1 - Introducción


Monografía creado por Vicente Valenzuela .
08 Febrero 2007
1 2 3 4 .. 9 | siguiente >
""

Aristóteles y Santo Tomás de Aquino decían que era necesario aclarar todo al principio. Un pequeño error al inicio será grande al final. De ahí la necesidad de contextualizar  esta investigación sobre las virtudes para que no sea mal entendida.  Trataré de dar el supuesto base y luego el armazón del trabajo.  


Los únicos capaces de ser cristianos son los hombres. Esta religión no existe fuera de ellos. Es algo tan concreto que afecta la existencia de cada miembro. Es tan abstracto que influye en la dirección del espíritu universal. Yo soy cristiano (concreto) y también  parte de la Iglesia (abstracto). ¡Éste es mi contexto, mi campo de investigación!


Jesús decía: “Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo. Tomé su cruz cada día y sígueme [1]. Además: “Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí[2]. Dos citas propias para empezar. Ambas denotan carga, agonía, sufrimiento…peso.


 


El cristiano soporta un gran peso  desde la muerte de su Maestro. Es un continuo padecer. Tiene su rostro contra el suelo dominado bajo la carga. Desde que Cristo resucitó, el discípulo llena de sentido su yugo. Puede estar tranquilo. Gozando de la paz vital que trae consigo la lucha y el trabajo. Sin embargo, su vida es una eterna agonía. Está condenado a vivir la Pasión a cada instante. Es la imagen del Mesías en el Monte, sólo, lleno de amargura. Sabe que le van a matar, él lo va a permitir. Hasta la raíz de su ser llora.  Es que esa es la manera de dar vida y de enseñar a darla. Aquí está la primera virtud.


Breve explicación: En el trabajo se tratarán las virtudes y los extremos. Cada virtud tiene extremos: uno es el exceso, el otro el defecto. Ella es el medio. Así lo propone Aristóteles. También lo recrea Eurípides en sus obras:


 


“Todo lo excesivo engendra el mal. El término medio es el mayor beneficio de los mortales”[3].








[1] Mateo 9,23



[2] Mt 10,38



[3] SÓFOCLES, Edipo. EURÍPIDES, Medea, Mediterráneo, Madrid, 1985, P.77

""
1 2 3 4 .. 9 | siguiente >