Entre los requerimientos, planteados por los diferentes autores a la formación de un buen profesional de la información, pudieron establecerse los siguientes:
1991
- Incorporación del potencial tecnológico disponible para optimizar sus funciones.5
- Desarrollo en su campo.5
- Actualización.5
- Preparación y asimilación de elementos de las especialidades que atienden.5
1993
- Comprensión y utilización del lenguaje de la ciencia.10
- Adaptación al sistema económico.10
- Capacitación empresarial.10
- Capacidad innovadora y creativa.10
- Conocimiento de las teorías y vinculación con los métodos de investigación.10
- Capacidad para ejercer funciones de dirección.10
- Investigación con enfoques interdisciplinarios.10
1994
- Formación plurivalente y flexible.11
1995
- Posibilidades para sistematizar y clasificar el conocimiento.12
- Habilidades para la comunicación.12
- Adaptabilidad a los cambios.12
1996
- Conocimiento del análisis de sistemas, gerencia de información, marketing de productos y servicios, legislaciones. 14
- Aplicación de enfoque sistémico.14
- Dominio personal y aprendizaje en equipo.15
- Comprensión de las nuevas funciones a desempeñar.15
- Disminución de las funciones de custodia de los fondos y de la actitud pasiva.16
- Convivencia con su entorno.17
- Relación con el informático. 17
- Reciclamiento. 17
1997
- Comprensión y ejecución de la gestión de información. 18
- Percepción multimedial y multifacética. 18
- Posicionamiento y reinserción en diferentes ambientes organizacionales. 18
1998
- Aptitudes y actitudes profesionales marcadas por los conceptos de calidad. 28
- Superación profesional. 19
- Asimilación de los cambios que se introducen en los procesos de selección y adquisición, procesamiento y, en especial, en los servicios de valor agregado. 19
- Inserción en las nuevas formas de búsqueda y distribución de la información. 29
- Acentuación de las funciones de especialista en información. 29
1999
- Investigación y publicación sobre sí mismo. 22
2000
- Aplicación de herramientas de administración. 21
- Desarrollo de mecanismos de localización y recuperación mejores. 23
- Trabajo con metadatos, almacenes de datos, minería de datos. 23
- Empleo de técnicas, cada vez más sofisticadas, no sólo para la gestión de la información sino para alcanzar la gestión del conocimiento. 23
- Dominio de los índices y motores de búsqueda en Internet. 24
2001
- Desarrollo de nuevas formas de ofrecer los servicios. 4
- Utilización máxima de los recursos disponibles, a partir del dominio pleno de los recursos de información de la organización. 4
- Búsqueda de respuestas a las dificultades. 4
- Interacción con diferentes sistemas culturales y organizacionales. 4
- Creación de bases de datos y organización de las redes. (Orozco Silva E. La inteligencia organizacional. Observaciones no publicadas.)
2002
- Criterio propio.25
- Interpretación y satisfacción de las necesidades de los usuarios con los recursos a su alcance, a partir del uso de las nuevas tecnologías.25
- Administración de los recursos a su disposición para la solución de los problemas de los usuarios.25
- Comprensión de la relación entre la tecnología y los procesos de gestión de información. 25
- Asimilación de los avances en materia de ciencia y tecnología de la información. 25
- Capacidad de motivar, liderazgo y creatividad. 30
2003
- Generar un efecto de sinergia en la información. 26
- Trabajar en equipo y ejercer influencia en otros. 26
El perfil ocupacional del profesional de la información trasciende la simple organización pasiva de la información y las funciones asociadas tradicionalmente con ella: recibir, organizar y custodiar la información. Ahora está claro que todo no se queda en el circuito cerrado que forman los documentales y las vías formales de comunicación.
En este compendio, puede observarse la exigencia de un amplio rango de habilidades, útiles para desempeñar un rango igual de funciones. Sus disímiles actividades profesionales se ubican en muchas disciplinas y en campos del quehacer diferentes.
Aun cuando son múltiples los requisitos para formar un profesional de la información!, tal vez, las primeras exigencias son las relacionadas con el dominio de las nuevas tecnologías de la información, el conocimiento, tanto de su especialidad como de aquella en que presta sus servicios, así como su capacidad de creación; talento y tecnología han de andar juntas en el ejercicio de la profesión.
