El país por un dinerito - El orden sagrado no debe ser alterado

17 - El orden sagrado no debe ser alterado

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Monografía creado por José Del Grosso. Extraido de: http://www.rebelion.org/seccion.php?id=24
18 de Enero de 2006
La ira de la oligarquía se ha retroalimentado y desbordado por el hecho de que esta sabía que Chávez alteraría el sagrado orden establecido por ellos. Alterar este orden, para la mayoría de sus miembros representa sentirse heridos gravemente en lo más profundo de su psyche y de su personalidad, pues para ellos el dinero y el control sobre los demás, representa ser alguien. Según su mentalidad, mientras más fortuna y control se tenga sobre el resto de las personas, mayor es el valor que se posee, mayor es la seguridad psicológica y material que se adquiere. En lo más recóndito de sus mentes haber perdido el control sobre la población, simbólicamente representa, además, haber perdido el poder “natural y sagrado” que supuestamente esta posee sobre la mayoría. Siendo así, muchos de ellos se han dicho: “No podemos permitir que ese negro alzao se haga con la hacienda que tanto sacrificio, trabajo y esfuerzo nos ha costado”.

La Constitución Bolivariana

Con el resultado de las elecciones presidenciales del 98, tanto la oligarquía nacional como el imperialismo estadounidense perdieron la esperanza de seguir manteniendo, a través de su candidato Salas Römer, el orden establecido durante los 40 años de dictadura democrática.

Salas Römer, el empresario eficiente, representaba un cambio total hacia el neoliberalismo. Eso significaba, entre otras cosas, que de ganar las elecciones, Salas Römer se convertiría para USA en su “hombre de confianza”, el cual garantizaría la privatización de los recursos petroleros de Venezuela. Más aún, que les garantizaría contar con una posición geopolítica privilegiada para continuar con sus planes de colonización sobre el resto de Latinoamérica.

Para su desesperación, el candidato favorito de USA y la oligarquía nacional no sólo perdió las elecciones, sino que, además, en el camino hacia las elecciones presidenciales se desmoronaron los partidos políticos tradicionales y el Pacto de Punto Fijo llegó a su final, todo lo cual los dejó sin sus habituales instrumentos de manipulación y control económico y político. Estos hechos dejaron sin piso e incrementaron la desesperación de la oligarquía y sus aliados estadounidenses ante la posibilidad de que Chávez iniciara un cambio estructural socio-económico en el país. Desde entonces, cada paso de Chávez hacia un cambio estructural del antiguo orden, ha estado acompañado de la desesperación de la mal llamada oposición y el desbordamiento de su violencia.

Uno de los primeros pasos de Chávez hacia la consolidación de los cambios estructurales del país fue proponer una nueva Constitución. Obsesionados con la paranoia del comunismo, aunque la nueva Constitución habla del respeto a la propiedad privada, la oligarquía venezolana trató de hacerla pasar por comunista. Chávez se encargó se hacer llegar el proyecto de la Constitución Bolivariana a la mayor cantidad de gente posible con el fin de que posteriormente fuese sometida a referéndum.

Resulta increíble el que la mayoría de la gente de la falsa oposición no se leyera el proyecto y que los pocos que se lo leyeron lo criticaran argumentando, entre otras cosas, que era una ridiculez; que era un error lo de la democracia participativa porque “la chusma es ignorante y no sabe lo que quiere”; que Chávez perdía el tiempo con esas estupideces sobre los derechos de la mujer; y que a nosotros qué demonios nos importaban los derechos de los indígenas.

Los medios, los politiqueros y los supuestos expertos en ciencias políticas calificaron al proyecto de manera despectiva, diciendo que se trataba del “populismo” y la “demagogia” de un dictador. La pregunta obligada es: ¿Desde cuándo los dictadores someten a referéndum una Constitución que permite la participación del verdadero Pueblo en la vida política? El resultado del referéndum fue que la mayoría de la población dijo Sí a la propuesta de Constitución. La respuesta de la oligarquía ante el referéndum y la posterior aprobación de la Constitución Bolivariana por parte de la Asamblea Nacional, fue incrementar sus ataques a Chávez de las formas más inverosímiles, como el crear un clima político y económico que llevara la economía nacional a la bancarrota.

