El origen del hombre y la serpiente - ¿De dónde venimos?
3 - ¿De dónde venimos?
LA SERPIENTE EMPLUMADA DORADA, O BIEN EL PRIMATE DEL HOMBRE:
"Y Dios creó los grandes monstruos del agua y todos los animales que bullen en ella". (Génesis 1‑21). Los Señores de la luz descendieron sobre la Tierra; su tarea: generar. Escogieron en consecuencia un dinosaurio acuático de dimensiones medias, criatura poseedora de las cualidades primarias para iniciar la ascensión evolutiva.
Es evidente que en esta etapa de formación y generación de la vida en nuestro planeta, todo estaba en el agua; no en vano ha sido reconocido a todos los niveles, que el agua es la fuente de la vida, por tanto, las manifestaciones vitales existentes hace millones de años, se ubicaban en este medio. Ha sido también materia de estudio e investigación la proporción dantesca de esas formas biológicas que poblaban la Tierra en el periodo de asentamiento con convulsiones alarmantes, debido al progresivo y reciente enfriamiento de los gases y del núcleo ígneo‑cósmico que quedó atrapado en el centro por la corteza del planeta.
Los Elohim, Señores de la luz, ya en este periodo millonario del pasado, hacen el primer señalamiento genético, apartando a una especie mejor dotada, de las otras más torpes que junto a ella pululaban en las cenagosas aguas de aquel terrible pasado.
"Dijo luego Dios: Brote la Tierra seres animados según su especie, ganados, reptiles y bestias" (Gen.1‑25).‑ Del agua, fuente de vida, la serpiente subió a la tierra para convertirse en el anthropos, el hombre. (
Todos los indicios del estudio biológico basado en el comportamiento animal, parecen indicarnos que del agua salieron al terreno circundante, mutándose los acuáticos en anfibios, reptiles, mamíferos, etc, etc..., modificando sus estructuras y adaptándose a los distintos lugares, modos y costumbres a lo largo de millones de años.
"Entonces los detentadores del Supremo Conocimiento, intervinieron, normalizando la estructura y operando sobre el cóccix y la hipófisis". "Introdujeron en el cuerpo las plumas glandulares del ser andrógeno".
"Y se dijo Yahve‑Dios: No es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él (Gen.2‑1ó)...Y de la costilla que del hombre tomara, formó Yahve‑Dios a la mujer y se la presentó al hombre, el hombre exclamó: ¡Esto si que es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne! (Gen.2‑22/23)...Separaron los sexos; los hicieron a su imagen y semejanza".
Leyendo el texto bíblico encontramos claves interesantes que refuerzan esta ilustración (dibujo H), en primer lugar, la costilla que arranca de la columna vertebral o espalda, lugar este donde la intervención por parte de los Elohim, fue decisiva al operar la parte baja dé la columna, es decir, cortarle la cola al reptil y la parte alta o hipófisis donde precisamente podemos localizar el centro vital psico‑anímico y motor del hombre. Otra clave muy interesante la tenemos en la propia afirmación de este prototipo humano cuando dice: "Esto es hueso de mis huesos y carne de mi carne", aduciendo claramente a una unidad sintética primaria o materia prima inicial, de donde se partió para la posterior división de sexos. Respecto del antepasado nuestro, anfibio, el investigador de fósiles vertebrados del museo nacional de Canadá, Dale Russel, dio a conocer al medio público el "dinosauroide", que reunía la síntesis explicativa de nuestro trabajo en este punto.
"Modeló Dios al hombre de la arcilla y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado (Gen.2:7) Los Elohim dijeron: "A1 hombre le daremos la luz para vivir en conciencia".‑ Al caballo (cuerpo) le daremos un jinete eterno (espíritu). A1 cuerpo se acopló el astral". (Dibujo I).
En el Génesis 3:22, Yahve‑Dios, dice: "He aquí al hombre hecho como uno de nosotros", y reincide en la pluralidad de patrones o seres patronímicos. "Cuando comenzaron a multiplicarse los hombres sobre la Tierra y tuvieron hijas, viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron de entre ellas por mujeres, las que bien quisieron (Gen.61/2)...Existían entonces los gigantes en la Tierra, y también después cuando los hijos de las estrellas copularon con las hijas del hombre, injertando nuevos genes y valores hereditarios. E1 ambiente fue mutado para hacer posible la evolución de la vida; los dinosaurios sufrieron una reducción estabilizarte de la propia mole y aparecieron nuevos animales e insectos traídos de otros mundos.
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