A modo conclusivo, hoy Argentina atraviesa toda una encrucijada institucional, social, económica y financiera, particularmente, desde diciembre 2001 en donde el rol del Estado ha sido incierto, contradictorio, vacilante y en esa crisis constante, la volatilidad y fragilidad del sistema económico-financiero argentino lo ha convertido en caótico y absolutamente colapsado, situación que replantea automáticamente las políticas financieras pymes oficiales, por ahora, suspendidas.
Esto mismo nos permite visualizar como toda ‘una ventana de oportunidad’ la rehabilitación y reaparición de nuevas cajas de crédito cooperativas autónomas, en donde los socios micropymes autoorganizados y con ahorros, imposiciones y prestamos recíprocos podrán recuperar la confianza perdida por disfunciones en el sistema bancario tradicional.
Precisamente, la Unión Industrial, los Intendentes de Santa Fe y de Mendoza entre otros, están pidiendo se refloten las cooperativas y mutuales de crédito atento su apoyo brindado al productor agrícola y a las pymes, tradicionalmente, cajas de crédito que con sus ahorros que en su época mejor, evitaron el cierre masivo de comercios e industrias nacionales.
Las características mas preciadas de estas cajas, es la de que tienen un radio de acción local y asociados que se conocen muy bien entre sí, lo que posibilita evaluar sus cualidades morales y demás condiciones ‘dignas de crédito’ con frecuencia cuestiones finalmente de mayor trascendencia que su solvencia patrimonial propiamente dicha.
Además, su correcta forma de obrar y su probada eficacia como sistema de financiación hace que el ahorro y el crédito queden en ese radio de acción local donde se producen y demandan y no sean llevados a otros lugares, reinvirtiéndose en los sectores que los generan.
Investigar la formación del capital propio en cooperativas de ahorro y crédito, aun en períodos con políticas gubernamentales contrapuestas, arrojará luz sobre las estrategias adecuadas al desarrollo de instituciones autónomas asociativas independientes del poder público, aspecto que deberá ser ponderado no solo por las pymes, sino que, en escala menor, por profesionales, docentes, microemprendedores, artesanos (Res. 56/98 Mercosur), huertas familiares, talleristas, etc.(otras Micropymes en realidad).
Asimismo, estas cajas cooperativas deberán ser puestas en redes regionales y ser monitoreadas y compensadas por cajas regionales cooperativas.
En otro orden de cosas y si bien la mortandad de micropymes es una realidad más que preocupante, se percibe en los micropymes empresarios una esperanza de reactivación, la mejor política social para zafar de cadenas de pagos cortadas, que corta cadenas de producción, de provisión, de servicios, de usos y consumos...
Es que el verdadero empresario espera y cree contra toda desesperanza porque tiene olfato empresarial, aptitud y actitud emprendedora, fundamentalmente, confía en sí mismo !!
Al respecto algunas de las medidas anunciadas desde Economía, a principios del 2001, esas que intentaban proteger y reactivar de alguna manera la industria nacional, permitían conservar fundadas esperanzas para las micropymes sobrevivientes...
La realidad es que por estos días de verano 2003’, la única señal de crédito que intenta trabajosamente conservar el Banco Nación, es sólo para sus clientes calificados y para procesos evolutivos de siembra, política discriminatoria e interesada atento las retenciones sobre las exportaciones agrícolas (que sube la cotización del dólar) que por otra parte es todo lo contrario a la protección que tanto los EE.UU. como la U.E. brindan a sus pymes agrícolas.
Pero ... hablar de financiamiento en serio para el sector, es hablar en serio y es tener siempre presente que las pymes aún ocupan el 75% de la población laboralmente activa, que utilizan insumos y servicios nacionales, que son de aquí y piensan seguir aquí, tributando aquí, generando riqueza aquí y exportando desde aquí....SI LAS DEJAMOS claro está!! ...para que no se vayan vía Uruguay vía euro ....algo que está detrás de esta nueva teoría monetaria
Todo esto y mucho más por cierto, debe ser parte e informar a un cuerpo único de medidas micropymes, ya que estas empresas merecen políticas activas y flexibles de apoyo a su incidencia al desarrollo humano y productivo, de manera que puedan alcanzar niveles crecientes de competitividad, acceder a nuevas tecnologías, ganar nuevos mercados o generar nuevos emprendimientos.
