5 - La imaginación monstruosa

Monografía creado por Ricardo R. Laudato. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/alarconc.html
23 de Agosto de 2006

A modo de marco ideológico, se recordará que, en sede historiográfica, se afirma que la categoría de lo monstruoso (dicho esto en un sentido muy lato) volvió a hacer su aparición en la cosmovisión del oeste europeo luego del llamado clasicismo. Muchas de las discusiones sobre la delimitación del concepto de barroco giran alrededor de este hecho. Los románticos, a su vez, mediante su invención de la Edad Media, reinstalaron lo monstruoso sin comprender en profundidad que su reinterpretación era, en buena medida, una reacción frente a la vejez ornamental, apetecida por el peor de los neoclacisismos. De ahí que muchos de ellos fueran incapaces de explicar la iconografía monstruosa del arte medieval. En efecto, si la mayor fuente de atracción para el romanticismo radicaba en el misterio, ¿cuántos de ellos pudieron advertir la diferencia de grado entre lo monstruoso y lo sagrado? Estaría de más explicar aquí por qué autores como Blake o Hölderlin jamás fueron considerados la norma de su tiempo, o por qué Nietzsche se enojó tanto con Sócrates. En el fondo, como lo viene afirmando la morfología de las culturas más actual, la cuestión de los mundos posibles, esa suerte de fenomenología de lo imaginativo, es lo que Europa y el Occidente todo vienen discutiendo desde hace cuatro o cinco siglos sin querer dar con la solución.

Ésta fue, pues, la situación histórica en la que Alarcón se halló a sí mismo en tanto creador. Sin duda terminó por decidirse por el uso imaginativo recto, pero confundió rectitud con un discurso filosófico preestablecido y, cuestión aún más importante, perdió la noción de jerarquía de la representación, esencial para tratar el ordenamiento del cosmos (idea basal, al menos, para explicar la motivación de un texto como El escándalo). Una de las lecturas del hombre Alarcón muestra el extravío. Admirador de Shakespeare, habría debido entender que Ariel era tan monstruoso como Calibán, a pesar de que no compartiera la inferioridad de este último. En justicia, cabe recordar que el guadijeño no fue (ni será) el único en hacer este tipo de lecturas; entre otros, nueve años después de la muerte de Alarcón y en un medio muy distinto, el uruguayo José Enrique Rodó basó toda su filosofía del arielismo en un equívoco similar.

5 opiniones

hay k aburrido

no esta mal pero k horror!!!!!11
nel me da hueva!!!!!!

la vdd me da mucha flojera
abordaje ala manera porterior a 1874

apesta
Me sirvió de mucho.

Me tocó hacer un análisis de la estructura y de las formas discursivas de el escándalo, y este articulo me fue de mucha, mucha ayuda. Gracias!.
Helloy.

Este tipo de texto no me gusta por que no tiene imagenes para poder expresarnos e imaginar mucho mejor y con exactitud. Asi todos entenderiamos y.

Monografías relacionados con 'El talento solitario de Pedro Antonio de Alarcón'

Hoy por hoy, parece haber sólo dos formas de abordar un texto literario: la primera... Más »

Autor y licencia de 'El talento solitario de Pedro Antonio de Alarcón'


Monografía de Ricardo R. Laudato. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/alarconc.html CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.