



Pero hay también, aunque se muestra con frecuencia mucho menor y no siempre es fácil de identificar, conducta metalingüística irreflexiva (implícita). En estos casos se recurre aintencionalmente (como "sin querer ni saber") al código como referente, produciéndose una desviación (inconsciente) en el proceso normal de automatismo verbal, desviación que genera, a su vez, un nuevo automatismo del que, con frecuencia, los hablantes tampoco son conscientes.
Una compañera profesora de inglés en un instituto de bachillerato me comentaba divertida que todavía no había conseguido nunca pronunciar en sus clases la palabra picture sin oír a continuación la risita de alguno o varios de sus alumnos, que la asociaban, por proximidad fonética, con "picha". Los profesores de lengua y de literatura podemos contar también algo parecido respecto de Follas novas (la obra de Rosalía de Castro) o del tecnicismo aparato fonador, que los alumnos asocian automáticamente con el tabú sexual. Éste es un caso típico y representativo, creemos, de conducta metalingüística irreflexiva (por parte de los alumnos), parecida a la que conduce al pueblo llano a interpretar espontánea y erróneamente condonar como derivado de "condón" e hijo putativo como eufemismo semiculto de "hijo de puta" (por asociación etimológica); si bien en casos como estos tal conducta (psicológica, interna) no suele dar lugar a manifestación verbal alguna que nos permita rastrear a posteriori "en el lenguaje", en el enunciado, la función metalingüística.
Creemos, sin embargo, que algunos ejemplos sí nos permiten identificar en los enunciados una función metalingüística implícita que no responde a una manipulación intencional por parte de los hablantes, los cuales tampoco suelen ser conscientes de los resultados (salvo deformación profesional: el caso del lingüista). Concretamente, como ya sugería Jakobson, casi todos los que nos revelan un empleo analógico espontáneo del sistema, tales como la regularización/irregularización de las formas verbales:
* Yo conducí un milquinientos y era la gloria,
las creaciones léxicas:
* Ha llovido, o niebleao o lo que sea ¿sabes?
* ¿Por qué eseas? ['hacer eses con el coche'],
etcétera. Y a todos ellos podemos añadir la etimología popular, según la cual un determinado significante (p.e. 'inquilino') se asocia con otro, que tiene un significado "próximo" al que el hablante interpreta de "debe de tener" el primero ('alquilar, el que alquila'); como el hablante no es consciente de esta asociación, que le hace perder conciencia de la relación forma-significado en la palabra original, adapta y adopta un nombre nuevo para el concepto que poseía ('inquilino' > 'alquilino'). Así, esparadrapo se convierte en esparatrapo, latrocinio en ladrocinio, renacuajo en ranacuajo, mandarina en mondarina, arañar en aruñar, puente levadizo en puente elevadizo, visto para sentencia en listo para sentencia, etc.28
No sabríamos, en cambio, si encuadrar dentro de la conducta metalingüística reflexiva o dentro de la irreflexiva los ejemplos que nuestros escolares dejan en sus ejercicios y exámenes. A Manuel Alvar Ezquerra debo éste en que una alumna define la función fálica (que no fática) como aquella "mediante la cual se introduce en el canal aquello que se quiere transmitir". Y si éste, como muchas de las respuestas que podemos encontrar en las múltiples "antologías del disparate" que circulan, del tipo:
* ¿Qué es un monopolio? Es un mono con parálisis
¿Para qué sirven los dientes caninos? Son los dientes de los perros y sirven para comer
¿Qué es leísmo? Creo que es la facultad de leer mucho
Ovíparos: los que tienen un par de huevos,
nos parecen, intuitivamente, no intencionales ni conscientes, otros, en cambio, probablemente no tenemos más remedio que atribuírselos al ingenio personal del alumno:
* ¿Conoces algún vegetal sin flores? Conozco
Ejemplo de oraciones finales: "Esto se ha acabado"
Pon en latín el siguiente comparativo: "más bueno que el pan"
Respuesta: Foie-gras La Piara
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