Para todo ello visualizamos como esencial la puesta en red del sector pymes- en el ámbito estratégico y prospectivo del Mercosur, red que queda abierta a nuevas integraciones, nuevos miembros, nuevas estrategias situacionales e iterativas.
Una discriminación positiva para el sector debe sustituir a la negativa que las somete, las mata desde la cuna o al asomar la cresta.
Poco más, poco menos, reitero una vez más, alrededor del 75% de la población laboralmente activa encuentra trabajo en este segmento empresario, en el campo o en la ciudad, lo que se relaciona estrechamente con un dato no menor: la estabilidad o inestabilidad social... según sea las políticas que concretamente se adopten para las Pymes sin dejar de mencionar todas las cadenas –formales e informales de economías paralelas- implicadas en las tercerizaciones que las mismas generan, todas las micrompresas internas o satelitales que interactúan por caso, con las grandes empresas.
De todas maneras, será necesario también, superar el presente desafío sociocultural, no sólo económico-financiero, generar nuevas culturas de esfuerzo, sacrificio, producción y solidaridad, de sobriedad compartida, es decir, todo aquello que hace a: "condiciones dignas de crédito" tomando conciencia plena de que el empleo ad vitam terminó y que serán los servicios más que la industria los que provean fuentes de ocupación y actividad, sin perjuicio del potencial de siempre de la agroindustria o el turismo inexplorado, particularmente el turismo rural, el desarrollo tunario, caprino, camélico, de la apicultura, de la avicultura, de la cunicultura, de la lombricultura, de la helicicultura, etc.
Será igualmente imprescindible alcanzar sinergias y asociativismos superadores de individualismos e inmovilismos actuales, debiendo vincular las universidades con todo su potencial v.g.: elaboración, presentación y ejecución de proyectos (la banca debe asumir riesgos y financiar proyectos convenientemente evaluados) para salir airosos de análisis cada vez más exhaustivos de los organismos o entidades crediticias a los que les interesa y mucho el plan de producción, negocios e inversiones, otros flujos de recursos, reciclajes, localización, etapas, impactos y por cierto los sindicatos, las ONG's, legitimadas socialmente, es decir, todos, deberán aportar lo suyo para tener expectativas más próximas a realidades posibles y sostenibles y el Estado deberá moderar e intervenir, v.g.: aumentando los aranceles para productos o servicios provenientes del exterior, disminuyendo los que tienen que ver con nuestras exportaciones o importación de insumos, subsidiando e interviniendo como lo hacen los países mas industrializados sin pudor ninguno cuando se trata de su industria nacional...
Vale decir, todo esto debe plasmarse en una estrategia país que enmarque la problemática: "financiamiento pymes", que la resuelva sostenida y satisfactoriamente, y la ponga a prudente distancia y fuera del alcance de corralitos o clientelismos, de los meros discursos, para que nos devuelvan la fe en nuestro destino como Nación, porque la paz social está primero y aún tenemos derecho a la felicidad, al bienestar general y a un desarrollo sostenido para el cuál, el aporte Pymes aún no ha sido reconocido ni -con todo lo hecho- ha alcanzado el financiamiento que se merece y que se ha ganado sobradamente por otra parte.
A modo conclusivo entonces y aunque reconocida su importancia socioeconómica, este sector empresarial encuentra en realidad, todavía, graves obstáculos para su crecimiento, sustentabilidad y competitividad, no obstante las previsiones de la Legislación Argentina en el art. 23 de la Ley 24.467 y la Ley 25.300, obstáculos que deberán resolverse rápida y satisfactoriamente ya que puede encontrarse en riesgo la continuidad de la inmensa mayoría de Microempresas y Pymes, ni más ni menos.-