1. Bomarzo en el mundo de las ideas
Con la llegada del Renacimiento, hombre y sociedad se transforman: por lo general, dinero no falta, mano de obra gratis -o casi- abunda, los guerreros vuelven- entre guerra y guerra- a casa, las damas se dedican a la poesía, se cubren el rostro de afeites y mares de perlas cubren los vestidos al punto de casi no poder entrever el género que las soporta.
Los pétreos castillos medievales se presentan desfasados para amparar tanto lujo y tanta conversación delicada: ha llegado el momento de las villas74. Las villas no sólo son ocasión de fasto y esparcimiento sino que materializan una fuga de la corrupta ciudad a un retiro modélico: el augurado por la Utopia de Thomas Morus. El hombre no escapa hacia la pura naturaleza sino hacia una perfectible forma de la arquitectura. Utópica, más que arcádica, porque ésta desprecia el aspecto político del modelo ofrecido. Utópica como realizable y ajustable a un proyecto armónico entre hombre y naturaleza. Para el joven Orsini, Bomarzo es patria (también el sentimiento de patria poseía en el Renacimiento una fuerza distinta a la de la actualidad), raíces y fuerza innovativa a la vez.
Ya en los tiempos en que el joven Pier Francesco es enviado a Florencia, (un intento de su padre de apartar de su vista y de la de los Orsinis "normales" al vástago contrahecho), se entera a través de las cartas de su abuela Diana Orsini, que su padre ha emprendido importantes reformas en la casa familiar.
... me acongojaba pensar en lo que estaría aconteciendo en mi adorado Bomarzo, y sentía que me despojaban arteramente de lo más mío ...75
El dolor y el miedo con que el joven Orsini recibe la noticia es comprensible: él no está todavía preparado para aceptar la transformación de aquella caparazón que una vez conoció en Bomarzo. Pero la estancia del futuro príncipe en la entonces capital del refinamiento italiano, produce en su persona una transformación que irá paralela a la que sufre Bomarzo bajo las órdenes de su padre. Al volver a casa, lo recibe el afecto de Diana Orsini:
Las primeras palabras que brotaron de sus labios, cuando caí en sus brazos luego de la larga ausencia, fueron para decirme cuánto me había embellecido en la Toscana. Me observaba y me lo repetía.76
La residencia familiar no había cambiado lo suficiente para no seguir siendo aquello que era: su refugio. Morada y morador seguían, embellecidos, perteneciéndose. Más tarde, siendo príncipe de Bomarzo, construirá para su princesa Julia Farnese, el más adornado estuche: un palacio con frescos en las paredes y techos, tapices exquisitos, esculturas ... Pero el esteta no está satisfecho. Desde su juventud persigue un ideal que todavía no ha alcanzado. Señales del mundo exterior dejan ver que es posible obtener algo que va más allá de suntuosos salones o jardines convencionales:
Los planes fabulosos de Miguel Angel -por ejemplo, el que lo inquietó cuando trabajaba para seleccionar los bloques de piedra destinados a la magnificiencia fúnebre de Julio ll,- que consistía en convertir la montaña entera de Carrara en una estatua ciclópea ...77
Bomarzo no podría transformarse en un brocato verde, las texturas vegetales no serían las más apropiadas para escribir con ellas una obra de arte eterna:
... tuve por primera vez la idea, vaga, difusa, de lo hermoso que sería transformar las rocas que en su fragosidad emergen, en inmensas esculturas...78
A medida que pasa el tiempo, Pier Francesco va acumulando en su mente las formas fantásticas:
... soñé que estaba en un parque rocoso, poblado de inmensas esculturas ...79
Con esto sueña el joven desheredado: tiene por delante un largo camino de crímenes y traiciones hasta poder realizar su deseo.
Esas rocas grises encerraban en su estructura la materialización de mis sueños.80
... el Sacro Bosque de los Monstruos cuya semilla maduraba en lo profundo de mi ser ...81
Finalmente las condiciones están dadas para comenzar la gran obra. No se trata de remozar el jardín a la manera de las grandes villas romanas. Ya lo advertía Erasmo:
... consumidos por la monomanía de edificar, cambian hoy lo redondo en cuadrado y mañana lo cuadrado en redondo ...82
El proyecto no sabe de juegos acuáticos y macetones floridos: el príncipe quiere escribir en piedra su autobiografía. El jardín debe continuar la labor comenzada con las colecciones, completar la materialización de sus apetencias narcisistas.
La ballena de Ariosto, los seres mitológicos, las cortesanas de lujo, los animales fantásticos, la rosa de cinco pétalos (Venus y el amor platónico, también símbolo del secreto hermético), la historia del criado Abul y su elefante, la de su hermano Maerbale, deben quedar para siempre atrapados en la piedra blanda de los alrededores de Bomarzo:
... evocando, de forma inagotable, una misma historia, la suya.83
2. Bomarzo en el mundo de las obras
La gran obra comienza a ser una realidad: el templo dedicado a Julia Farnese, su primera esposa, ya muerta (octogonal, porque el número ocho significa resurrección), el teatro, el ninfeo, el edificio inclinado, la gruta:
... el golpeteo de los obreros que rompían y esculpían las piedras, nos informaba de que proseguía la obra de su transformación.84
El Bosque Sacro pretendía ser en piedra lo que el Orlando había sido en letras y rima: la imaginación sin límites, el reino de lo imposible incorporado a la cotidianeidad, las batallas, el amor y la locura. El arquitecto se asemeja, de pronto, al mago, dice Goebel, ya que los dos de alguna manera, compiten en la creación de una antinaturaleza.85
Actualmente sería incorrecto calificar al Sacro Bosco de renacentista- ya que es absolutamente manierista- pero si sigo utilizado el aquel término, es porque Mujica Lainez lo hace.
El parque es mucho más: es la declaración ética que no pudo dejar escrita sino en antinomias talladas en la piedra:
1. Mangia bevi e gioca
2. Spregia le cose terrene
3. Vivi bene e sarai felice
Los montículos iban cediendo bajo los golpes de los campesinos, y las figuras que surgían, como sucede en el Orlando Furioso, se asemejaban a los amantes petrificados por la malvada hada Alsina: la regresión al mundo mineral de la materia viva.
Las salpicaduras leonadas y violetas que el ocaso distribuía sobre las rocas, las metamorfoseaba en felinos y en gigantes...86
Finalmente la obra que tantos desprecios en el seno de su familia le ocasionó, estaba terminada, pero no hubo ocasión de festejo: el parque no fue inaugurado nunca. La muerte de su primera esposa, luego la de su primogénito, fue llenando Bomarzo de fantasmas; pero el Príncipe había encontrado el poema que no pudo escribir:
Mi tema y yo nos habíamos encontrado y formábamos desde ese segundo una indistructible unidad. Mi vida ... mi vida transfigurada en símbolos ... salvada para las centurias ... eterna ... imperecedera.87