



Rafael Cansinos-Assens fue un maestro en el artículo periodístico y en el ensayo. Colaboró en las revistas y periódicos más importantes de la primera mitad del siglo XX: Helios, Prometo, Renacimiento, Revista Ibérica, El Imparcial, El Pais, La Libertad, La Tribuna, etc. Su dirección de la revista Cervantes (1918-1922) contribuyó, aún más, a expandir su veta literaria. En la revista mencionada publicará "Poemas en prosa. Canto al no nacido". Con su estilo diáfano se adentra en lo más profundo del ser que no ha nacido. El sentimiento se apodera no sólo del escritor sino también del lector. El ensayista al final exclama: "Por ti, ¡oh, nonato!, el canto de la elegía se alternará con el de esperanza, y hasta el final me reservaré para ti como para la más grande obra, y más feliz que los que vieron corromperse sus frutos, seré de los que vieron corromperse sus frutos, seré como esos árboles que alzan su frondas aguzadas" (9).
El apoyo primigenio del novecentismo estuvo en las revistas y en los periódicos; son los que ventearon las ideas de los novecentistas a través del artículo; el soporte principal partió de algunas revistas y el periódico El Sol, sobre todo. Ortega y Gasset se encargó de que saliera el semanario España. El escritor Luis García Blanco fue el que puso el dinero para que bajo el rótulo "Liga de Educación Política" se constituyeran las bases de una nueva publicación. El 29 de enero de 1915 ya estaba en la calle. En su primera página, Ortega escribía: "Nacido del enojo y la esperanza, pareja española, sale a este mundo este semanario España. (...) Todos sentimos que esa España oficial dentro de la cual o bajo la cual vivimos no es la España nuestra, sino una España de alucinación y de inepcia" (10). De alguna forma, este pensamiento se entroncaba con lo que escribió Antonio Machado, también en este primer numero, con el título "A una España joven": "'El hoy es malo, pero el mañana... es mío'. Y es hoy aquel mañana de ayer ... Y España toda, /con sus sucios oropeles de Carnaval vestida /aún la tenemos: pobre, escuálida y beoda; /mas hoy de un vicio malo: la sangre de su herida". Se trata de una crítica a la política oligárquica española de aquel momento. Antonio Machado colaboró también en el número cinco ("Elegía a Giner"), en el seis (Héroes de la independencia de España. Agustina de Aragón"), en el nueve ("España en paz"), en el treinta y cinco ("La mujer manchega") y en el cincuenta y seis ("A Rubén Darío").
Gerardo Diego publicó en el número 215, el 22 de mayo de 1919 el poema "Azar" ('La ruleta celeste / -blanco, verde, rojo, azul- / gira lenta, lentamente') que formaría parte del libro Imagen. También apareció el poema "Ría" en el número 318, el 29 de abril de 1922 . En 1920, del 31 de julio al 23 de octubre, se publicó la primera versión de Luces de bohemia de Ramón María del Valle-Inclán. Ésta consta de doce escenas. A partir de enero de 1923 fue dirigida por Manuel Azaña. De 1916 a 1922 el director fue Luis Araquistáin. La imagen intelectual se notó con el ex Presidente de la República, e incluso el elitismo que desprendió. En la revista podemos observar la diferencia entre los hombres del 98 y los intelectuales novecentistas o llamados también de 1914. Desde el punto de vista intelectual, España se convirtió en el segmento de todo el descontento nacional, y, sobre todo, se pusieron de manifiesto las corruptelas nacionales. En el campo artístico, se decantó por una expresión realista y crítica. El semanario, en fin, sirvió de escaparate de todos los males que afloraban en el país. Como ejemplo, sirva el artículo que escribió Miguel de Unamuno desde su exilio en Francia "La crisis del monarquismo" que fue publicado el 3 de marzo de 1923.
La aparición de Revista de Occidente supuso aire fresco para la intelectualidad española que aspiraba a una cierta corresponsabilidad con el resto de Europa. Pero, si la comparamos con la España, aquélla se centra mucho más en la cultura y, por ende, deja de lado esa impronta militante política que sobresalió en España. Nuestra Generación del 27 tuvo en la revista, en un primer momento, un vehículo esperanzador: Rafael Alberti, Jorge Guillén, Pedro Salinas y Federico García Lorca se vieron ensalzados con las publicaciones de Cal y Canto, Seguro Azar, Romancero gitano y Canciones.
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