles más complicados, por ejemplo, en el caso de sus ventajas, estas son de mejor calidad administrativa, pero, sus desventajas, también son de tipo económicos, como; altos costos de operación, falta de reinvención en el equipo y maquinaria, no obtiene ganancias extraordinarias, por sus altos costos, no pueden pagar altos salarios, por lo tanto, no cuentan con personal especializado, no cuentan con controles de calidad óptimos, etc. Todo esto derivado de su problema de altos costos, debido a su tamaño”. (Zorrilla, 06 de mayo de 2004).
La realidad antes mostrada deja al descubierto que los créditos a corto plazo y destinados para salir de los apuros, no nos llevarán a ninguna parte, sólo harán más larga nuestra agonía (en la mayoría de los casos).
El crédito debe de ser temporal para toda empresa, y no una necesidad constante de sobrevivencia, la clave está en saber autofinanciarse:
“La conclusión a la que se ha llegado es que en las PYME españolas predomina el recurso de los fondos ajenos (básicamente a corto plazo) sobre los propios a pesar de un creciente incremento del nivel de autofinanciamiento. Debería plantearse, pues, incrementar el acercamiento a las vías de financiación existentes para que las empresas puedan llegar a obtener mayores recursos propios, que le son del todo necesarios para subsanar las deficiencias financieras actuales; pues no en vano la dotación de fondos propios y la actividad inversora están íntimamente interrelacionadas. El propio ciclo empresarial nos indica que en una primera etapa de la empresa el acceso a la financiación ajena es fundamental, dada la escasez de sus recursos propios. Por tanto, pasada esta fase del lanzamiento del negocio, es vital fijar una política financiera encaminada a la dotación de reservas, las cuales no sólo facilitarán una autofinanciación adecuada, sino que también reforzarán la solvencia de la PYME” (Casilda, 1991).
Lo anterior demuestra cual ha sido la gran diferencia que existe entre los países subdesarrollados y los países desarrollados, y es el conocimiento y uso de instrumentos financieros especializados que autofinancien el capital financiero de la empresa, con una planeación y visión empresarial a largo plazo. Este punto es el punto último para cruzar la brecha entre Pyme y una <<Grande>> empresa.
“La vía de financiación ideal de las PYMES es el recurso de los mercados de capitales” (Aranda, 1989).
Muchos empresarios han olvidado el principio fundamental de toda empresa <<generar riqueza>> pero esta frase no es tan simple como suena, usualmente el empresario piensa solo en su riqueza personal y familiar y olvidan, que generar riqueza es en verdad un aumento de capital y de generación de activos financieros, que le permitan día a día irse incrementando por sí solos, ya una vez que inician su marcha. Esta generación de riqueza que les menciono, se expande como una burbuja que va absorbiendo todo a su paso, y por lo tanto beneficiando a otros y mejorando a su vez, todo el entorno a este ser llamado empresa.
“Si queremos que los activos acumulados se realicen como capital activo y pongan en marcha una producción adicional, deben de ser fijados en un objeto o actividad productiva en concreto <<que perdure por lo menos un tiempo luego de realizado el trabajo. Es como, si dijéramos, una cierta cantidad de trabajo expedida para ser empleada, si tuviera preciso, en alguna otra ocasión>>. Para Smith el trabajo invertido en producir activos que no sea apropiadamente fijado no dejará huella o valor alguno” (De Soto, 2001).
Basado en la Teoría del Capital de la Escuela Clásica. Es poca la gente que realmente comprende y tiene como objetivo primordial la creación de capital activo por el mismo capital. Cuando una empresa aprende a autofinanciarse, automáticamente controla de manera total y no parcial, las decisiones de tamaño y de rumbo en la empresa tanto en el mediano como a largo plazo.
“Crear capital también exige un proceso de conversión que libere el capital potencial apresado en un activo” (De Soto, 2001).