El perfume de Palestina - La ocupación
Monografía creado por Iosu Perales. Extraido de: http://www.rebelion.org/seccion.php?id=24
23 de Enero de 2006
Ciencias sociales, Historia, Pensamiento y política
3 - La ocupación
El conflicto israelí-palestino es en realidad la historia de una ocupación. Una ocupación que impulsa y extiende la colonización con el objetivo de sustituir a un pueblo por otro. Una colonización que pretende la inversión forzada de la demografía a través de la deportación de centenares de miles de palestinos, mediante guerras, confiscaciones de tierras, viviendas y propiedades y acciones punitivas de castigo -ya hay cuatro millones fuera de su tierra, en el exilio-; la negación a su retorno y la importación de judíos de todas partes del mundo. Sólo en el año 2001 el gobierno israelí construyó 34 nuevos asentamientos de colonos en territorios palestinos de Cisjordania.
Entender que se trata de una ocupación es fundamental para contextualizar la dialéctica de la violencia: se trata de la violencia de los conquistadores contra la resistencia de los ocupados. Se podrá discutir si determinadas resistencias de los ocupados son convenientes e incluso éticamente admisibles, pero no cabe duda que es la violencia sistemática del ocupante a lo largo de los últimos 55 años la culpable de la tragedia: castigos colectivos, matanzas, la destrucción literal de 536 poblaciones palestinas en 1948, la demolición de casas en nuestros días, la ocupación de tierras y propiedades palestinas y su confiscación, los saqueos, los cierres herméticos de ciudades y pueblos a lo largo del tiempo, las detenciones masivas... Estas son medidas visibles a las que hay que añadir otras más sutiles que también tienen un efecto devastador: la negación de permisos de construcción o para negocios en Jerusalén, la imposibilidad de acceder a las fuentes de agua, la propia frustración de sentirte prisionero en tu tierra. Lo que está ocurriendo es una barbaridad que supera toda capacidad de entendimiento. "El Kamikaze palestino es una consecuencia de la represión Israelí. La ideología compartida por los Kamikazes es que el pueblo palestino no se dejará masacrar y que también la población civil israelí será víctima de las políticas de su gobierno. Esta estrategia revanchista ha permitido a Israel generalizar la represión y legitimarla bajo la excusa de "lucha contra el terrorismo".7 Esta es una espiral realmente infernal en la que no hay dos bandos simétricos implicados, sino un Estado que proyecta todo su enorme poder contra un pueblo sin Estado privado de armas eficaces para defenderse.
Cuando se retiren los tanques y se levante el asedio sobre las poblaciones palestinas reocupadas, nos echaremos las manos a la cabeza. ¿Qué objetivo antiterrorista se cumple destruyendo las alcaldías, las clínicas, las escuelas, los edificios de los ministerios palestinos, varios institutos especializados en derechos civiles, estaciones de radio? ¿Qué objetivo antiterrorista se cumple destruyendo la ciudad vieja de Nablus, patrimonio histórico de la humanidad y que equivale en sentido figurado a una destrucción de Venecia?
¿Por qué el ejército israelí destruye todo a seres comunes y corrientes por el solo hecho de ser palestinos? Tantos seres humanos enterrados en fosas comunes, tanto cientos de desaparecidos, tanto niños huérfanos a la intemperie entre las ruinas... ¿Cómo es posible que las víctimas de los nazis alemanes constituidos ahora en verdugos apliquen castigos colectivos, mostrando una conducta racista propia de quien cree ser el pueblo elegido por la providencia divina? Golda Meir en 1967, respondió así a una pregunta de un periodista del Sunday Times: "¿Palestino? qué es eso. El pueblo palestino no existe". Ellos no existen. La cuestión es tan grave como sencilla: el terror israelí no persigue sólo matar, desea también destruir todo aquello que pueda constituir la base de un futuro Estado palestino: destruir su sociedad, sus infraestructuras (carreteras, torres eléctricas, cableado telefónico, bombas de agua) sus autoridades, sus símbolos. Su terror humilla y ataca permanentemente a la identidad palestina.
