La operación deconstructora ejercida por la metafición posmoderna se realiza a través de varias prácticas textuales, tales como la ironía, la intertextualidad y el pastiche. El uso sistemático, lúcido y crítico de estos recursos estílisticos es característico del discurso metaficcional.
Un ejemplo de decontrucción irónica se encuentra en el capítulo IV, bajo el apartado "El Archiduque en Miramar". En éste se narra una leción de los Archiduques con su profesor de español. La ironía que recorre el episodio se evidencia en las continuas frases y giros linguísticos alemanes, franceses e italianos que salpican el habla de Maximiliano y Carlota durante su lección de castellano, a pesar de todos los esfuerzos del Herr profesor. El mecanismo desacralizador de la risa actúa, particularmente, en fragmentos como el siguiente que muestran a un Maximiliano con dificultades fonéticas para hablar "en cristiano":
"Yo soy germano, tedesco, un uomo triste..."
"Un hombre".
"Un honbre".
"No, Don Maximiliano: un hombre..."
"No está... ben pronunziato?"
"Es que no es ene sino eme... Hommmmbre".
"Hommbre. Hommbre". (97)
Pero este aparte dice algo más que la dificultad lingüística de los emperadores, es también la metáfora de una inculturación imposible, del entrenamiento inútil para realizar un sueño que era menos una acción civilizadora -como quiso creer Maximiliano- que la intervención del expansionismo europeo del XIX.
Este divorcio entre una pretendidas intenciones "ilustradas" (Maximiliano se preciaba de ser un monarca liberal) y la realidad mexicana se encuentra expresada también en el pastiche con que se ridiculiza el fausto y el ritual de la corte imperial mexicana que recuerda a "todo ese montón de reyezuelos y príncipes y princesas de caranaval, que están siempre presumiendo sus joyas y sus castillos" (121). El pastiche llega a un virtuosismo exquisito y patético (anunciado ya en las preocupaciones de un Maximiliano diletante en torno a la etiqueta y al vestido de la nueva Corte imperial, durante su viaje "De Miramar a México"), en la sección titulada "Ceremonial para el fusilamiento de un Emperador", copia paródica del estilo cortesano. ¿Liberalismo, entonces? De ninguna manera, lo que se ve, en ambas partes del texto, es toda la "retórica" social del Ancient Regime:
Maximiliano pensaba: képi, levita y pantalón de paño verde dragón para el Cuerpo Especial del Estado Mayor (...). Y el gran mariscal tendrá a su cargo la conservación de los efectos mobiliarios de la corte incluyendo el ajuar del comedor, las vajillas, la mantelería, los jardines: te lo dije antes y te repito, Carla: !Somos muy afortunados! !Tenemos un reino a nuestros pies! (250).
Las tapas del misal serán de laca negra con incrustaciones de plata.
El canto será plateado.
Las Avemarías del rosario serán de obsidiana labrada. (646)
La intertextualidad articula en Noticias del Imperio el diagrama de un gran palimsesto. De hecho, el texto aparece como un entramado vario y polígrafo que superpone y yuxtapone intertextos de diverso origen. La misma categoría de re-escritura con que se lee (y produce) la novela apunta a una discursividad que textualiza, comenta y modifica textos anteriores. La novela como instrumento cognoscitivo que articula (descentradamente) intertextos históricos y literarios en la nueva propuesta narrativa que ella en sí constituye es una de las funciones que la intertextualidad asume en Noticias del Imperio.
Interesa menos aquí mirar las relaciones que establece la novela con otros pre-textos literarios21 que observar la aproximación a los intertextos históricos. Habría que decir que la novela se caracteriza por un rastreo exhaustivo de la mayor cantidad de información referencial posible. Esta búsqueda es incluso tematizada en el aparte "Un pericolo di vita" donde desfila una pléyade de autores que se han ocupado de investigar el origen de la locura de Carlota. Igual operación que revela y comenta pre-textos re-narrativizados en la novela, la encontramos en el aparte "El último de los mexicanos"; el título es aplicado por el autor ímplicito a Maximiliano, en un intento menos de una justificación histórica que de una necesaria asimilación cultural de este personaje -que junto a Carlota- se injertó trágica y polémicamente en la historia mexicana.
Del Paso trata de reconstruir el referente acudiendo a las diferentes versiones que se han dado del mismo. El hecho historiado por los intertextos viene a ser materia prima de la ficcionalización.22 Comentarios, rutas de viaje, escenarios geográficos, detalles en apariencia secundarios, canciones, objetos personales de los protagonistas, rumores de la época, etc, se constituyen en motivos de nueva narración de un historia que -en palabras de Carlota- vino a ser una trampa, "una ratonera" que devoró a sus propios protagonistas.
El referente reconstruido por la novela resulta bastante fiel en sus líneas fundamentales con aquellos hechos transmitidos por los textos de índole histórica.23 Pero si en el discurso histórico se encuentra un sesgo ideológico particular (a favor o en contra del Imperio o de la Reforma), la focalización que se realiza en "Noticias..." es plurívoca, y precisamente por ello, permite leer la historia como "un abanico de significaciones" en el que se hace patente un "nuevo proyecto histórico-fictivo" (Morelo-Frosh, 203).