La definición del "tipo" aparece por primera vez en el año 1340 en el marco de la teología como:
Personnage, événement ou institution de l'Ancien Testament, annoncant, préfigurant un personnage, un événement ou une institution du Nouveau.*
En 1496, se anota en el Miroir historial von Jean de Vignay como sinónimo de "modèle" y "symbole". En 1732, en el Dictionnarie de la Langue Francoise, Pierre Richelet lo define como"caractère gravé & imprimé par quelque chose" y "copie d'un modelle".*
En el siglo XIX, el Grand Dictionnaire Universel de Larousse, lo presenta como:
I. "modèle idéal; objet réunissant à un haut degrè les traits, les caractères essentiels de tous les objets de meme nature";
II. "Ensemble de traits caractéristiques";
III. "Figure, personnage d'une forte originalité et propre à servir de modèle aux artistes aux ècrivains";
IV "Personne originale".57
Ya en nuestros días, Umberto Eco acerca su opinión sobre "lo típico":
Wenn man unter dem Typischen das Individuum versteht, dann liegt auch hier nur eine einfache Variation von Worten vor. Typisieren wird in diesem Falle so viel bedeuten, wie das Individuum zu charakterisieren oder zu definieren und darzustellen.58
Y un poco más adelante:
Vor allem müssen wir uns fragen, ob nicht jede künstlerische Schöpfung in eigentümlischer Weise 'typisch' ist ....
¿Cuándo se transforma entonces el héroe de uma materia literaria en un "tipo literario"?
Tiene que existir un fenómeno de abstracción capaz de transportar esa figura a través de los siglos contando con la complicidad del lector. El lector que descubre la figura, la reconoce, y finalmente se proyecta en ella. Lukács coloca el tipo literario al mismo nivel que el Realismo:
Realismus bedeutet nicht die minutiöse Wiedergabe der Realität, sondern die literarische Verdichtung (...) der bedeutsamsten Momente einer historischen Periode oder einer Situation.59
Es decir que la sociología del personaje triunfa por sobre sus otras facetas, trascendiendo su mera posición de objeto estético. ¿Cómo se pone en evidencia esa sicología? Siguiendo con Umberto Eco:
... in seinen Inhalten eine 'persönliche Handschrift' erkennen läßt, eine bestimmte Sicht der Realität, die von verschiedenen Lesern oder Betrachtern als die vollkommene Erhellung ihrer eigenen Wahrnehmungen erlebt wird.60
Volviendo a nuestro tema, el "hombre renacentista perfecto" está adornado por determinadas cualidades: sabe bailar bien, sabe hacer la corte con sutileza, está familiarizado con los juegos nobles, habla varios idiomas, e incluso es un buen ejecutante (con la frecuente pretención de llegar a ser un virtuoso).
Pier Francesco no es un cortesano: es un príncipe, y le hubiese bastado ser un buen jinete y amante de las armas para corresponder a lo que se esperaba de él. Sabemos que montaba con toda la dignidad (o indignidad) que le permitía su parcial invalidez y que fue a la guerra dos veces, nunca convencido- por obligación la primera vez, y por aburrimiento la segunda-, bailaba torpemente, estaba excluido de los juegos y sus dotes de seductor brillaban por su ausencia.
¿Me imagina alguien a mí danzando? ¿Me imagina ejercitando los pasos, floretas, saltos al lado, saltos en vuelta, encajes, medias cabriolas, cabriolas atravesadas, vacíos, vueltas de folías ...61
No es eso lo que trasforma al Conde de Bomarzo en un "tipo renacentista", pero sí la gran pasión a la que dedica su tiempo y prácticamente toda su fortuna: la búsqueda de la belleza.
La trayectoria vital del protagonista se inscribe, como la del Quijote o la Celestina entre la afirmación "cada uno es artífice de su ventura", perspectiva de la responsabilidad, o cada uno es "hijo de sus obras", perspectiva de la libertad.
La verdad es que yo fui un típico hombre del Renacimiento ...62