Un ejemplo de la vileza israelí: La ciudad de Jaffa, hoy día pegada a Tel Aviv, tiene su origen hace cinco mil años. Como un balcón sobre el mediterráneo su puerto fue el arco de entrada en Palestina de civilizaciones, de comerciantes y navegantes, de invasores. En Jaffa plantó sus reales el mismísimo Napoleón. Una ciudad palestina de sabor antiguo, de cultura nacional y a la vez cosmopolita. Una ciudad de hondas raíces que podemos visualizar en su legado artístico, en sus manifestaciones literarias, en sus mezquitas. Jaffa, ciudad en la que vivían setenta mil palestinos fue conquistada y anexionada a Israel en la guerra de 1948. Sus pobladores fueron expulsados y los que hicieron frente a la ocupación murieron o fueron hechos presos y más tarde obligados al exilio. Hoy Jaffa es una ciudad judaizada. Uno de sus barrios de arquitectura más atractiva ha sido convertido en hogar de artistas judíos. Pues bien, en Jaffa hay un promontorio desde el que se divisa un mar testigo de tanto dolor. En el promontorio un monumento en forma de gran placa de bronce. En la placa el siguiente título: "Historia de Jaffa" Y la historia comienza así: "Jaffa fue liberada en 1948..." Nada de los cinco mil años de la ciudad. Como si no existieran. Jaffa existe oficialmente desde 1948. Esto es la ocupación.
¿Con qué razones puede el ocupante israelí ofenderse ante la resistencia del ocupado y pretender aparecer como víctima? Podemos preguntarnos : ¿cuándo es legítimo el uso de la violencia? Si la respuesta es nunca ¿por qué se demoniza la violencia palestina mientras la israelí se eleva a la categoría de represalia a modo de autodefensa? Y si la respuesta es "sólo en caso de autodefensa" ¿por qué no se admite esa calificación para la resistencia del pueblo ocupado? Curiosamente el terrorismo es considerado arma de los débiles palestinos porque los fuertes israelíes controlan el sistema doctrinario y su terror no cuenta como terror.
Los atentados suicidas, indiscriminados, no son precisamente espejo de valores que debiéramos impulsar para hacer un mundo mejor. Pero esos atentados se han de contextualizar en un ambiente psicológico colectivo de desesperación por la larga ocupación militar israelí de 55 años y la barbarie sistemática etnicista y racista que implementan los sionistas. A finales del año 2002 un suicida palestino cometió un horrible atentado en la ciudad israelí de Haifa matando a 15 ciudadanos israelíes. Un atentado indiscriminado y condenable que sacudió a la opinión pública. Sin embargo, durante las ocho semanas anteriores sin atentados, el ejército israelí había matado a 140 palestinos en un goteo diario que parece formar parte del paisaje natural de Cisjordania y Gaza.
¿Cómo le podemos llamar a lo que viene ocurriendo desde hace 55 años en los territorios ocupados? Israel controla completamente Palestina, convertida en una geografía de cientos de islotes que como manchas de leopardo hacen imposible que los palestinos tengan un territorio continuado. La infraestructura de la ANP que apenas tiene autoridad sobre un16% del territorio está siendo destruida. El ejército israelí controla las entradas y salidas de villas y ciudades palestinas. La ciudadanía palestina sólo puede moverse de un sitio a otro con permiso israelí. Todos los puntos de salida al mundo exterior son controlados por Israel. La economía Palestina está asediada, dependiente de los permisos de Israel para la entrada y salida de productos. Los asentamientos de colonos, ahora 170, aumentan y una red de carreteras los unen, dejando a los palestinos como extranjeros en su propio país. La policía palestina surgida de Oslo está bajo fiscalización israelí en cuanto a número de efectivos y armas. El propio presidente Arafat se encuentra confinado en Ramhalla, asediado.
