La segunda política de incentivos a analizar es los Permisos Negociables de Descarga (PND). En este sistema se crea un nuevo tipo de derechos de propiedad. Este derecho de propiedad consiste en un permiso para emitir contaminantes. Cada permiso da la facultad a su portador de emitir una cantidad de material de desecho especificado en el permiso. Un programa de permisos negociables de descargas se inicia con una decisión centralizada sobre la cantidad total de permisos de descarga que se colocarán en circulación y la adecuada distribución entre las fuentes responsables de las emisiones. De esta forma un programa PND se diferencia de los enfoques de impuestos aplicados a los efluentes en que éstos hacen que las personas paguen por bienes que alguna vez obtenían en forma gratuita, mientras que los programas PND comienzan mediante la generación y distribución de un nuevo tipo de derecho de propiedad. Desde un punto de vista político, quizás es más fácil que las personas estén de acuerdo con una política de control a la contaminación que comience mediante la distribución de nuevos derechos de propiedad valiosos, si se compara con el hecho de notificar a las personas que se encuentran sujetas a un nuevo impuesto.