



Veamos en primer lugar las cuatro secuencias donde aparece:
| 7. | - Fuig, dona... va, arregla't, que anirem a sopar! - Venga, va mujer... Arréglate y vámonos a cenar... |
| 14. | - Va, estigues quiet, home! El meu nebot pot venir en qualsevol moment. - Va, Ricardo, Antonio puede llegar de un momento a otro. |
| 15. | - Ho saps perfectament. El meu veí, el marit de la Rosa. - Va, mujer, no disimules. El nuevo vecino, el marido de Rosa. |
| 26. | - Va Rosa, i tu no diràs res? - Eh, Rosa, «y tú no dices nada? - (no hay texto en catalán) - Va, mamá. |
El primer problema que encontramos es que el va con el significado que estamos trabajando no aparece en ninguno de los diccionarios ni gramáticas del español consultados; Moliner (1966; 168-170, ir), por ejemplo, habla del vaya, del vamos a ver, del vamos, anda, pero no menciona el va.
Tampoco lo hemos encontrado en novelas que pretendan reflejar el habla coloquial, mientras que el venga sí aparece con bastante frecuencia. Veamos algunos ejemplos de El Jarama (Sánchez Ferlosio 1956; 94, 97, 98, 120):
- Para mí que te quieres hacer de rogar. Venga ya, galápago...
(...)
- ¿Qué hacéis ahí como pasmados? ¡Venga, ayudar a papá a sacar los trastos de la maleta!
(...)
- ¡Venga! ¡No me tengáis así!
(...)
- Venga, Justina; pues tú y yo contra el ramo de la carne...
También Haverkate (1994; 167), al hablar de los mandatos, utiliza el siguiente ejemplo: ¡Venga, apaga esa luz!
Así pues, tras las comprobaciones pertinentes, la conclusión a la que llegamos es que realmente se trata de un caso de interferencia lingüística, es decir, que el va aparece en estos contextos debido a que en catalán es una expresión viable y muy productiva y que, por lo tanto, los traductores de la serie han decidido mantenerla en algunos casos, conscientes o no de que se trata de una interferencia lingüística.
En cuanto al posible origen de la interferencia, bien puede ser producto de la confusión, muy común en el español de Cataluña, entre los verbos ir y venir del español y los verbos anar y venir del catalán; es decir, la misma confusión que llevaría a decir ¡ya vengo! en lugar de ¡ya voy! o dentro de un rato vendré a verte por dentro de un rato iré a verte. Según Fabra (1979; 199, 1714), en catalán, anar es: moure's passant d'un punt a l'altre en una direcció determinada indicada per un adverbi o frase adverbial; dirigint-se a un indret determinat, que no és ací ni aquí, indicat per una determinació circumstancial; y venir es: transportar-se d'un lloc al lloc on és el qui parla o aquell a qui hom parla, por lo que es posible decir ara mateix vinc a casa teva a alguien que está en su casa. Sin embargo, Marsá (1987; 48) dice que en español ir indica siempre un movimiento de la primera persona (aquí) a la segunda (ahí) o a la tercera (allí) o bien de la segunda a la tercera, mientras que venir sólo puede indicar movimiento de la segunda o tercera personas hacia la primera, por lo que ahora mismo vengo a tu casa sería incorrecto, ya que de la primera persona a la segunda, sólo puede utilizarse el verbo ir.
Sin embargo, aunque es posible que dicha confusión tenga algo que ver o incluso pueda estar en el origen de la cuestión que estamos tratando, esta también se podría explicar de una manera mucho más simple y es que la productividad del va catalán en determinados contextos ha llegado a contaminar y a invadir un terreno que en español en principio era del venga (y que también pueden ocupar el vamos, el anda y otras expresiones similares).
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