He dicho que esta es la historia de una ocupación. La ocupación se ha desarrollado históricamente en varias fases.
La primera Aliya a Palestina se produjo en el período 1882-1903 con judíos provenientes sobre todo de Rusia, antes de la elaboración del proyecto sionista de Herzl. Era una estrategia silenciosa de infiltración que a finales del siglo XIX bajo el impulso del Congreso Sionista de Basilea en 1897 tomó mayor impulso. En 1903 habían llegado 25.000 judíos a Palestina. El sionismo no fue bien recibido entre los judíos que se encontraban asentados en Jerusalén, judíos mesiánicos que afirmaban que Israel como entidad política no puede existir hasta la llegada del Mesías. Entonces Palestina estaba ocupada por el Imperio Otomano con cuyo sultanato negoció el propio Herzl el apoyo a la creación de un hogar judío en Palestina a cambio de desarrollar la zona con los fondos de la rica comunidad judía. Si hubo acuerdo éste no funcionó por el inicial rechazo de las familias capitalistas judías al proyecto sionista.
La idea de formar un Estado judío se había fortalecido en un ambiente de nacionalismos imperantes en Europa. Pero inicialmente, los judíos que encabezaban el proyecto no pensaron curiosamente en Palestina, tal y como afirma Charles Zorgbibe8. Pensaron en Argentina, con mucho territorio despoblado. Argentina fue propuesta por las familias hacendadas judías -como los Hirsch – que la consideraban una zona más rica. Cuando vieron inviable la idea manejaron la posibilidad de Egipto. Wadi El Arish – Península del Sinaí, Egipto – fue propuesta por Herzl a los británicos como escala previa para un segundo éxodo a la Tierra Prometida, pero fue rechazada por los británicos pensando que generaría inestabilidad en la zona del Canal de Suez. Luego se plantearon la posibilidad de la isla de Chipre lo que fue desestimado por Gran Bretaña que hizo la contraoferta de Kenia, aunque por un error de localización geográfica se mencionó Uganda. Herzl defendió la idea en el VI congreso sionista de 1903 pero fue rechazada. A la muerte de Theodor Hertzl el liderazgo de Jaírn Weizmann, de acuerdo con los británicos, definieron Palestina como el Hogar Nacional para el pueblo judío.
Ciertamente Gran Bretaña fue clave en la formación del Estado de Israel. La declaración del ministro de exteriores Lord Balfour en 1917, al decir que los judíos deben tener "Un Hogar Nacional en Palestina" desencadenó una oleada de entusiasmo en los medios judíos de todo el mundo.9 Cuando Gran Bretaña asumió el mandato de tierras palestinas tras la derrota del Imperio Otomano, de Alemania y del Imperio Austro-Húngaro en la primera guerra mundial, favoreció que oleadas de judíos llegaran a Palestina. Los judíos siguieron la estrategia de comprar tierras con el apoyo del Fondo Nacional Judío que disponía de capitales de los lobbys de Europa y Estados Unidos.
En la década de los 30 la política británica dio un giro táctico restringiendo la llegada de inmigrantes por vías ilegales, pero ya los judíos no estaban dispuestos a retroceder. Organizaron un ejército secreto, la Haganá; surgió una organización llamada Irgún, especializada en atentados. También se organizaron otros grupos terroristas como Stern o Lehi. Las bombas iban contra los ingleses y contra los árabes. Después, lo ocurrido en Alemania con el holocausto nazi, rompió la resistencia británica. Estados Unidos se puso a la cabeza, presionado por el lobby judío norteamericano y las grandes potencias europeas dieron un Estado a Israel por varias razones: para lavar la conciencia de lo ocurrido en la Alemania nazi; y para crear un Estado occidentalizado, aliado, que jugara el papel de futuro gendarme en la región, guardando el canal de Suez, asegurando vía libre hacia la India y controlando a los países petrolíferos.
