Tesis central :
Una buena teoría es uno de los recursos más poderosos para ayudar a cambiar sistemas sociales.
1. La teoría social establece un marco conceptual y contextual.
Una teoría da orden a la cantidad de experiencias que nos bombardean de manera confusa y caótica desde la realidad. La teoría nos indica qué hay que ver. (Kenneth Gergen habla de una "educación ontológica".) Es decir, la teoría orienta nuestra atención a ciertos aspectos de ciertos fenómenos, y así a veces permite ver al mundo de una manera nueva, nunca antes imaginada. Como las teorías muchas veces funcionan a nivel subconciente (parecido a la comunicación subliminal), esto presenta también una cuestión moral.
2. La teoría social otorga supuestos de lógica.
Es decir, la teoría que uno maneja le provoca expectativas de causalidad, secuencias e importancia relacional. Por ejemplo, en ámbitos laborales se supone que la calidad del trabajo (CT) depende de la dedicación del empleado (De): CT = De. Pero según Kurt Lewin el trabajo es más bien el resultado del empleado considerado en su ambiente (organizacional): CT = De X Ao. Esta última teoría podría contribuir a cambiar el proceso de atribución: en vez de estar buscando la persona culpable cuando se presenta un fracaso se preferiría un análisis del sistema. Atribuyendo una causalidad a un fenómeno, una teoría es capaz de crear las circunstancias que producen el fenómeno que la misma teoría quiso explicar. Karl Weick demuestra con ejemplos concretos del campo gerencial cómo teorías pudieron dar energía a acciónes, otorgándoles un supuesto de lógica.
3. La fuerza de una teoría social consiste en su núcleo afectivo.
"Cualquier teoría social es el obituario discreto o la celebración de algun sistema social" (Gouldner, '70). Pensemos no más en las teorías del siglo pasado defendiendo el colonialismo, la esclavitud, etc. No hay ciencia social sin valores.
4. La teoría social crea un lenguaje que conforma a un grupo.
Un grupo (pequeño, trabajando en un problema o tarea) es de suma importancia en la construcción de la sociedad; es el punto de encuentro entre la personalidad individual y la sociedad. Precisamente a través de esfuerzos grupales la sociedad puede ir cambiando. Esto vale también con respecto a los estudios organizacionales y de la sociedad: el nivel grupal es la fuente natural más importante de cambios y desarrollos en sistemas sociales más amplios y complejos. Está claro y comprobado que grupos saben conformarse alrededor de ideas compartidas, expresadas a través de un lenguaje común. Pero no está tan claro qué papel exactamente cumple la ciencia social en la conformación grupal a través de la creación de lenguajes. Para los autores no hay duda que el investigador social influye fuertemente en los procesos sociales que él mismo está estudiando.
Ejemplo: un estudio de caso famoso.
El sociólogo británico, Goldhorpe, estaba investigando a inicios de los años '60 las condiciones laborales en la fábrica automotriz Vauxhall.
La gerencia de la fábrica estaba preocupado por los paros y descontentos de los trabajadores en las otras empresas de la región. Pero el profesor, después de dos años de estudio minucioso, llegó a la conclusión que la gerencia de Vauxhall no tenía por qué preocuparse. De acuerdo a los resultados de su investigación los trabajadores eran totalmente "socializados" con el sistema, satisfechos con sus ingresos, apáticos e indiferentes hacia su trabajo (con mero valor instrumental para conseguir el ingreso). En el mismo momento de la impresión del informe de la investigación, algunos trabajadores pudieron conseguir una copia, la hicieron difundir entre todos sus compañeros, y el mismo día estalló una rebellión nunca antes vivida en la fábrica. Conclusión de los autores sobre este caso: el informe del sociólogo dió al grupo de trabajadores un lenguage con el cual podían reflexionar sobre su situación, y discutir entre ellos, lo que les activó enseguido. La impotencia individual de golpe se había cambiado en una fuerza colectiva.
La conclusión en términos generales es que el conocimiento de un sistema social afecta al mismo sistema. El sistema social puede utilizar el conocimiento sobre sí mismo para cambiarse, de esta manera confirmando o desechando las informaciones. Kenneth Gergen ('82) llama a este fenómeno el "efecto iluminación". Bajo el paradigma lógico-positivista este efecto tiene que evitarse en la medida de lo posible, por eso tantos experimentos en la psicología social hacen uso del engaño. Pero el paradigma socio-racional ve en este efecto más bien la condición para que la ciencia social pueda ser útil, significativo y aplicable en la sociedad.
5. La teoría social extiende la perspectiva sobre "lo posible".
Según la filosofía socio-racional de la ciencia, la investigación socio-organizacional implica consideraciones morales, relacionadas con la construcción y la dirección de los sistemas sociales bajo estudio. Qué estudiar, cómo estudiarlo y qué informar implica un alto grado de responsabilidad social. La ciencia social no es considerada como meta-en-sí, sino como un medio para apoyar a la humanidad creándose a sí mismo.
Srivastva hizo un estudio, analizando paralelas entre cómo teorías científicas afectan prácticas culturales, y cómo lideres (en este caso gerentes) afectan el comportamiento de grupos humanos. La esencia de sus resultados consiste en la función de las ideas y los ideales para movilizar a grupos diversos alrededor de una idea común de un futuro deseado.
Se destacan tres temas centrales en esta investigación:
el líder (el ejecutivo) extiende una visión a largo plazo, desafiando la percepción de lo posible y lo realizable; opera más allá del límite de la práctica acostumbrada.
el líder sabe combinar la racionalidad con la intuición, tomando en cuenta los sentimientos, los valores, los sueños de una colecitividad social. De esta manera su visión personal puede convertirse en la visión de un conjunto social, encendiendo la imaginación, la esperanza y la pasión de los otros.
un líder debe tener integridad. Mover un sistema social de un estado actual a otro nuevo, sólo es posible en la medida que sea íntegro en tres sentidos: integridad sistémica, percibiendo el mundo (grupo, organización, sociedad) como unidad, y no como una colección de individuos; integridad moral, llevando a un liderazgo como acto de "preocupación afectiva"; e integridad de visión, refiriéndose a la consistencia y la coherencia de las ideas.
Interesante es la constatación que estas tres dimensiones del liderazgo gerencial tienen sus contrapartes en observaciones con respecto a la utilización de estudios organizacionales.
Por ejemplo, un lazo afectivo durante la fase investigativa determina en gran parte la atractividad de los resultados y la buena voluntad de tomar en cuenta las consecuencias en la práctica.