En este apartado es donde se verifica realmente los objetivos de comunicación de cada medio.
Reunión de tapa real: impacto político
Las cúpulas máximas de las redacciones suelen reunirse al menos tres veces al día. La última de ella se llama "reunión de tapa". Suelen ser entre las 19 y 20 hs, y lo que se proponen no sólo es definir los temas que irán a la portada sino también cómo fueron evolucionando el trabajo de las noticias previstas para esa tapa. Los temas de discusión son limitados: analizan, contextualizar y vuelven a centrarse en uno o dos temas prioritarios. La razón es que el ciudadano, mientras pasa por un kiosco, no pierda más de cinco segundos para leer la página uno y convencerse de que debe comprarlo. De tantas que se analizan, es prioritario pensar en la competencia, cómo lo titularía si ambos medios cuentan con la primicia. Lo importante es ser explosivos y llegar rápido a la gente. Pero tampoco podemos obviar algo que es muy frecuente: el impacto político. Así como se lo acusa a la Justicia de no cumplir, desde el caso de Watergate, el periodismo tiene la tentación de cambiar el orden político-social de la realidad a través de severas denuncias, que en sí son noticias elaboradas y verdaderas. Pero la mayoría de las veces incurre a declaraciones exclusivas del gobernador con el fin de generar una polémica que le otorgue continuidad a la noticia.
Por lo tanto, el objetivo comunicativo de la tapa papel no es otro más que poner al tapete la primicia y buscar un impacto, pero no tanto en la sociedad, sino más bien en el ámbito gubernamental, empresario y aunque parezca mentira, mediático -no hay mejor negocio que ser el centro de un "rebaño" de periodistas que por radio y televisión hablen de lo que salió en el papel-.
Reunión de tapa virtual: la curiosidad
Si en la reunión de tapa "real" se determinan las noticias de mayor impacto político, la reunión de tapa "virtual" definirá las noticias de mayor impacto en la curiosidad de los lectores. Así como en el caso del papel, la reunión de tapa se realiza cuando las páginas de la edición aún no están cerradas, la reunión de tapa virtual se hace cuando ya fueron pasadas por la computadora todas las páginas cerradas de la edición que se va a publicar. Así, el periodista on line cuenta con la ventaja de conocer detalladamente cada noticia y evaluar si en la tapa papel existió alguna fuerte omisión que la versión digital puede salvar. En síntesis, el periodista on line puede rescatar realmente cuáles son las noticias que un navegante -conocido su perfil de antemano-, contará con la predisposición para leer. Y si se trata de un diario electrónico regional, acudirá con más curiosidad a la pesca de información local. "Un visitante va a una web por considerar que aporta algo novedoso. Es como aquella webcam que ofrecía la vida on line de una chica durante las 24 horas. Todo el mundo hablaba de esa chica. En los contenidos pasa lo mismo: un visitante acudirá a una web que le reporte algo único que otras no aportan".
Recursos gráficos que equilibran y desequilibran
Internet "democratiza" la presentación de los contenidos informativos. Mucho se ha dicho al respecto. García Villa entiende a la democratización como "la posibilidad de que sean los mismos usuarios los que participen con su propio contenido a través de comunidades virtuales según áreas de interés, o de manera más tajante, en un chat con algún funcionario o artista. Es el usuario quien lo interroga". Al parecer, el periodista pierde grado de importancia. "¿Dónde queda así el papel del periodista?" Él ya no es quien entrevista y al igual que con el comercio electrónico, el intermediario tiende a desaparecer". El otro lado cuestionable sobre la democratización de Internet es el grado de accesibilidad. El mexicano Antulio Sánchez le puso un nombre: "La división digital". Por lógica, no todos tienen computadora y quienes cuentan con ella, si se conectan a la red apenas lo hacen para mandar un email o para entretenerse en un portal, pero son muy pocos los que acuden al diario electrónico. Entonces vale comprender como un único público el que tiene la suerte de acceder a un diario electrónico. Ellos comparten conocimientos y factores culturales. En cuanto a recursos gráficos, se puede asegurar que existe una suerte de "democracia". Desde una página web casera, o de una institución gubernamental, hasta un periódico o portal de noticias, pueden estar armados en base a un Flash 4 o Macromedia. El tamaño del monitor es igual, y todos son a colores. Da lo mismo ver la National Geographic que un diario electrónico de Río Negro, si está bien hecho el diseño. La eficiencia comunicativa tiene más que ver con el orden de búsqueda y presentación de contenidos que con el prestigio de la marca. Los recursos gráficos de los diarios electrónicos son tan limitados que por ejemplo, Los Andes On Line y La Voz del Interior (Córdoba) (
www.lavoz.com.ar) ∞son iguales. Son limitados respecto del papel, pero los espacios de publicación son ilimitados. Pero ambos arrojan una ventaja "virtual": los recursos gráficos sirven para notar las diferencias de jerarquía de las noticias. Una versión papel, gracias al programa de diseño Quark, cuentan con innumerables tipografías, tamaños, estilos, rotación, etc. La tipografía de los diarios electrónicos son muy pocas. Las variaciones de tamaño de imágenes, también. En algunos diarios electrónicos directamente no entran las infografías, para dar un caso de limitación. Sin embargo, todas estas contrariedades arrojan como positivo una "democratización" en la presentación de los contenidos, que se hace más evidente cuando se rejerarquiza una noticia que vale la pena llevarla a la página principal y ponerlo a la misma altura de una noticia de impacto político de tapa. Es el mejor momento de darse cuenta qué es lo más interesante para leer, dónde se sitúa lo curioso. De este modo, sin dejar de lado un par de informaciones de consideraciones, las noticias llevadas a la tapa por la reunión de tapa papel y virtual tienen la chance de contar con la misma consideración de lectura por parte del navegante.