José E. Rodó: metamorfosis del crítico - Notas
6 - Notas
[1] Las obras de J. E. Rodó que aparecen citadas corresponden a la segunda edición de Obras Completas, Madrid, Aguilar, 1967.
[2] Afirma A. Ardao: “Es hasta cierto punto habitual distinguir en ese americanismo dos aspectos: el literario y el político. Cabe considerar dos más, que convencionalmente llamamos el cultural y el heroico. [...] En suma: “El americanismo literario”, de 1895; Ariel de 1900; “Magna Patria” de 1905; “Bolívar” de 1911, son los textos que van marcando, lustro por medio, cada una de las cuatro etapas, a través de las cuales, por enriquecimientos sucesivos, el americanismo de Rodó fue estableciendo y unificando sus cuatro grandes dimensiones." (1970:16).
[3] Y agrega: “La Duda es en nosotros un ansioso esperar; una nostalgia mezclada de remordimientos, de anhelos, de temores; una vaga inquietud que entra por mucha parte el ansia de creer, que es casi una creencia... Esperamos; no sabemos a quién. Nos llaman; no sabemos de qué mansión remota y oscura. También nosotros hemos levantado en nuestro corazón un templo al dios desconocido. En medio de su soledad, nuestras almas se sienten dóciles, se sienten dispuestas a ser guiadas; y cuando dejamos pasar sin séquito al maestro que nos ha dirigido su exhortación sin que ella moviese una onda obediente en nuestro espíritu...” (1967:154).
[4] Rodó escribe: “Diferenciar, dentro de lo humano, el espíritu del artista y de su obra, y apurar la diferenciación hasta precisar lo individual y característico de ellos, es tarea previa a todo juicio de arte que aspire a ser justo. Si esa tarea se propusiera alguna vez, aprendería el crítico estrecho que la naturaleza humana es infinitamente más compleja y capaz de lo que él la imagina; sentiría la honda realidad y la virtud poética de estados de alma que él califica de falsos o monstruosos porque los juzga con relación a los límites de su propia personalidad...” (1967:968)
[5] R. Barrett escribe en Al margen: “Temo que Rodó, a pesar de su Ariel, no sea conocido en el Paraguay; donde circulan muchas sandeces europeas, sólo por ser Europeas, mientras se ignora tal vez la mejor de la actual literatura sudamericana. [...] Pensad que se trata ahora del primer crítico continental. No perdáis la ocasión de enriquecer vuestra inteligencia y sobre todo vuestros sentimientos y vuestro carácter. Porque no es el crítico y el psicólogo quien únicamente os habla desde las páginas de “Proteo”; es también el poeta y moralista” (1912:25).
[6] Ardao sostiene, que en este contexto, el término utilitarismo, aplicado en su tiempo a una forma de civilización, a un régimen social, a un tipo de democracia, resulta equivalente al de capitalismo, aunque este término no figure en su léxico (1970:36).
[7] Afirma E. Rodríguez Monegal: “Para integrar hacia 1913 su ensayo sobre “Juan María Gutiérrez y su época”, Rodó echó mano a cuatro trabajos redactados unos quince años antes y publicados en la Revista Nacional en el lapso de unos dos años. Estos trabajos eran:
1. “Juan María Gutiérrez (Introducción a un estudio sobre literatura colonial), publicado los días 20 de marzo y 5 de abril de 1895.
2. “El americanismo literario”, publicado los días 10 de julio, 10 de agosto y 10 de noviembre de 1895.
3. “El Iniciador” de 1838. Andrés Lamas - Miguel Cané, publicado los días 25 de agosto, 10 y 25 de octubre de 1896.
4. “Arte e Historia”. A propósito de “La loca de la guardia” de D. Vicente Fidel López, publicado el día 25 de junio de 1897 (1952:367).
[8] Afirma Ardao: “En otros términos, la literatura que atendiese los palpitantes reclamos de la vida y la realidad de nuestros pueblos, desde lo político y social hasta lo moral y espiritual. En suma, función social de la literatura americana, por la interpretación veraz del espíritu americano: he ahí su americanismo literario.” (1970:22).
[9] En “El descontento y la promesa”, La Nación, Buenos Aires, 29/8/1926. En Seis ensayos en busca de nuestra expresión, 1928.
[10] Los siguientes versos pertenecen al poeta romántico cubano Juan Clemente Zenea: “Mis tiempos son los de la antigua Roma, / y mis hermanos con la Grecia han muerto.”
[11] “Expone Taine que cuando en determinado momento de la historia, surge una “forma de espíritu original”, esta forma produce, encadenadamente y por su radical virtud, “una filosofía, una literatura, un arte, una ciencia”, y agreguemos nosotros, una concepción de la vida práctica, una moral de hecho, una educación, una política” (1967:519).
[12] “Siempre he pensado que, entre cuantos medios de propaganda puedan emplearse para contribuir a formar en la conciencia del público que habla castellano una noción exacta de nuestro pensamiento literario en la actualidad, tan vaga e insuficientemente conocido, aun sin salir del continente, ninguno de más urgencia y eficacia que la publicación de una antología de contemporáneos, breve, bien hecha, y editada en condiciones propias para su vulgarización, donde se reuniera alguna parte de lo mejor y más característico de nuestras letras en los últimos veinte años, sin olvidar las indicaciones históricas y los comentarios críticos pertinentes.” (1967:631).
[13] Rodó fue nombrado miembro de la Real Academia Española en 1913. Puede verse “Carta a la Academia Española”, Montevideo, 28 de febrero de 1913 dirigida al Sr. Alejandro Pidal (1967:1194).
[14] En El mirador de Próspero, Obras Completas (1967:503-647).
[15] En El mirador de Próspero (1967:651-653). Con motivo de la Gramática razonada del idioma castellano, de Francisco Gómez Marín.
[16] A propósito del idioma puede recordarse la distinción que realiza Wilhelm von Humboldt (1767-1835) entre ergón y energeia. En su opinión, la lengua es una entidad dinámica que se encuentra en constante devenir y evolución (energeia) y no algo estático y fijo (ergón).
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