En 1947 la ONU sancionó la partición de la Palestina histórica, otorgando el 56% al futuro Estado de Israel y el 44% al futuro Estado de Palestina. La UNSCOP -Comisión Especial de Naciones Unidas para Palestina-, encargada de elaborar ese Plan hablaba de Estado judío y Estado árabe. La reacción del pueblo palestino y del mundo árabe fue la no aceptación de una solución política que creaba un estado artificial como modo de resolución de un problema que afectaba a Occidente tras el holocausto judío en la Alemania nazi.
En 1948 Israel se apoderó de la mayor parte de la Palestina histórica, destruyendo nada menos que quinientos treinta poblados árabes.10 En ese tiempo 750.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares: son parte de los cuatro millones de refugiados actuales que no pueden volver. La guerra de 1948 permitió a Israel aumentar el territorio bajo su dominio, pasando del 56 al 78%. El resto, el 22%, quedó en manos jordanas y egipcias, hasta la guerra de 1967.
En 1967, durante la guerra de los seis días, Israel se apoderó también de la Cisjordania que se encontraba entonces bajo administración jordana, y de la franja de Gaza que estaba ocupada por Egipto. La ocupación total se prolongó hasta los acuerdos de Oslo.
Fue la Intifada de 1987-1992 la que obligó a los israelíes a buscar un camino negociado, si bien en ello pudo influir la necesidad de normalizar la situación de Israel una vez acabada la Guerra Fría, sin modificar en lo sustancial su ocupación de los Territorios palestinos.
7 Sergio Yahni en "Brazil do Facto"
8 Zorgbibe, Charles, Historia de las Relaciones Internacionales. Alianza Editorial. Madrid, 1994.
9 El 2 de noviembre de 1917 se redactó la declaración Balfour en forma de una carta que Lord Balfour lemandaba a Lord Rothschil, en la que decía : "El gobierno de su majestad ve favorablemente eleestablecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío".
10 1948 es para los palestinos Al-Naqba, “el desastre” o la “catástrofe”.
Entender que se trata de una ocupación es fundamental para contextualizar la dialéctica de la violencia: se trata de la violencia de los conquistadores contra la resistencia de los ocupados. Se podrá discutir si determinadas resistencias de los ocupados son convenientes e incluso éticamente admisibles, pero no cabe duda que es la violencia sistemática del ocupante a lo largo de los últimos 55 años la culpable de la tragedia: castigos colectivos, matanzas, la destrucción literal de 536 poblaciones palestinas en 1948, la demolición de casas en nuestros días, la ocupación de tierras y propiedades palestinas y su confiscación, los saqueos, los cierres herméticos de ciudades y pueblos a lo largo del tiempo, las detenciones masivas... Estas son medidas visibles a las que hay que añadir otras más sutiles que también tienen un efecto devastador: la negación de permisos de construcción o para negocios en Jerusalén, la imposibilidad de acceder a las fuentes de agua, la propia frustración de sentirte prisionero en tu tierra. Lo que está ocurriendo es una barbaridad que supera toda capacidad de entendimiento. "El Kamikaze palestino es una consecuencia de la represión Israelí. La ideología compartida por los Kamikazes es que el pueblo palestino no se dejará masacrar y que también la población civil israelí será víctima de las políticas de su gobierno. Esta estrategia revanchista ha permitido a Israel generalizar la represión y legitimarla bajo la excusa de "lucha contra el terrorismo".7 Esta es una espiral realmente infernal en la que no hay dos bandos simétricos implicados, sino un Estado que proyecta todo su enorme poder contra un pueblo sin Estado privado de armas eficaces para defenderse.
Cuando se retiren los tanques y se levante el asedio sobre las poblaciones palestinas reocupadas, nos echaremos las manos a la cabeza. ¿Qué objetivo antiterrorista se cumple destruyendo las alcaldías, las clínicas, las escuelas, los edificios de los ministerios palestinos, varios institutos especializados en derechos civiles, estaciones de radio? ¿Qué objetivo antiterrorista se cumple destruyendo la ciudad vieja de Nablus, patrimonio histórico de la humanidad y que equivale en sentido figurado a una destrucción de Venecia?