Por su parte, los medios de desinformación, no hicieron sino reflejar las mezquindades de los ricos, la clase media y sus aliados imperialistas, que metían y siguen metiendo sus narices en el país y que de todo opinaban y siguen opinando sesgadamente a favor de sus intereses.

Las mujeres no cuentan

Una de las cosas que ha molestado más a la clase media y a los ricos desde que Chávez surgió como candidato a las elecciones presidenciales de 1998 ha sido sus consideraciones hacia la mujer. Chávez la ha sacado del sótano, ha reconocido sus derechos y participación en la vida social, lo cual va totalmente en contra de los principios subyacentes a los patrones inconscientes de conducta del arquetipo del patriarca.

Entendiendo el verdadero papel de la mujer en la sociedad, desde un principio Chávez no se quedó en meros discursos y en relatar episodios significativos de la historia de Venezuela en la que la mujer ha jugado un papel protagónico y decisivo, sino que, además, en lo concreto, dio un primer gran paso al incluir en la Constitución Bolivariana el siguiente Artículo:

“ Artículo 88.-El Estado garantizará la igualdad y equidad de hombres y mujeres en el ejercicio del derecho al trabajo. El Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social”.

La Constitución Bolivariana reconoce, además, el derecho que tienen las amas de casa a la seguridad social. Otro gran paso, ya en la práctica, ha sido crear el BanMujer, Banco para el desarrollo de la mujer. Las burlas de la clase media y de los ricos no se hicieron esperar. Sobre todo, las de un grupo significativo de mujeres pertenecientes a estas clases. Si la Ley también les concede igualdad de derechos a las mujeres de dicho sector, entonces, ¿por qué muchas de ellas se mofaron y opusieron?

Sencillamente, porque su mentalidad es machista. Para ellas el machismo es un valor: “Mi marido sí es un macho”; y, como es lógico, también estimulan y defienden como un valor el machismo de sus hijos.

Muchas de las que pertenecen a la clase media y alta se refieren a la mujer venezolana como putas y bichas. Lo que es muy común entre las madres extranjeras, que explícitamente prohíben a sus hijos varones mantener relaciones con estas. Desde el punto de vista capitalista, mantener relegada a la mujer representa ganancia, explotación. No es posible olvidar que en este sistema a la mujer siempre se le paga menos y cuando consigue trabajo, usualmente lo obtiene bajo condiciones muy inferiores a la de los varones.

Una transformación en la economía

A finales del año 2001, ya muchos de los miembros de la oligarquía y la clase media estaban totalmente disociados a raíz de la promulgación de 49 leyes económicas que hiciera Chávez, leyes que permiten la intervención del Estado en la economía. Tanto fue así que convocaron un paro nacional el día 10 de diciembre, la cual originó, entre otras cosas, la devaluación de la moneda, inflación, quiebre de empresas y negocios, desempleo

Para la mentalidad de los miembros del poder económico, dichas leyes constituían y constituyen un agravio en contra de su supuesto derecho divino y natural de manejar a su antojo al país. Más aún, suponen ir en contra de las sagradas palabras de la ideología capitalista estadounidense.

De entre esas 49 leyes, tres en particular han molestado enormemente a la oligarquía venezolana: La Ley de Tierras, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Pesca. La Ley de Tierras, entre otras cosas, permite al Estado proceder a la expropiación y posible reparto de aquellos latifundios, cuyos propietarios se rehúsen a mantenerlas productivas, así como imponer los cultivos que considere necesario.

A simple vista esto parece injusto, pero si nos vamos a los hechos tenemos que miles de hectáreas fértiles han sido acaparadas durante décadas por la oligarquía nacional y las han mantenido sin producir nada. Lo grave de ello es que, además, muchas de esas tierras les fueron arrebatadas a los campesinos, incluso con sangre, obligándolos a abandonar el campo e irse a vivir a las ciudades, en donde les ha tocado formar parte de los cinturones de miseria. Es increíble que siendo la Madre Tierra venezolana tan fértil, Venezuela no produjera sino el 10% de los alimentos para su población.

La Ley de Hidrocarburos, entre otras cosas, incrementa los impuestos a los inversores extranjeros en el sector petrolero, establece que actividades primarias como la extracción y transporte del petróleo y sus derivados sólo pueden ser realizados a través de empresas en las que participa el Estado y establece que el porcentaje de las acciones en dichas empresas debe ser al menos del 51%... Los que más chillaron aquí fueron las transnacionales, que vieron reducidas tanto sus extraordinarias ganancias como la posibilidad de manipular y chantajear al Estado, tal como lo venía haciendo anteriormente.

