Si consideramos el proceso descripto como algo que va de lo simple a lo complejo, podrá observarse que el paso de las estructuras políticas básicas a las intermedias es, en realidad, el paso de la singularidad a la diversidad. Una comunidad es singular; una sociedad es diversa. Es, pues, natural y necesario que la Política acompañe el fenómeno correlacionando sus propias estructuras.
Pero, en este pasaje de lo singular a lo diverso se produce, como hemos visto, también otro fenómeno que, con el correr del tiempo, puede producir efectos negativos: la diversidad impone la subdivisión. Si la Política no encuentra métodos y procedimientos adecuados, en esta subdivisión puede desarrollarse el germen de la dispersión. De modo que, mientras las estructuras intermedias responden en cierta forma al principio de "dividir para reinar"; a fin de garantizar la subsistencia y cohesión del organismo político es imprescindible tomar acciones tendientes a "gobernar para unificar". En otras palabras: la división administrativa tiene que estar balanceada por una adecuada cohesión política porque de otro modo, tarde o temprano, el conjunto social tenderá hacia la disgregación.
La conducción política tiene en esto una misión y una responsabilidad de enorme importancia: debe ser capaz de determinar y formular un objetivo auténtico y diferenciador para el organismo político. Con este objetivo diferenciador en lo universal, el Pueblo adquiere categoría de Nación. Muchos Pueblos pueden compartir, básicamente, la misma cultura o - al menos - una gran cantidad de valores y elementos culturales. Pero objetivos diferenciados en lo universal, aquellos que también llamamos propiamente objetivos nacionales, que no pueden ser compartidos por otros Pueblos porque responden a ciertas y muy precisas condiciones particulares de un determinado organismo político, esos objetivos solamente los tienen aquellos Pueblos que se han constituido en Nación.
Una
Nación∞ es, así, un
Pueblo∞ con objetivos políticos propios y exclusivos. Para organizar su convivencia y, simultáneamente, avanzar sobre sus objetivos, la Nación posee un
Estado∞. Y cuando todo ello se integra en una totalidad armónica y equilibrada, el organismo - al cual hubo que subdividir para hacerlo gobernable - vuelve a reunificarse en un nivel superior y se convierte en Comunidad Organizada.