¿Por qué el ejército israelí destruye todo a seres comunes y corrientes por el solo hecho de ser palestinos? Tantos seres humanos enterrados en fosas comunes, tanto cientos de desaparecidos, tanto niños huérfanos a la intemperie entre las ruinas... ¿Cómo es posible que las víctimas de los nazis alemanes constituidos ahora en verdugos apliquen castigos colectivos, mostrando una conducta racista propia de quien cree ser el pueblo elegido por la providencia divina? Golda Meir en 1967, respondió así a una pregunta de un periodista del Sunday Times: "¿Palestino? qué es eso. El pueblo palestino no existe". Ellos no existen. La cuestión es tan grave como sencilla: el terror israelí no persigue sólo matar, desea también destruir todo aquello que pueda constituir la base de un futuro Estado palestino: destruir su sociedad, sus infraestructuras (carreteras, torres eléctricas, cableado telefónico, bombas de agua) sus autoridades, sus símbolos. Su terror humilla y ataca permanentemente a la identidad palestina.
Un ejemplo de la vileza israelí: La ciudad de Jaffa, hoy día pegada a Tel Aviv, tiene su origen hace cinco mil años. Como un balcón sobre el mediterráneo su puerto fue el arco de entrada en Palestina de civilizaciones, de comerciantes y navegantes, de invasores. En Jaffa plantó sus reales el mismísimo Napoleón. Una ciudad palestina de sabor antiguo, de cultura nacional y a la vez cosmopolita. Una ciudad de hondas raíces que podemos visualizar en su legado artístico, en sus manifestaciones literarias, en sus mezquitas. Jaffa, ciudad en la que vivían setenta mil palestinos fue conquistada y anexionada a Israel en la guerra de 1948. Sus pobladores fueron expulsados y los que hicieron frente a la ocupación murieron o fueron hechos presos y más tarde obligados al exilio. Hoy Jaffa es una ciudad judaizada. Uno de sus barrios de arquitectura más atractiva ha sido convertido en hogar de artistas judíos. Pues bien, en Jaffa hay un promontorio desde el que se divisa un mar testigo de tanto dolor. En el promontorio un monumento en forma de gran placa de bronce. En la placa el siguiente título: "Historia de Jaffa" Y la historia comienza así: "Jaffa fue liberada en 1948..." Nada de los cinco mil años de la ciudad. Como si no existieran. Jaffa existe oficialmente desde 1948. Esto es la ocupación.
¿Con qué razones puede el ocupante israelí ofenderse ante la resistencia del ocupado y pretender aparecer como víctima? Podemos preguntarnos : ¿cuándo es legítimo el uso de la violencia? Si la respuesta es nunca ¿por qué se demoniza la violencia palestina mientras la israelí se eleva a la categoría de represalia a modo de autodefensa? Y si la respuesta es "sólo en caso de autodefensa" ¿por qué no se admite esa calificación para la resistencia del pueblo ocupado? Curiosamente el terrorismo es considerado arma de los débiles palestinos porque los fuertes israelíes controlan el sistema doctrinario y su terror no cuenta como terror.
Los atentados suicidas, indiscriminados, no son precisamente espejo de valores que debiéramos impulsar para hacer un mundo mejor. Pero esos atentados se han de contextualizar en un ambiente psicológico colectivo de desesperación por la larga ocupación militar israelí de 55 años y la barbarie sistemática etnicista y racista que implementan los sionistas. A finales del año 2002 un suicida palestino cometió un horrible atentado en la ciudad israelí de Haifa matando a 15 ciudadanos israelíes. Un atentado indiscriminado y condenable que sacudió a la opinión pública. Sin embargo, durante las ocho semanas anteriores sin atentados, el ejército israelí había matado a 140 palestinos en un goteo diario que parece formar parte del paisaje natural de Cisjordania y Gaza.
