Introducción a la Política - El orden social natural

2 - El orden social natural

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30 de Noviembre de 1999

Sobre la forma "natural" de una organización social se ha hablado mucho, se ha escrito mucho y se ha especulado más aún. Por regla general, el concepto ha querido ser relacionado con formas primitivas de organización tales como la tribu, el clan, la horda, etc. Partiendo de una hipótesis según la cual la civilización corrompería las relaciones humanas se propone que, para hallarlas en estado "puro" o "natural", deberíamos retroceder en el tiempo hasta hallar aquellas formas de organización previas a un estadio civilizado y a las cuales, por lo tanto, podríamos llamar "naturales".

 

Este enfoque, más allá de su aparente atractivo, presenta una enorme cantidad de problemas. Por de pronto, no se ve muy bien por qué las relaciones establecidas en, pongamos por caso, una tribu primitiva - con sus tabúes, sus códigos, sus ceremonias, sus reglas de conducta, sus símbolos y sus creencias - habrían de ser necesariamente más "naturales" que las existentes en una sociedad civilizada.

 

En esto, frecuentemente se ha pasado por alto que, en realidad, las sociedades llamadas "primitivas" no son ni tan simples ni tan "naturales" como parecen a primera vista. En una cantidad muy grande de casos, más bien ha resultado todo lo contrario. Tal como lo han descubierto los antropólogos y los etnólogos; en una tribu, en un clan y hasta en una horda, rigen a veces reglas muy complicadas de convivencia. Hay jerarquías, prioridades, privilegios, normas de conducta y costumbres que, analizadas en detalle, resultan bastante "artificiales" y hasta arbitrarias. Lo que realmente distingue a una sociedad primitiva de otra civilizada es más bien el nivel de desarrollo del saber en general y el grado de complejidad de la estructura social, y no tanto el grado más o menos "natural" de su organización.

 

Por otra parte, muchos de los supuestos sobre los que se basaron algunos filósofos - especialmente los del Siglo XVIII en adelante - para exaltar las supuestas virtudes de las sociedades "en estado natural" han demostrado ser completamente equivocados. Hoy sabemos que el "noble salvaje" de Rousseau no existió jamás y que el hombre solitario en la isla desierta - esa figura tan cara al ideario liberal - no es nada más que una entelequia a partir de la cual no se logra gran cosa de utilidad en Política.

 

Es cierto que nuestra civilización, especialmente en las grandes concentraciones urbanas, ha alterado muchas costumbres y pautas de convivencia que, a veces, contaban con una tradición milenaria. También es cierto que nuestra civilización ha agredido al medioambiente de un modo tal que la cuestión ecológica se ha convertido en un serio problema. El mundo en el que vivimos presenta, de hecho, toda una serie de aspectos negativos sobre los cuales es preciso actuar. Pero, de allí a que la restauración de un orden social natural implique necesariamente una renuncia a la civilización como tal y un retroceso a estadios anteriores de desarrollo, hay una gran distancia.

 

El estudio comparativo de diferentes culturas ha revelado que en todo organismo social:

*                   las relaciones entre los sexos, así como las relaciones entre las distintas generaciones que conviven, se hallan institucionalizadas de alguna forma y resultan reguladas por usos, costumbres o leyes;

*                   la convivencia de los grupos suprafamiliares se halla reglamentada de algún modo, para tender a lograr una reciprocidad óptima en todos los ámbitos de la vida social;

 

hay una serie de imágenes normativas, referidas a: cómo debería estar ordenada la vida comunitaria, cuales son las normas de conducta aceptadas, qué es correcto y qué es incorrecto, qué es el Bien y qué el Mal, qué es lo que "se hace" y qué es lo que "no se hace", etc., etc. Estas normas frecuentemente se hallan interrelacionadas con conceptos metafísicos o religiosos.

 

Las necesidades vitales en cuanto a alimentos, vivienda y protección llevan a desarrollar actividades económicas para cubrirlas, creando para esa actividad una serie de técnicas que permiten transformar los objetos en elementos útiles.

 

Existen formas de expresión artística - sea en la forma de danza, música, leyendas, sagas, cosmogonías o artes plásticas.

 

Analizadas en detalle, estas conclusiones no nos dicen demasiado. Por ejemplo, que las relaciones entre los sexos y las generaciones se hallen institucionalizadas "de alguna forma" incluiría prácticas tan dispares como la monogamia, la poligamia, la poliandria, el patriarcado, el matriarcado, el incesto, la endogamia sistemática, la preeminencia del Consejo de Ancianos o, por el contrario, la costumbre de matar a los viejos que ya no producen lo que consumen. Y con los demás puntos se podría hacer un análisis muy similar.

 

Sin embargo, el hecho que en todas las culturas siempre sea posible detectar al menos alguna solución a los principales problemas de la convivencia y la subsistencia - aún cuando las soluciones específicas varíen enormemente de caso en caso - nos indica una tendencia bastante clara: todo conjunto humano busca siempre hallar ciertas condiciones óptimas para su existencia y para su desarrollo. Exactamente cuales son esas condiciones es algo que puede variar de una forma prácticamente impredecible - de allí la debilidad de los universalismos dogmáticos - y una determinada respuesta óptima a un desafío determinado dependerá de toda una constelación de factores tales como: las condiciones del medioambiente; la idiosincrasia de las personas involucradas; los factores históricos que arrastran decisiones pasadas y que condicionan opciones actuales o futuras; el entorno y el contacto con otras culturas; el nivel de desarrollo tecnológico alcanzado; los talentos y las capacidades disponibles, y esto sólo para dar algunos ejemplos.

 

Lo que podemos decir, pues, en concreto del orden social natural es que es una tendencia hacia la dinámica armónica del conjunto social, que resulta de la adecuación de sus estructuras a las exigencias naturales e históricas, habida cuenta de los recursos humanos y materiales disponibles.

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19 opiniones

??

EstO nO siiirve JODEER! Vayaan a la Mierdaa!
CARAJO

NO ME JODAN
CARAJO

NO ME JODAN
q buena que esta

ES MUY IMPORTANTE PERFECTO
ok

es muy lina
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