La Ley de Pesca establece que una extensión de 500 metros de ancho a lo largo de toda la costa venezolana estará sujeta al control y protección del Estado. En dicha extensión se prohíbe el uso de redes de arrastre y otra serie de medidas en beneficio del medio ambiente y de los pequeños productores artesanales. En el caso de esta ley, fundamentalmente protestaron las mafias italianas y portuguesas, que venían destruyendo la flora y la fauna marina cercana a la costa y, por ende, también estaban privando de alimentos a los pobladores de menos recursos en dichas zonas.

De manera general, muchas de las medidas asumidas por Chávez y su gobierno no son de corte marxista o comunista, como nos quieren hacer ver la oligarquía venezolana, la patronal y los medios de información. Se trata de medidas adoptadas anteriormente por gobiernos con una economía capitalista, que vieron amenazadas sus soberanías por el imperialismo estadounidense, el cual se vale de estrategias tales como: comprar compañías estatales a “precio de gallina flaca” con motivo de las privatizaciones; el tener que someterse a los supuestos programas de ajuste del FMI que sólo han producido miseria, siendo uno de los casos más patéticos el de Argentina; y el sometimiento de todas las áreas de la vida social a los criterios del mercado.

Lo más importante de estas leyes es que, en la medida que han podido ser implementadas, la mayor parte de la población se ha beneficiado poco a poco a pesar del sabotaje de la falsa oposición e incluso de aquellos que se hacen pasar por afectos al gobierno.

De la entrada de dinero a las arcas nacionales con motivo de las nuevas leyes, todo el país se ha beneficiado directa o indirectamente a través de la creación y puesta en marcha de megamercados; cooperativas; créditos accesibles para agricultores y ganaderos de menores recursos; créditos para los miembros del sector de la pequeña y mediana industria; campañas de alfabetización; creación de miles de Escuelas Bolivarianas, que proveen de tres comidas completas a los niños y que, así mismo, han permitido el ingreso de más de un millón de nuevos estudiantes; plan de viviendas para los más necesitados; asistencia médica

Pero la obra de Chávez no se limita a favorecer a los pobres, también incluye planes en los que pueden intervenir la clase media y rica y grandes obras que van a beneficiar al país en su conjunto como lo son la construcción de un segundo puente sobre el río Orinoco; las obras de dragado en los ríos Apure, Arauca…para hacerlos navegables y favorecer el comercio de la zona; la recuperación y terminación de represas como la de Guri, que nos permite abastecer al país de electricidad y comercializarla al vendérsela a Brasil y Colombia; la recuperación de la Siderúrgica de Guayana que iba a ser vendida por tres centavos a las transnacionales

En lo concerniente a los impuestos, la clase media alta y los ricos dicen sentirse muy afectados y estar furiosos, porque el gobierno comunista y autoritario de Chávez les hace cumplir con las leyes tributarias. Es de recalcar que sólo aquellas personas que perciben salarios por encima del salario mínimo pagan impuestos y que los mismos son mayores en porcentaje en la medida que los ingresos son mayores.
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5 opiniones

cultura de masas

buena
Opinión respetable

Hay críticas de forma por que de fondo no se atreven. Miedo al ridículo y falta de argumentos
no esta totalmente bien redactado pero manifiesta mucha de la verda que otros niegan

mas elementos de juicio que vienen a consideracion, mis mas sentidas felicitaciones por el atrevimiento de poder decir lo que piensas, eso es lo que llamo libre desarrollo de la personalidad.
fue una mierda esa epoca

era una porqueria la forma de tratar a los imigrantes de la epoca ...
Pero que burro eres.

Utilizas la retórica más fácil y barata que has encontrado. Para atreverte a publicar algo, sin el temor a hacer el ridículo, debes aprender primero las reglas básicas de la redacción.
Evita repeticiones innecesarias. Tu articulito, parece escrito por un párvulo. Primero debes de tratar de ilustrarte un poco, de lo contrario parecerás un perfecto ignorante.
Utiliza el diccionario, es un buen aliado para los iletrados, y si te animas, lee, es bueno, y lo necesitas mucho.

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