¿Cómo le podemos llamar a lo que viene ocurriendo desde hace 55 años en los territorios ocupados? Israel controla completamente Palestina, convertida en una geografía de cientos de islotes que como manchas de leopardo hacen imposible que los palestinos tengan un territorio continuado. La infraestructura de la ANP que apenas tiene autoridad sobre un16% del territorio está siendo destruida. El ejército israelí controla las entradas y salidas de villas y ciudades palestinas. La ciudadanía palestina sólo puede moverse de un sitio a otro con permiso israelí. Todos los puntos de salida al mundo exterior son controlados por Israel. La economía Palestina está asediada, dependiente de los permisos de Israel para la entrada y salida de productos. Los asentamientos de colonos, ahora 170, aumentan y una red de carreteras los unen, dejando a los palestinos como extranjeros en su propio país. La policía palestina surgida de Oslo está bajo fiscalización israelí en cuanto a número de efectivos y armas. El propio presidente Arafat se encuentra confinado en Ramhalla, asediado.
La ocupación progresiva
He dicho que esta es la historia de una ocupación. La ocupación se ha desarrollado históricamente en varias fases.
La primera Aliya a Palestina se produjo en el período 1882-1903 con judíos provenientes sobre todo de Rusia, antes de la elaboración del proyecto sionista de Herzl. Era una estrategia silenciosa de infiltración que a finales del siglo XIX bajo el impulso del Congreso Sionista de Basilea en 1897 tomó mayor impulso. En 1903 habían llegado 25.000 judíos a Palestina. El sionismo no fue bien recibido entre los judíos que se encontraban asentados en Jerusalén, judíos mesiánicos que afirmaban que Israel como entidad política no puede existir hasta la llegada del Mesías. Entonces Palestina estaba ocupada por el Imperio Otomano con cuyo sultanato negoció el propio Herzl el apoyo a la creación de un hogar judío en Palestina a cambio de desarrollar la zona con los fondos de la rica comunidad judía. Si hubo acuerdo éste no funcionó por el inicial rechazo de las familias capitalistas judías al proyecto sionista.
La idea de formar un Estado judío se había fortalecido en un ambiente de nacionalismos imperantes en Europa. Pero inicialmente, los judíos que encabezaban el proyecto no pensaron curiosamente en Palestina, tal y como afirma Charles Zorgbibe8. Pensaron en Argentina, con mucho territorio despoblado. Argentina fue propuesta por las familias hacendadas judías -como los Hirsch – que la consideraban una zona más rica. Cuando vieron inviable la idea manejaron la posibilidad de Egipto. Wadi El Arish – Península del Sinaí, Egipto – fue propuesta por Herzl a los británicos como escala previa para un segundo éxodo a la Tierra Prometida, pero fue rechazada por los británicos pensando que generaría inestabilidad en la zona del Canal de Suez. Luego se plantearon la posibilidad de la isla de Chipre lo que fue desestimado por Gran Bretaña que hizo la contraoferta de Kenia, aunque por un error de localización geográfica se mencionó Uganda. Herzl defendió la idea en el VI congreso sionista de 1903 pero fue rechazada. A la muerte de Theodor Hertzl el liderazgo de Jaírn Weizmann, de acuerdo con los británicos, definieron Palestina como el Hogar Nacional para el pueblo judío.
Ciertamente Gran Bretaña fue clave en la formación del Estado de Israel. La declaración del ministro de exteriores Lord Balfour en 1917, al decir que los judíos deben tener "Un Hogar Nacional en Palestina" desencadenó una oleada de entusiasmo en los medios judíos de todo el mundo.9 Cuando Gran Bretaña asumió el mandato de tierras palestinas tras la derrota del Imperio Otomano, de Alemania y del Imperio Austro-Húngaro en la primera guerra mundial, favoreció que oleadas de judíos llegaran a Palestina. Los judíos siguieron la estrategia de comprar tierras con el apoyo del Fondo Nacional Judío que disponía de capitales de los lobbys de Europa y Estados Unidos.
