Formas organizativas para la competitividad - Alianzas Estratégicas
Numerosas limitaciones se han superado en los tiempos modernos mediante alianzas estratégicas. Muchos fines que parecían inalcanzables se tornaron factibles cuando los recursos fueron ampliados a partir de la asociación con sociedades que tienen los mismos u otros escollos para llegar al blanco que sus proyectos les propone. Las políticas de cooperación entre compañías son una forma – no la única – de resolver los cuellos de botella al desarrollo pleno de las metas que persigue la actividad empresaria. Es esta una herramienta a la que se apela cuando no existen opciones que permitan motorizar una gestión individual con posibilidades de éxito.
Las alianzas agregan efectos sinérgicos a quienes suman sus ventajas y neutralizan desventajas, en un escenario en el que se trata de salir indemne de las amenazas y aprovechar todas las oportunidades que se presentan.
De la unión de esfuerzos aislados surgieron las primeras compañías, nacieron las industrias y las corporaciones. La época moderna trae la novedad de que estas ya no tienen la fortaleza para mantenerse frente las exigencias competitivas actuales. Aparece entonces, un nuevo tipo de mancomunión de fuerzas. Para permanecer con vida, organizaciones que nacieron de la unión de los individuos se aglutinan para crear megacorporaciones, convirtiéndose en un dato interesante del período contemporáneo. Los procesos cooperativos son visualizados estratégicamente como una nueva oportunidad de negocios y, a la vez, como una fuerte barrera para dificultar el acceso de competidores al mercado cautivo, o para disminuir la intensidad de las amenazas que una empresa puede enfrentar.
La formación de alianzas es un rasgo de madurez al que ha llegado economía, por ello ha sido más intensa hasta ahora en las zonas de mayor industrialización. Desde los países desarrollados, las alianzas estratégicas significan:
-
La posibilidad de expandir los negocios de las corporaciones, permitiendo la conquista de nuevos mercados que facilitan la amortización en el espacio, de los gasto de I & D ya que no pueden ser absorbidos en el tiempo dada la rapidez con que se suceden los ciclos;
-
La manera de diversificar su ámbito de gestión empresarial;
-
La forma de eliminar el ingreso de competidores en las áreas dominadas por la empresa;
-
Un recurso para intentar racionalizar las actividades que, como producto de su evolución, llegaron a sobredimensionar la oferta en relación con la demanda;
-
Una alternativa para mejorar la rentabilidad en sectores que se encuentran en una etapa madura o en retroceso, donde la dinámica y las mutaciones no son tan violentas.
Las alianzas se proyectaron exitosamente hacia zonas subindustrializadas, obligando a las compañías instaladas en ámbitos menos competitivos a considerarlas como un instrumento para lograr mejorar la productividad, acceder a negocios internacionales o alcanzar escalones tecnológicos que viabilicen su sustento en el mercado local o en el nuevo orden global.
El impulso y la búsqueda de alianzas estratégicas resulta la opción más viable para alcanzar la cobertura de los dos factores clave del éxito, el dominio de la tecnología y de los mercados, o sea:
§ Lograr escalas más amplias, para amortizar los costos de producción y otros gastos fijos;
§ Mancomunar esfuerzos para desarrollar nuevas tecnologías.
Esta gestión asociativa genera profundos cambios en las industrias y en el comportamiento de las empresas, creando condiciones para el imprescindible proceso de internacionalización de sus operaciones. La constitución de una nueva unidad basada en los aportes de diversas empresas permite usufructuar las fuerzas de cada una, así como la compensación recíproca de sus debilidades inherentes.
De esa forma se optimiza la utilización de los recursos y se conjugan las ventajas comparativas naturales y adquiridas que ostentan los participantes del proyecto, lo que ordena un nuevo sistema empresario , basado en el aprovechamiento mutuo de las aptitudes de unos en reemplazo de los aspectos negativos de otros, logrando así una potencia sinérgica vigorizante. La nueva unidad operativa tendrá una base más sólida de sustentación, ofrecerá menos flancos atacables y podrá enfrentar, desde una mejor posición, los desafíos de sus competidores.[11]
Las alianzas empresariales son una fórmula intermedia entre el crecimiento interno y externo, así como entre una mayor o menor integración vertical de actividades. Es decir, se trata de decidir si se incorporan o no a la empresa ciertas actividades, bien sea mediante fusiones y adquisiciones o mediante integración vertical.
|
Opiniona sobre 'Formas organizativas para la competitividad - Alianzas Estratégicas' (0)
Opina sobre este monografía |


