



Si tomamos los veintisiete ejemplos que forman nuestro corpus, encontramos que:
| (2) | - Va, Antoni, estigues quiet, que pot venir el Martí! - ¡Déjame! Puede llegar Martín. |
| (25) | - Va Mercè, has de tenir més confiança... - Mercedes, has de tener más confianza... |
Si examinamos detenidamente los ejemplos, veremos que cuando la traducción es venga o vamos -o incluso en el caso de anda- el sentido que se le quiere dar a la frase no varía en absoluto en ambas lenguas:
| 19. | - Va, fora! Pesat, que ets un pesat! - Vamos, andando pesado, que eres un pesado. |
| 10. | - Va puja, que t'ajudo. - Venga, súbete, vamos. |
| 17. | - Vindràs, oi? Va home, només un moment... - ¿Irás, no? Anda, hombre, sólo un momento... |
No sucede lo mismo cuando la expresión no se traduce. Ya se ha comentado anteriormente que cuando se suprime la expresión, cambia ligeramente el matiz de la secuencia y esta pierde expresividad (ejs. 13, 20, 21 y 25).
Desconocemos totalmente los criterios que ha seguido el redactor del texto para traducir la expresión en unos casos y suprimirla en otros; lo que sí podemos afirmar es que en los supuestos que estamos trabajando existe una perfecta equivalencia entre las expresiones venga, vamos // vinga, va (aunque el vinga es mucho menos frecuente), por lo que no parece necesario buscar otros recursos para resolver la traducción.
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