En la década de los 30 la política británica dio un giro táctico restringiendo la llegada de inmigrantes por vías ilegales, pero ya los judíos no estaban dispuestos a retroceder. Organizaron un ejército secreto, la Haganá; surgió una organización llamada Irgún, especializada en atentados. También se organizaron otros grupos terroristas como Stern o Lehi. Las bombas iban contra los ingleses y contra los árabes. Después, lo ocurrido en Alemania con el holocausto nazi, rompió la resistencia británica. Estados Unidos se puso a la cabeza, presionado por el lobby judío norteamericano y las grandes potencias europeas dieron un Estado a Israel por varias razones: para lavar la conciencia de lo ocurrido en la Alemania nazi; y para crear un Estado occidentalizado, aliado, que jugara el papel de futuro gendarme en la región, guardando el canal de Suez, asegurando vía libre hacia la India y controlando a los países petrolíferos.
La partición
En 1947 la ONU sancionó la partición de la Palestina histórica, otorgando el 56% al futuro Estado de Israel y el 44% al futuro Estado de Palestina. La UNSCOP -Comisión Especial de Naciones Unidas para Palestina-, encargada de elaborar ese Plan hablaba de Estado judío y Estado árabe. La reacción del pueblo palestino y del mundo árabe fue la no aceptación de una solución política que creaba un estado artificial como modo de resolución de un problema que afectaba a Occidente tras el holocausto judío en la Alemania nazi.
En 1948 Israel se apoderó de la mayor parte de la Palestina histórica, destruyendo nada menos que quinientos treinta poblados árabes.10 En ese tiempo 750.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares: son parte de los cuatro millones de refugiados actuales que no pueden volver. La guerra de 1948 permitió a Israel aumentar el territorio bajo su dominio, pasando del 56 al 78%. El resto, el 22%, quedó en manos jordanas y egipcias, hasta la guerra de 1967.
En 1967, durante la guerra de los seis días, Israel se apoderó también de la Cisjordania que se encontraba entonces bajo administración jordana, y de la franja de Gaza que estaba ocupada por Egipto. La ocupación total se prolongó hasta los acuerdos de Oslo.
Fue la Intifada de 1987-1992 la que obligó a los israelíes a buscar un camino negociado, si bien en ello pudo influir la necesidad de normalizar la situación de Israel una vez acabada la Guerra Fría, sin modificar en lo sustancial su ocupación de los Territorios palestinos.
7 Sergio Yahni en "Brazil do Facto"
8 Zorgbibe, Charles, Historia de las Relaciones Internacionales. Alianza Editorial. Madrid, 1994.
9 El 2 de noviembre de 1917 se redactó la declaración Balfour en forma de una carta que Lord Balfour lemandaba a Lord Rothschil, en la que decía : "El gobierno de su majestad ve favorablemente eleestablecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío".
10 1948 es para los palestinos Al-Naqba, “el desastre” o la “catástrofe”.
Valora este capítulo:
Autor y licencia de 'El perfume de Palestina - La ocupación'
|
Opiniona sobre 'El perfume de Palestina - La ocupación' (0)
Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Opina sobre este monografía |
Wikis relacionados con 'El perfume de Palestina - La ocupación'
Si se han emitido avisos de alerta o advertencia de huracán, podrá adoptar estas medidas...
Más »
El estudio de los manuscritos bíblicos de Qumrán ha demostrado que, en la época inmediatmente...
Más »
Estos poemas son extraidos pricipalmente de cita:
AMÉMONOS
AMOR
BAJO LA LLUVIA
COMO LA PRIMAVERA...
Más »
Muchas personas imagina que los llamados virus informáticos son unos organismos que flotan en el...
Más »
Este es el Diccionario de Plantas Mágicas elaborado por nosotr@s. Esta basado en nuestra propia...
Más »


