Tomando en cuenta a los contaminantes o a las familias de los contaminantes, que hubieren sido identificados, durante la visita al sitio el evaluador deberá verificar:
• todas las fuentes contaminantes de todos los contaminantes;
• los medios ambientales que pudieran estar contaminados (podría apreciar derrames, olores, etc.);
• los puntos de exposición de mayor riesgo (áreas recreacionales en centros escolares, pozos, manglares, etc.);
• las vías de exposición más probables (ingestión, inhalación, contacto directo, respiración de agua, ingesta de lixiviados, limpieza oral de plumaje, absorción vía raíz etc.); y
• la población de alto riesgo que sería la receptora de los contaminantes (humana y organismos de la biota).
Si el evaluador logra determinar las rutas de exposición durante la visita, el análisis de contaminación tendrá mayor éxito y por ende, el estudio adquirirá la calidad requerida para definir el riesgo. En algunas ocasiones la fuente, no siempre puede definirse, por ejemplo, en casos de impacto de cuerpos de agua por lluvia ácida. No obstante lo anterior, el estudio debe continuar y en todo caso, en la sección última del reporte deberá exponerse la necesidad de identificar a la fuente para una mejor caracterización del sitio.