Debilidades
Sin embargo, es insoslayable el hecho de que tanto la disciplina como la profesión atraviesan una época difícil desde el punto de vista académico. Entre las debilidades esenciales, señaladas por los autores consultados, se encuentran:
1996
- Distorsión de la imagen profesional.15
- Mantenimiento de los límites en el servicio.15
- Desarrollo simultáneo de la tecnología de información.15
- Bajo nivel de profesionalismo.15
- Falta de identificación de las funciones del profesional y del paraprofesional.15
- Distorsión y depauperación de la instalación.15
- Debilidad de los mecanismos de formación y desarrollo profesional.15
- Escasa cooperación.15
- Gran pasividad.15
- Poca conciencia de los profesionales de la información acerca de sus funciones.28
- Baja demostración de la imagen de un profesional eficiente, adaptable a los cambios que impone el mundo moderno.19
- Conformación con la integración mediante el simple asociacionismo, a la espera de que los cambios los produzcan otros o lleguen por sí solos. 22
2003
- Los especialistas en información no se identifican como actores de la sociedad de la información, por ende no identifican sus funciones y compromisos. 31
La supervivencia de muchos de los profesionales de la información formados en el pasado se encuentra en relación directa con la eliminación, aún presente, de estas debilidades.
Es importante integrar lo tradicional con lo nuevo. Ciertos autores planteaban que algunas de las aristas del profesional de la información desaparecerían con la irrupción de la información electrónica; sin embargo, no es así totalmente, muchas cualidades necesarias para su desenvolvimiento en un ambiente tradicional son necesarias incluso para un buen desempeño en el entorno actual.
Sin dudas, este recorrido por poco más de una década, evidencia la evolución que experimenta el perfil del profesional de la información, debido, sobre todo, a las constantes transformaciones que experimenta la sociedad de la información, donde él ha de convertirse en un actor principal. Han pasado de ser recolectores, organizadores y difusores de documentos para enfrentarse a la captura, análisis, acceso y diseminación de datos e información mediante técnicas computacionales, a partir de un conjunto de habilidades y técnicas gerenciales. 4
Se exige que el profesional de la información sea cada vez menos: monitor en la organización de la información, cumplidor de tareas rutinarias, administrador de colecciones, crítico de los errores de sus usuarios, centralizador de documentos, dependiente de su acervo, intermediario pasivo y oscuro entre cuatro paredes y que sea cada vez más: motivador en el uso de la información, sintetizador ágil de información, administrador de productos y servicios de información, promotor de los aciertos del cliente, jugador del equipo en el proceso de acceso a la información, entusiasta del acceso, alguien que agrega valor a la información y un amante de la visibilidad. Que transite del documento a la información, del uso al acceso, de la fuente al recurso, de lo reactivo a lo proactivo, de la planificación operativa incremental a la planificación estratégica, de la visión presentista a la visión de futuro, de la calidad de los productos y servicios a la calidad total, del liderazgo autocrático al liderazgo cooperativo y participativo, de la función de los procesos a la agregación de valor, así como de la colaboración a la alianza estratégica.
Mucho se habló de él, en los primeros años de la década de los ´90, como un gestor de la información y en los primeros del siglo XXI, como gestor del conocimiento, así como sobre sus necesidades: formación, investigación e interdisciplinariedad.
Al ser el profesional de la información en esta sociedad, alguien que orienta las tendencias, que forma hábitos, transmite conocimientos, es importante un alto desarrollo ético y una honradez en su actuación. Por tanto, no debe ofrecer una falsa imagen de sus capacidades o denigrar a otros profesionales; debe mantenerse actualizado, actuar en defensa de los intereses de su profesión, cooperar con sus colegas, entregar el mejor servicio posible, utilizar todas las fuentes de información relevantes y respetar las legislaciones vigentes.
Cierto proverbio árabe expresa "la diferencia entre un jardín y un desierto no es tan solo el agua, sino el hombre". La visión que ofrece este recorrido realizado en el tiempo por la literatura sobre el tema y por los criterios de diferentes autores sobre las funciones, requerimientos y debilidades del profesional de la información permite parafrasear dicho proverbio y decir: "la diferencia entre una sociedad u otra no es tan sólo las tecnologías, sino el hombre".